Cómo salir de un laberinto

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¿Cómo salir de un laberinto? Si alguna vez has ido a un parque de atracciones en los que había un laberinto o has estado en un parque laberinto, quizás te hayas preguntado si existía algún modo para salir de manera fácil o sin tener que ponerse a dar vueltas eternas y lo cierto es que así es. Veamos cómo salir de un laberinto paso a paso.

Las matemáticas son la clave para saber salir de un laberinto en poco tiempo, y existe un método matemático que de hecho, permite que puedas salir de cualquier laberinto ya sea uno grande o uno pequeño, aunque no es el único, tal y como vamos a ver ahora.

Pasos para salir de un laberinto con el algoritmo de Tremaux

El primer método consiste en aplicar un algoritmo que desarrolló un ingeniero francés llamado Charles Tremaux que consiste en lo siguiente:

  1. Este método consiste básicamente en ir marcando el camino que vayamos haciendo.
  2. Cuando llegues a una intersección, marca el lado de la carretera de donde has venido.
  3. Luego toma cualquier camino que aún no haya sido explorado (es decir, que no muestre una de tus marcas).
  4. Si te encuentras un callejón sin salida y luego regresas, te encontrará con una calle ya marcada: haz una segunda marca ese lado y toma una de las otras calles.
  5. Cuando, volviendo, te encuentras frente a una calle con dos señales, ignórala y toma otro camino. En otras palabras, nunca debes caminar por un camino donde ya existan dos señales.
  6. Es un sistema matemático que conduce a la solución sin errores. Las matemáticas, a diferencia de los hombres, nunca mienten y siempre es una certeza.
  7. El tiempo empleado es variable (dependiendo de la cantidad de callejones sin salida que encontrarás), pero en el peor de los casos, podrás caminar dos veces la longitud del laberinto.

Pasos para salir de un laberinto con el método de la mano

  1. Otro sistema para salir de un laberinto, consiste en moverse mientras mantienes la misma mano (por ejemplo, la derecha) apoyada contra la pared , sin separarla nunca.
  2. De esta manera, incluso cuando encuentres encontrar un punto muerto o una salida cerrada, la mano se moverá hacia la pared que bloquea el camino y continuará por la pared opuesta a donde estaba antes, lo que nos permitirá volver a la última intersección, donde la mano continuará una nueva pared.
  3. En algún momento, está claro que llegarás a la salida, incluso en el desafortunado caso de que debas recorrer todo el laberinto.
  4. De todos modos, este ingenioso sistema tiene sus límites. Puede funcionar perfectamente si el laberinto es lineal, pero si contiene islas internas (cuadrados o círculos aislados, para ser claros) puedes que acabes yendo en círculos sin llegar a la solución