Cómo vallar una parcela

3

¿Tienes un terreno y deseas poder delimitar y proteger su extensión? Vallar una parcela es algo que puede resultar laborioso aunque te será mucho más fácil si sigues la guía de pasos que te ofrecemos a continuación.

Para qué sirve vallar una parcela

Vallar una parcela es algo habitual y de hecho necesario siempre que se tiene un terreno por muy pequeño que sea. Con ello puedes delimitar los metros cuadrados que tenga tu extensión pero además, podrás proteger tu parcela de que entren intrusos o extraños y evitarás que los animales que tengas puedan escapar o que otros puedan entrar.

Vallar una parcela es un trabajo algo laborioso si tenemos en cuenta que para ello se han de utilizar postes que suelen ser de una altura considerable aunque no es algo imposible, de modo que vamos a explicarte a continuación, como hacerlo paso a paso.

Pasos para vallar una parcela

Estos son los materiales y herramientas que se necesitan para vallar una parcela

  • Postes de madera
  • Pala
  • Martillo
  • Grapa
  • Cemento u hormigón
  • Malla o tela metálica

Pasos

  1. Lo primero que debes hacer antes de vallar tu parcela es elegir los postes para ello. Tenemos que decir que en el mercado podemos encontrar varios tipos de postes de madera (aunque también los hay metálicos o de acero ) que pueden ser de madera tratada o los de acacia que son muy resistentes. Elige el que más te guste o convenga en función del terreno (de si es muy arenoso o seco ya que debes escoger el poste que mejor quede clavado y aguante bien la malla o tela metálica posterior).
  2. Una vez tienes el tipo de poste elegido deberás saber cuantos postes son necesarios. Las distancias entre poste y poste las marcas tú, pero procura que hayan al menos dos o tres metros entre postes para que puedas hacer un buen cercado y colocar suficiente malla metálica. Por otro lado, elige además la altura para los postes de modo que logres proteger bien tu parcela.
  3. Cuando tengas todos los postes, tienes que hacer agujeros para clavarlos. Lo ideal es cavar la tierra a una profundidad de 40cm, haciendo hoyos que sean también de 40 cm de diametro.
  4. Ahora procede a clavar los postes, tú solo o con la ayuda de otra persona y cubre bien con tierra. Una idea para que puedas asegurarte que quedan bien fijados será la de hacer los hoyos y rellenar con cemento para luego colocar el poste de modo que una vez este se seque, la madera quedará bien clavada.
  5. Coloca el primer poste y el último, luego el resto utilizando el nivel para que todos te queden a la misma altura.
  6. Una vez tengas todos los postes bien clavados, tan solo necesitarás colocar la malla metálica. Para ello deberás utilizar tensores que aguanten la valla a los postes o también tienes la posibilidad de utilizar una grapadora especial para que puedas clavar bien la malla a todos los postes.

Y ¡listo! Ya hemos colocado nuestra valla a la parcela, un trabajo que aunque laborioso resulta de lo más fácil.