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Condenan a un poeta a pagar 50.000€ por decir que la pareja de Montero es “un bragueta inquieta”

El Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid ha condenado a un juez jubilado y a la revista de la asociación Francisco de Vitoria a pagar 70.000 euros de indemnización a la portavoz de Podemos, Irene Montero, por publicar unos versos satíricos que aludían a su relación con Pablo Iglesias.

El autor del poema, que firmó con el pseudónímo El guardabosques de Valsaín, tendrá que indemnizar a Irene Montero con 50.000 euros, mientras que los seis miembros del comité de redacción de la revista tendrán que pagarle otros 20.000 euros por “no supervisar” la obra antes de publicarla.

La poesía fue publicada en noviembre de 2017 con el título “De monjas a diputadas” e incluía la siguiente estrofa: “La diputada Montero ex pareja del ‘coleta’ ya no está en el candelero, por una inquieta bragueta va con Tania al gallinero“. De este modo sugería que, cuando ponga fin a su relación con Pablo Iglesias, Irene Montero será relegada al gallinero del Congreso de los Diputados, como le ocurrió antes a Tania Sánchez.

El magistrado Jaime Miralles, que ha redactado la sentencia, señala que estos versos constituyen “un ultraje y ofensa para Montero como persona y mujer” y añade que “no se trata de un texto de información, sino de expresión de valoraciones de su autor sobre la demandante que erosiona explícitamente su dignidad”.

El fiscal pidió el archivo

El magistrado ha desestimado así las pretensiones de la Fiscalía, que solicitó el archivo de la demanda alegando que los versos pueden encuadrarse perfectamente en la “libertad de expresión” y en el terreno de la crítica a un personaje público.

Para el juez, las expresiones proferidas por el autor son “simples expansiones desde una posición sexista y machista, gravemente peyorativas para la mujer” que, además de “insidiosas e infames”, resultan ser “vejaciones”, informa Efe.

“Dichos términos, aisladamente y en su conjunto, comportan insulto, insidia y vejación grave para la propia estima de la demandante”, Irene Montero, añade la sentencia. La resolución todavía no es firme y contra ella cabe recurso de apelación.