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Consejos para cambiar al bebé en un baño público

Cuando se tienen hijos pequeños, una de las situaciones más habituales que a todos los padres les ha sucedido alguna vez es la de tener que cambiar al bebé en un baño público. El hecho de que se haya hecho caca o pipí requiere proceder a tener que quitarle el pañal sucio y ponerle uno nuevo, por lo que se acudirá al aseo más cercano que exista para hacerlo.

No obstante, aunque puede parecer algo sencillo, no lo es. Y es que son muchas las situaciones con las que pueden toparse. Por ese motivo, a continuación, vamos a dar a conocer algunos consejos para poder realizar ese cambio en las mejores condiciones posibles:

Artículos que siempre hay que llevar consigo

Cuando se sale fuera de casa con un bebé, cualquier padre o madre lleva una bolsa donde guarda desde el chupete hasta pañales pasando por pañuelos, toallitas húmedas o incluso prendas limpias por si se ensuciara. No obstante, hay otras que recomendamos que tampoco se olvide de llevar consigo, sobre todo, de cara a tener que hacer uso de los baños públicos:

  • Cambiador portátil. Este es un artículo que aconsejamos encarecidamente que los adultos lleven siempre y es que, aunque existen aseos que sí tienen uno, son muchos los baños que aún no incorporan un cambiador al uso. De esta manera, si se lleva uno portátil será más fácil poder quitarle el pañal sucio al pequeño y ponerle uno limpio.
  • Toalla. En el caso de que no se disponga del artículo expuesto en el punto anterior, siempre se puede llevar una toalla. Esta servirá para colocarse sobre una superficie plana en la que poder cambiar al bebé evitando que pueda estar en contacto con una zona de la que se desconoce su estado exacto de limpieza. Además, aunque sí exista cambiador, se aconseja colocarla sobre ese para que el pequeño no esté en contacto directo con el citado.
  • Desinfectante de manos. Este producto es recomendable que se lleve encima porque es el que necesitará el padre o la madre para limpiarse las manos antes y después de cambiar a su hijo. Si es aconsejable que no se olvide es porque en muchos baños públicos no hay jabón para lavarse la manos.

Usar el cambiador

Usar el cambiador

En esta lista de consejos para cambiar al bebé en un aseo público no podíamos olvidar indicar que lo idóneo es proceder a hacer utilización del cambiador. Y es que este facilitará enormemente la tarea que se pretende llevar a cabo.

Eso sí, antes de colocar al pequeño sobre esa superficie es recomendable colocar la toalla que se lleva o bien, haciendo uso de toallitas húmedas, limpiar bien aquella para evitar que el menor esté en contacto con la posible suciedad de esa zona. Es más, lo ideal sería limpiarla con una de esas toallitas y luego colocar la toalla o cualquier protector del que se disponga.

Si no hubiera cambiador, se recurrirá al empleo del portátil que se lleve y si no sobre cualquier superficie plana que permita acometer esa tarea de la forma más cómoda posible.

Hábitos de higiene imprescindibles

Por supuesto, además de lo indicado, no podemos pasar por alto que es esencial que se sigan una serie de hábitos de higiene necesarios en pro de la salud del pequeño:

  • Lo primero, antes incluso de colocarlo en el cambiador, es que el adulto se lave bien las manos con agua y jabón. Si no existiera este último producto en el baño, como suele ser habitual en muchos aseos públicos, recurrirá al desinfectante que ya hemos mencionado.
  • De la misma manera, es esencial que, como hemos citado, limpie con una toallita húmeda la zona donde se colocará al pequeño previamente a la colocación de la toalla o artículo similar.
  • Después de cambiar el pañal al menor, el adulto procederá nuevamente a limpiar de la forma correcta sus manos.
cambiar al bebé en un baño público
Fundamental lavarse las manos antes y después de cambiar al bebé

Evitar que el niño toque el lugar

Por supuesto, otro de los consejos fundamentales que hay que seguir a la hora de cambiar al bebé en un baño público es que hay que evitar que pueda tocar cualquier elemento de ese aseo. Sí, no debe tocar nada porque no se sabe el grado de higiene del lugar y luego la mano con la que toque cualquier zona se la puede llevar a la boca.

Por eso, incluso aunque creamos que el bebé no ha palpado nada, lo recomendable es limpiarle bien las manos con una toallita húmeda después de haberle cambiado el pañal.