Convergència replica al fiscal: “No hay nada catalán en el caso Palau”

El caso Palau “no tiene nada específicamente catalán” ni tiene bandera. Y si la tiene, en todo caso, “no es la de Cataluña, sino la bandera negra con una calavera y dos tibias, la de la piratería”. Con esas palabras ha respondido este miércoles el abogado de Convergència (CDC) y del extesorero Daniel Osácar al fiscal del caso. Al hablar sobre la supuesta financiación irregular del partido, el fiscal había dicho: “Una bandera justifica casi cualquier atropello con la cartera”.

“¿Hay algo catalán en el caso Palau? Yo diría que no. Como no hay nada específicamente madrileño en el caso Lezo, o balear en el caso Palma Arena“, ha dicho el abogado de Osácar, Javier Melero. El expolio del Palau de la Música tiene que ver con “la clase social”, aquella clase con la que el expresidente del Palau, Fèlix Millet (el pirata) se relacionaba. “Las 200 o 300 personas que cortan el bacalao y que no se caracterizan por su fidelidad a ninguna bandera ni ideología”.

Melero ha recordado que Millet no solo tuvo tratos con responsables de Convergència, sino también del PP e incluso del PSC. “Hay una iconografía amplísima” del expresidente del Palau “fotografiado con el poder en toda su dimensión”.

Confesión en duda

En su declaración en el juicio, Millet y su mano derecha, Jordi Montull, confesaron que hicieron de intermediarios en el pago de comisiones de Ferrovial a Convergència (6,6 millones) a cambio de la adjudicación de obra pública. El abogado de Osácar, sin embargo, se ha esforzado hoy en poner en duda esa confesión, tanto por su contenido como por sus formas. Melero ha destacado que Millet y Montull no ofrecieron ningún detalle sobre la supuesta financiación irregular, y que fue una “declaración estereotipada”.

Los exresponsables del Palau, además, se negaron a responder a sus preguntas, por lo que “no ha habido la contradicción” necesaria en un juicio. “Las declaraciones son inválidas, no son pruebas de cargo, vulneran derechos constitucionales”, ha alegado. Melero ha recordado, además, que durante los ocho años de instrucción ambos mantuvieron un “silencio profundo” sobre la financiación de CDC y que solo han declarado ahora tras alcanzar un pacto con la fiscalía para rebajar sus penas.

El tesorero Osácar afronta una petición de ocho años de cárcel por hacer llegar los pagos de Ferrovial al partido. Según la Fiscalía, la constructora pagó las comisiones a cambio de la adjudicación de grandes obras públicas (Ciudad de la Justicia, línea 9 del metro) durante el último Gobierno de Jordi Pujol. Melero ha dicho que la acusación no se sostiene porque la legalidad de esas adjudicaciones no se ha puesto en duda. También ha defendido el buen nombre del tesorero. “Osácar es un hombre honrado”, ha dicho, y ha puesto como ejemplo de ello su “exiguo patrimonio”.

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