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Coronavirus: Guía práctica de higiene y prevención del contagio

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El coronavirus Sars CoV-2, el virus que causa la COVID-19, se ha extendido ya a los cinco continentes y España es uno de los países del mundo más afectados por este virus.

Por su parte, el Gobierno ha puesto en marcha la campaña institucional #EsteVirusLoParamosUnidos con recomendaciones sanitarias. Es además una apelación a la responsabilidad personal de cada ciudadano ante las posibilidades de parar el contagio si se cumple con las medidas decretadas durante el estado de alarma. 

A través de esta guía, haremos un repaso por las claves para prevenir el contagio, como son las medidas de higiene básica, distancia de seguridad y las recomendaciones sobre el uso y deshecho de guantes y mascarillas que utilizamos a diario.

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La importancia de la etiqueta respiratoria

Durante semanas, ha sido un mantra en casi cada comparecencia del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón. «Hay que tomar las medidas adecuadas de higiene y respetar la etiqueta respiratoria«, decía una y otra vez y todos, en nuestras casas, pensábamos: «¡Ni que no lo supiéramos ya!»

Pero, ¿lo sabemos? Una prueba simple, aunque poco científica. Pregúntele a sus familiares o amigos cuántas veces al día se lavan las manos. Muchos contestarán ufanos que «por supuesto» antes y después de ir al baño pero, ¿es suficiente? Pruebe con otra pregunta, ¿qué es lo que hay que hacer a la hora de toser en compañía de otras personas?

Toserse en el codo

Desgraciadamente para España, muchos de nuestros primeros políticos contagiados por coronavirus, hubieran fallado esa pregunta al inicio de la epidemia.

Por eso no era tan descabellado que Simón repitiera -y lo hiciera y lo siga haciendo a diario- ese mantra. 

Para Vicente Baos, médico de atención primaria en el centro de salud Collado Villalba-Pueblo y autor del blog de divulgación El Supositorio, sin embargo, esa repetición dista de ser suficiente para que la gente aprenda qué es lo que tiene que hacer realmente al toser, tanto sólo como en compañía de otras personas. 

Guillermo Serrano Amat

«Lo que hay que hacer es toserse en una zona en la que no te llenes la mano del virus, por ejemplo la parte anterior del codo. Es algo que se sabe hace muchos años, pero que no se sabe en España», explica a este diario. «Se recordó un poco a raíz de la última pandemia que vivimos, la gripe A, pero en seguida se olvidó», se lamenta. 

La razón de este consejo es que los virus se quedan en las gotas gruesas y finas que se despiden al toser y es muy normal tocar después objetos o personas, que a su vez se podrán tocar la cara y contagiarse así. 

«Aquí nunca se han hecho campañas públicas y, para este tipo de mensajes, hay que ser insistentes y repetitivos», destaca. Y tenemos un espejo cercano en el que observarnos: Reino Unido, donde todos los años emiten por televisión por la temporada de gripe un recordatorio de lo que es la etiqueta respiratoria. 

Las manos, ocho veces

Respecto a las medidas de higiene que menciona insistentemente Simón, hay una básica, lavarse las manos. En España, con nuestra tendencia a hacer humor con todo, circula desde hace días una frase que dice: «Me he lavado tanto las manos esta mañana que ha salido a la superficie un sello de Pachá [sustitúyase por la discoteca de la adolescencia de cada uno] de 1986». 

Baos tiene claro que cortar la adquisición de los virus sólo con esta medida «es posible». Pero, para ello, hay que aplicarla bien. Además de frotárselas durante al menos 20 segundos -los anglosajones sugieren hacerlo mientras se canta el Happy Birthday– se tiene que lavar la mano por completo, lo que incluye la parte interior y posterior, la punta de los dedos y la zona que separa unos dedos de otros. 

El médico explica que un antiguo estudio ya demostró que sólo con lavarse las manos ocho veces al día se conseguía reducir la incidencia de enfermedades infecciosas en un 50%, algo que también aplicaría al COVID-19. 

Baos tiene claro que no basta con lavárselas sólo al salir del baño. Hay que hacerlo por ejemplo, al tocar dinero, al bajarse del transporte público, al llegar al trabajo y, por supuesto, antes de comer. «Lo ideal es hacer con agua y jabón, pero el mejor sustitutivo -si no se dispone de ello- son las soluciones hidroalcohólicas». 

Saludo oriental

Este miércoles la Comunidad de Madrid recomendaba evitar los castizos dos besos para saludar y también darse la mano. Se trata de una buena recomendación porque, evitando ese tipo de contacto social, se disminuye el riesgo de contagio. «La mano es una fuente fundamental de contagio por los objetos que compartimos y lo que nos tocamos», dice Baos. 

Algo similar ocurre con los besos, por muy limpios que seamos, nunca sabremos si el otro lo es. Por esta razón, el médico apoya que se establezcan «cambios en las costumbres sociales» y que pasemos a saludarnos como lo hacen los orientales, con una especie de reverencia. 

Algunos son más imaginativos y sugiere saludarse adelantando el pie o cruzando codos. 

A un metro

No sólo se trata de saludarse sin tocarse. En general, la OMS recomienda mantenerse a un metro de distancia de cualquier persona, especialmente de quienes presenten síntomas respiratorios. Sin embargo, Baos recomienda hacerlo «de forma generalizada», porque hay gente que puede transmitir el virus sin apenas síntomas. La distancia de entre uno y dos metros es lo que se supone que puede viajar la gota gruesa mediante la que se transmite el nuevo coronavirus. 

Mascarillas con síntomas

Desde el principio se ha advertido de lo absurdo de utilizar mascarillas para protegerse del SARS cov 19, una medida que no sirve de nada -y menos con las mascarillas tradicionales sin filtros- y que además da una falsa sensación de seguridad. Pero lo que no se ha repetido tanto -y por ello la importancia de evitar el desabastecimiento- es que hay un grupo que sí tiene que utilizarlas: los pacientes con síntomas respiratorios. Por esta razón, en los hospitales y ambulatorios se colocan a las personas que llegan con estos síntomas, pero quien disponga de ellas debería ponérselas si tiene dichos síntomas y debe salir a la calle o ir al médico. 

Baos insiste en que estas medidas hay que transmitírselas continuamente a la población española, que se enfrenta a un grave problema. «Aquí no se educa en salud pública», concluye. Quizás de esta pandemia se saque al menos esto como positivo. 

El uso adecuado de las mascarillas 

Antes de ponerse la mascarilla es imprescindible el lavado de manos, y para quitársela no hay que tocar la parte delantera de la misma con las manos, por lo que la forma correcta de hacerlo será quitársela por detrás.

En cuanto a las mascarillas de un sólo uso, es imprescindible no reutilizarlas. Además, se desecharán en un recipiente cerrado y posteriormente volveremos a lavarnos las manos. Sólo un uso responsable de estos materiales ayudará a frenar la propagación del virus, mientras que un mal uso de estos podría favorecer nuestro contagio.

Guantes

El Consejo General de Enfermería (CGE) traslada el siguiente mensaje: los guantes son parte parte del protocolo del personal sanitario a la hora de explorar a los pacientes. Se utiliza un guante en cada exploración y a continuación se desecha.

Por otro lado, tratar de evitar el contagio con guantes no es lo adecuado ya que, por ejemplo en el caso de quienes trabajan de atención al público como el personal de farmacia, tendrían que estar cambiando de guantes cada vez que atienden a una persona diferente o sería el guante el que se convertiría en la fuente de transmisión. Por tanto, es mucho más efectivo usar solución hidroalcohólica dermatológica o el tradicional lavado de manos.

Para quienes sí necesiten usarlos, sólo son adecuados los guantes quirúrgicos que cumplan la norma EN ISO 374-5: 2016 para hacer frente al virus. 

El uso adecuado de los guantes

La Organización Colegial de Enfermería de España recalca que el uso de los guantes no sustituye al lavado de manos y que, además, es importante retirarse los guantes de forma correcta para que no exista una contaminación:

  1. Pellizca el interior del primer guante, retíralo y recógelo con la otra mano.
  2. Retira el segundo introduciendo los dedos de la mano que ha quedado libre y retíralo sin tocar la parte externa.
  3. Deposítalos en el contenedor de residuos.
  4. Tanto antes como después del uso de guantes es imprescindible lavarse las manos.

Te compartimos el vídeo tutorial del CGE sobre el momento de la retirada de los guantes para que sigas estos sencillos pasos.

Aprende a retirar los guantes desechables sin riesgos


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