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Covite le pide al Defensor del Pueblo vasco que no compare a los presos de ETA con otros “como Zaplana”

En su misiva, Ordóñez recuerda a Lezertua que su asociación representa a más de 500 familias de víctimas del terrorismo, y le muestra su preocupación por que haya denunciado en los medios de comunicación una supuesta “falta de sensibilidad” con los presos de ETA “en comparación con otros presos, como el exministro Eduardo Zaplana, dando a entender que existe una situación de discriminación para los reclusos de la banda terrorista ETA”.

Por ello, le traslada su “más rotundo rechazo a tales afirmaciones, puesto que evidencian un preocupante desconocimiento de política penitenciaria y de cómo se ha procedido anteriormente con los presos de ETA enfermos”.

En este sentido, asegura que “los reclusos enfermos de la banda terrorista siempre han gozado de un trato de favor respecto al resto” y se han beneficiado, “de forma sistemática, de permisos para abandonar las prisiones y, así, tratar sus enfermedades”.

“Es más, todos los terroristas con enfermedades con pronóstico incurables que fueron excarcelados en el pasado, superaron con creces el tiempo de esperanza de vida que se les dio al salir de prisión. Me temo que el resto de la población reclusa con enfermedades graves no ha recibido el mismo trato”, añade.

Consuelo Ordóñez apunta que, “en la actualidad, ningún preso de ETA se encuentra en una situación de gravedad comparable a la de Eduardo Zaplana” porque ninguno de ellos “se encuentra en riesgo de muerte inminente”.

La presidenta de Covite se refiere, asimismo, a la petición del Ararteko de que se dé “un giro en la política penitenciaria que implique el traslado a cárceles vascas de los presos de ETA enfermos”, y apunta que “estar enfermo no es un motivo para el acercamiento, ya que todas las cárceles cuentan con servicios sanitarios”.

“La situación de los presos de ETA no es ninguna excepción, ya que el 25% de los reclusos de nuestro país cumplen pena en comunidades autónomas que no son las suyas de origen”, añade.

Asimismo, recuerda que el Consejo de Europa “avaló en 2015 la política de dispersión, por lo que no se comete ninguna ilegalidad al aplicarla”. “Quienes tienen en sus manos acabar con la dispersión y cumplir pena en cárceles vascas son los propios presos de ETA. Parece obviar que, desde hace muchos años, ya hay miembros de la banda terrorista que cumplen sus penas en el País Vasco. El camino para lograrlo es simple: deben arrepentirse de su pasado criminal, que es lo que exige la Ley”, subraya.

Ordóñez apunta que la puesta en marcha de la ‘Vía Nanclares’, diseñada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, así como del plan de reinserción individualizada del Gobierno de Mariano Rajoy, “sirvieron precisamente para facilitar que los presos de ETA cumpliesen su pena en cárceles vascas”.

En esta línea, destaca que ha habido aproximadamente una veintena de miembros de ETA “que rechazaron la violencia terrorista que habían ejercido, y se acogieron a estas dos vías de reinserción para poder cumplir pena en cárceles” de Euskadi.

“Por tanto, no hay política penitenciaria ni requisito legal que impida a ningún preso de ETA cumplir condena en las cárceles vascas. Sin embargo, la mayoría de los presos decide no acceder a dichas vías porque su entorno político, la izquierda abertzale, les prohíbe expresamente el arrepentimiento y la colaboración”, manifiesta.

La representante de Covite apunta que la izquierda abertzale “pretende trasladar al Estado de derecho un problema que es exclusivamente suyo, y que no es ni de leyes ni de políticas penitenciarias”. “Y usted parece obviarlo”, dice al Ararteko.

También asegura que, “recientemente, este Gobierno ha puesto en marcha un protocolo para presos enfermos que distingue dos supuestos: enfermedad muy grave con padecimientos incurables y peligro patente para la vida del penado”.

“En ambos supuestos los reclusos pueden ver suspendida la ejecución de su pena. En el primero, para los condenados por terrorismo, el protocolo exige el cumplimiento de los requisitos del artículo 90 del código penal, como el arrepentimiento de sus crímenes, entre otros”, señala.

De esta forma, añade que, “con lo cual, cumpliendo con ese requisito, y en una situación como la descrita, no habría problema para que los reclusos abandonaran la cárcel en un breve plazo de tiempo”.

En cuanto al segundo supuesto, el de “peligro patente para la vida del penado”, como la situación que afronta Eduardo Zaplana, asegura que “ni siquiera haría falta que el preso cumpliera ningún requisito para que se le concediera la libertad”.

“Solo se exige el ‘dictamen del médico forense y de los servicios médicos del establecimiento’, según recoge el propio protocolo. Por tanto, existen herramientas legales suficientes para que un miembro de ETA en situación de enfermedad grave pueda ser puesto en libertad, en contra de lo que suele manifestar siempre el entorno político de ETA”, asevera.

Por ello, pide a Manuel Lezertua “que deje de asumir y difundir la propaganda de la izquierda abertzale”. “Un Ararteko siempre debe defender el Estado de derecho frente a quienes han tratado destruirlo por todos los medios”, defiende.

Asimismo, le ruega que, “en su condición de Defensor del Pueblo, exija a la izquierda abertzale que condene el terrorismo de ETA y otorgue libertad a sus presos para que puedan rechazar su pasado criminal”. “Como presidenta de Covite, le aseguro que este Colectivo nunca ha estado en contra de los acercamientos de presos de ETA a cárceles vascas, siempre que estos cumplan con los requisitos que marque la Ley para poder hacerlo”, afirma.

De igual forma, precisad que tampoco ha estado “nunca en contra de que se excarcele por razones humanitarias a un preso de ETA en situación de enfermedad grave”. “Solo exigimos que se aplique el protocolo, que se cumpla la Ley y que los presos de ETA no reciban un trato de favor respecto al resto de la población reclusa”, apostilla.

En su opinión, es la izquierda abertzale “la única culpable de que los presos de ETA estén cumpliendo sus penas en cárceles que no están en el País Vasco y que quiere seguir sacando rédito político a costa de los propios presos”. “Le pedimos, por favor, que usted también rechace esta propaganda”, concluye.