Crece el enfrentamiento entre PSOE y Cs

Las relaciones entre el PSOE y Ciudadanos no pasan precisamente por su mejor momento, y están muy lejos del entendimiento que se alcanzó entre ambas formaciones para la investidura fallida de Pedro Sánchez en la anterior legislatura.

De hecho, desde que se inició el nuevo periodo de sesiones, han sido muchos los encontronazos entre ambos partidos en el Congreso, y el Grupo Socialista está más que molesto por las actitudes de los parlamentarios de Ciudadanos y su posicionamiento en determinados temas, casi siempre favorables al Gobierno de Mariano Rajoy.

Ya sentó mal en el PSOE la oposición de Ciudadanos a la petición de comparecencia de Rajoy en pleno para explicar los casos de corrupción y, especialmente, el tono despectivo que usó el partido de Rivera para descalificar dicha iniciativa. Y, a esto, se ha añadido las reticencias expresadas por Ciudadanos para la creación de la comisión parlamentaria con el objetivo de dibujar un nuevo modelo territorial.

La gota que ha colmado el vaso ha sido la PNL de Cs para apoyar al Gobierno de Rajoy en la crisis independentista

Para la gota que ha colmado el vaso ha sido la propuesta presentada para apoyar al Gobierno en sus iniciativas políticas ante la situación de Catalunya, que se ha visto como una artimaña para crear divisiones y crispación, como de hecho se demostró el pasado martes.

A todo esto se le une, según fuentes consultadas del Grupo Parlamentario, el tono agresivo que vienen utilizando los distintos portavoces de Ciudadanos contra las medidas o las propuestas del PSOE, con el que consideran que buscan el enfrentamiento directo entre ambas formaciones. No obstante, también el PSOE en sus comparecencias públicas ha elevado el nivel de crítica contra esta formación.

Pese a todo, el PSOE dice no estar nervioso ni incómodo en esta nueva situación por la actitud de Ciudadanos y considera que está perjudicando más al partido naranja. Fuentes socialistas indicaron que en las últimas encuestas que manejan, la percepción de los ciudadanos sobre el espacio ideológico que ocupa la formación de Albert Rivera se está alejando cada vez más del centro político, y lo sitúan ya claramente en la derecha.

El PSOE cree que la nueva actitud de Ciudadanos le acerca aun más a la derecha

Por ello, desde el PSOE se quieren mantener las distancias, a la espera de que Ciudadanos vuelva a posiciones más moderadas. No obstante, los socialistas se sienten más cómodos no estando tan cerca de Rivera como se reflejó en la pasada legislatura.

Sin embargo, Rivera parece querer todo lo contrario. En plena crisis por las detenciones en Catalunya, el líder de Cs aprovechó para colgarse una medalla por haber conseguido un nuevo pacto con el PSOE de Andalucía: hizo referencia al acuerdo alcanzado con Susana Díaz para suprimir el impuesto de sucesiones en la Comunidad.

No obstante, visiblemente molesto por haber perdido la votación de su PNL de apoyo al Gobierno en sus medidas para frenar el referéndum del 1-O, Rivera arremetió duramente contra quienes en su día estuvieron a punto de ser sus socios de Gobierno. Les acusó de actuar atendiendo sólo a sus “crisis internas” y de haber sucumbido a las exigencias del PSC.

Ciudadanos acusa al PSOE de actuar atendiendo sólo a “sus crisis internas”

Su respuesta llegó después de que también la portavoz socialista, Margarita Robles, volviera a acusar a Cs de “oportunistas” por haber presentado una moción que en sus filas consideran “innecesaria”.

Los naranjas, por su parte, siguen defendiendo que el Congreso no podía permanecer callado ante lo que denominan “un golpe a la democracia” y, pese a haber perdido la votación, en privado siguen convencidos de haber conseguido otro propósito: “se han retratado”, sentencian.

Y es que el enfado de Cs con el PSOE viene de lejos. Los de Rivera reconocen que su líder lleva “meses” sin tener ningún tipo de comunicación con Pedro Sánchez y, aunque oficialmente dicen que no les importa, sí dejan entrever que se sienten molestos por ello.

Prueba de ello fueron las declaraciones del propio Rivera desde Moncloa el 7 de septiembre, cuando reconoció que él había pedido una “foto a tres” con Sánchez y Rajoy para lanzar un mensaje de “unidad del bloque constitucionalista” y dejó caer que fue el secretario general de los socialistas quien se había negado a ello. Ambos estuvieron de nuevo este miércoles en Moncloa. Pero siguieron sin encontrarse.

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