Cuádruple empate a 9,80 en la nota más alta de Selectividad en Catalunya

La mejor nota de la pruebas de Selectividad de 2017 en Catalunya ha sido un 9,80. Cuatro chicas han alcanzado esta calificación, tres de ellas de la demarcación de Barcelona y una de Girona.

Son Ivet Boada (Girona), de l’Institut Santiago Sobrequés Vidal, Maria Torras (Manresa), de l’Institut Pius Font i Quer, Mònica Torrecilla (Barcelona), del Col·legi Santa Teresa Ganduxer y Anna Sallés (Barcelona), de l’Aula Escuela Europea. La Vanguardia ha podido hablar con varias de estas brillantes jóvenes.

Maria Torras Pérez, del Institut Pius Font i Quer de Manresa, ha sacado la nota más alta de la Selectividad 2017 en Catalunya con un 9,80 Maria Torras Pérez, del Institut Pius Font i Quer de Manresa, ha sacado la nota más alta de la Selectividad 2017 en Catalunya con un 9,80 (LV)

Maria, una chica de Ciencias Puras

La Vanguardia ha podido hablar con varias de estas brillantes jóvenes. Una de ella es Maria Torras Pérez, estudiante del Institut Pius Font i Quer de Manresa. Ella ha logrado con creces su objetivo de alcanzar la nota de corte para una de las carreras universitarias más exigentes, el doble grado de Física y Matemáticas. No en vano, esta opción fue el año pasado la que exigía la nota de corte más alta, un 13,2.

Para Maria no será un problema. Tenía un 9,95 del Bachillerato, con lo que su nota de corte rondará el 13,8, más que suficiente para acceder a cualquier tipo de estudios. Aun así, ella aún no está decidida. También baraja la posibilidad de cursar el Grado de Nanotecnología y Ciencias. Es una estudiante de Ciencias Puras. Lo que sí es seguro es que el año que viene estudiará en la UAB, que es el centro donde se imparten las dos opciones que contempla.

Anna, futura ingeniera que practica tenis, piano y teatro musical

La barcelonesa Anna Sallés ha recibido con sorpresa ser una de las notas más altas de la Selectividad de Catalunya. “Me fue bien, pero no me lo esperaba. Estoy bastante contenta y ha sido muy gratificante”, reconoce a la web de La Vanguardia Sallés, estudiante de Aula Escuela Europea de Collserola, que obtuvo una nota de 9,13 en el bachillerato.

Sallés intentó encarar la selectividad sin nervios y siendo previsora. “Fue una examen más. Lo tenía todo bastante fresco y preparado”, apunta.

Imagen de Anna Sallés Imagen de Anna Sallés (Anna Sallés)

Su intención ahora es hacer un doble grado de ingeniería física e industrial y está pendiente de los resultados de la UPC para ser aceptada. En el caso de que lo fuera realizará la carrera de ingeniería física en la misma universidad aunque reconoce que todavía no sabe a qué le gustaría dedicarse en el futuro. “Siempre me ha gustado mucho las matemáticas y la física”, explica Sallés, de 17 años y que vive en el barrio de Gràcia. Su padre es ingeniero de telecomunicaciones y su madre filóloga. “Mis padres siempre me han animado a hacer lo que me gustara”, destaca.

Fuera de las aulas, Sallés dedica su tiempo al tenis, piano y teatro musical. También domina el inglés y el francés. “Durante la universidad me gustaría continuar con estas aficiones”, concluye.

Las notas de corte de todas ellas rondan el 13,7

Mónica Torrecillas en la escuela Mónica Torrecillas en la escuela (Raquel Quelart Gómez)

Otra barcelonesa ha sido una de las alumnas más brillantes de las PAU 2017: Mònica Torrecilla Vall-Llossera (Barcelona), del colegio Santa Teresa de Ganduxer. La joven, de 18 años y vecina de Sarrià Sant-Gervasi, ha obtenido 13,7 puntos en la nota global de selectividad, lo que equivale a un 9,8.

Una puntuación que le permitirá entrar de manera holgada a Ingeniería Biomédica de la Universitat de Barcelona, carrera que le dará la oportunidad de profundizar en las materias que más le apasionan: Física, Matemáticas, Química y Biología. “Estoy muy emocionada”, ha explicado a La Vanguardia Mònica pocos minutos después de saber que es una de las cuatro alumnas del territorio catalán con la nota más alta.

Voy al gimnasio entre semana y practico tenis, natación y monto en bicicleta

Mònica Torrecilla Vall-Llossera

Estudiante que ha sacado un 9,8 en selectividad

A esta estudiante de excelentes le gustaría orientar su carrera profesional hacia el ámbito sanitario, como lo han hecho sus dos hermanas mayores, de 19 y 22 años, que están estudiando Farmacia y Medicina, respectivamente. El secreto para sacar buenas notas, según Mònica, es estudiar “un poco cada día” y afrontar los exámenes “con seguridad”.

Aparte de hincar los codos, su principal afición es el deporte. “Voy al gimnasio entre semana y practico tenis, natación y monto en bicicleta, sobre todo en verano”, comenta. Pero también reconoce que le gusta salir con los amigos “de vez en cuando”, como a la mayoría de chicas de su edad.

Ivet Boada, “muy aplicada y sumamente perfeccionista”

La última estudiante empatada con las tres barcelonesas a 9.80 ha sido Ivet Boada Cano.La gerundense, del Instituto Santiago Sobrequés Vidal, no se esperaba la altísima nota lograda en la prueba de la Selectividad. La joven de 18 años, hija única, asegura que “está desconcertada” porque ya había estudiado mucho durante el curso y que solo hizo un repaso general para prepararse.

“Soy muy aplicada y sumamente perfeccionista” declara a La Vanguardia esta chica a la que le encanta el inglés y que ha escogido la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas en la Pompeu Fabra de Barcelona. Ivet afirma que toda su familia se siente muy orgullosa y que no para recibir felicitaciones de amigos y profesores. De momento, no sabe cómo lo va a celebrar, pero tiene claro que se irá con la familia de vacaciones en agosto.

Arnau Dolç Férrez, la nota más alta de Tarragona (9.75.)

Preparación, constancia y trabajo diario. Esta es la fórmula del éxito de Arnau Dolç Férrez, que con un 9,75 se ha convertido en la mejor nota de selectividad de la provincia de Tarragona. Metódico y tranquilo, Arnau asegura que sabía que le había ido muy bien y que tendría una buena nota, pese a que “no esperaba una nota tan alta”.

El ingrediente ‘secreto’ de la fórmula de su éxito es el trabajo. “Trabajé todo el Bachillerato. Allí aprendí todo lo que pude y fui a las PAU a demostrar todo lo que sabía”, recalca nervioso el hasta este año alumno del Institut Antoni Martí i Franqués de Tarragona.

Este trabajo, sin embargo, no suele evitar el intenso estudio de las semanas previas. “Organizarme no es mi fuerte”, lamenta Arnau. Su determinación fue clave para combatir esta carencia: “estudié a saco y me planifiqué el tiempo”, ya que todas las décimas serian necesarias para la carrera que quiere estudiar. “Me debato entre Medicina y Matemáticas, aunque prefiero la primera”, destaca el excelente estudiante.

Pese a su tendencia a las ciencias, los exámenes en los que sacó mejor nota fueron Castellano y Filosofía, mientras que Física y Química fueron las más flojas. “Flojas, sí, pero con un 9”.

Cuando supieron la nota, hace dos días, sus padres se mostraron orgullosos. Arnau está ahora centrado en su futuro. “Celebraré con los amigos, perno no haremos ninguna macrofiesta”, asegura.

Empate a 9.5 en Lleida

Oriol Ruiz Isant, del Instituto Samuel Gili i Gaya de Lleida está en una nube desde que ayer comprobó que sacó un 9,50 en el examen de Selectividad. Este joven de 18 años asegura que ha estudiado mucho, pero aún no se acaba de creer que haya obtenido tan buenos resultados en las PAU.

“Me gusta estudiar y me esfuerzo mucho si hace falta”, declara en conversación con La Vanguardia. Lo suyo son las ciencias y piensa estudiar un doble grado en la Universidad de La Rovira de tecnología con bioquímica y biología molecular. De momento aún no sabe cómo lo va a celebrar porque está “en estado de shock” pero asegura que “será de una manera contundente”. Oriol tiene claro que este verano tiene previsto trabajar “de lo que sea” y afirma que sus padres están muy orgullosos tanto de él como de su hermano, que también es un excelente estudiante.

Laia Angrill Laia Angrill (LVD)

Otro 9,50 es la nota que ha obtenido Laia Angrill Perelló, del Instituto Arrels de Oliana (Lleida). La joven de 17 años (cumple los 18 el 31 de diciembre) asegura que tampoco se esperaba sacar esta excelente calificación y que está muy contenta.

“Soy constante, pero no me considero una alumna brillante porque no suelo excederme en las horas de estudio”, se define esta chica que ha logrado un 9,05 de media en el bachillerato y que piensa estudiar la carrera de Estudios globales en la Pompeu Fabra. Tanto la familia como los tutores de Laia están encantados con sus resultados y esta tarde piensa celebrarlo por todo lo alto con sus amigos. Este verano se irá de vacaciones a Escocia para desconectar y cargar pilas.

Loading...