Darío Verón, el patrón de la defensa de Pumas, se va

Los tiempos de nostalgia llegan al fútbol mexicano. Los jugadores estandarte empiezan a hacer las maletas con rumbo al retiro, a otros les presionan para salir. Darío Verón, un central paraguayo, inamovible del once titular de Pumas durante 14 años, hasta que su propio club ha decidido dar un paso al costado y pedido un cambio generacional.

La primera vez que Verón y la institución de Pumas se acercaron fue gracias a la Copa Libertadores. En 2003, el conjunto mexicano se enfrentó al Corbeloa de Chile, donde jugaba el paraguayo de cabeza rapada. Su equipo eliminó a los felinos de la ronda de octavos de final. Su fuerza y capacidad para arrebatar balones a los rivales sedujo a los auriazules, quienes no tardaron en ficharle. El entrenador en turno era Hugo Sánchez. Junto con el exdelantero del Real Madrid lograron conquistar dos veces la liga. En un golpe de afortunado lograron quedarse con el trofeo Santiago Bernabéu en 2004.

G. Perea (Cuartoscuro)‘);”>Verón en el estadio Olímpico Universitario en 2014ampliar foto Verón en el estadio Olímpico Universitario en 2014 Cuartoscuro

El club representativo de la Universidad Nacional Autónoma de México tenía a su patrón. Era el primero que reclamaba las decisiones arbitrales y el que pedía sumarse al ataque en cada tiro de esquina. El jugador que iniciaba las jugadas ofensivas cuando sus compañeros tenían nublada la mira. Esa tenacidad enamoró a sus hinchas, esos que ahora tratan de digerir que su jugador de 37 años ya no portará más el dorsal número cuatro, misma edad y estampado que usa su colega Rafa Márquez, quien afronta una lumbalgia y quien roza al retiro.

A la par, Darío Anastacio Verón se convirtió en el hombre de la batuta en el combinado nacional de Paraguay. Formó parte de una de las escuadras más prometedoras junto con Nelson Haedo Valdéz, Salvador Cabañas, Óscar Cardozo, Paulo Da Silva y Justo Villar. Esa selección logró colarse a la Copa del Mundo de Sudáfrica y cayó ante España en cuartos de final.

Darío Verón se va de unos Pumas desdentados. No lograron clasificarse a la liguilla pese a tener un buen arranque en la liga y están a la espera de que partan o no sus delanteros Nicolás Castillo y Matías Britos. La directiva ha apostado, desde hace unos meses con la llegada del estratega Francsico Palencia, a jugadores de los equipos inferiores.

“No cortamos ninguna carrera, sino que nosotros como club, como proyecto, necesitamos espacios para chicos de cantera mexicanos, que están preparados y que tienen que empezar a participar con el primer equipo. Es un momento muy doloroso para nosotros”, mencionó el vicepresidente de Pumas, Sergio Egea, con respecto al fin de Verón con Pumas. Otro de los jugadores que parten del club es Alejandro Palacios, el guardameta.

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