De trampas y honores

6

¿En qué se basa la ideología del PP? ¿Cuáles son sus principios filosóficos rectores? Entre ser honorable y coleccionar honores hay diferencia, la misma que va de una universidad de la Señorita Pepis a un centro del saber. En todos los años que el PP ha gobernado en España, primero con Aznar y su banda de ladrones y luego con Rajoy y su banda de ladrones, hemos visto la utilización tramposa de todo tipo de instituciones.

El PP tiene imputados a los cinco tesoreros que en su historia han sido; a un vicepresidente, a trece de sus ministros, a siete presidentes autonómicos y a una legión inacabable de paniaguados que solo roban y aplauden al cacique de su pueblo.

La porquería de este agujero negro de la política apunta a Rajoy (cajas de puros repletas de billetes de 100€ y algunas anotaciones a favor de un tal Emepunto Rajoy), presidente de esta sentina vestidita de azul que ha conseguido colocarnos como presidente al capo di tutti capi.

La catadura moral de quien se afilia al PP y hace carrera en las piaras que tienen por sedes ha de ser manifiestamente venal. No hay ética en el PP ni puede haberla porque es la banda que se disfrazó de Partido de los Negocios (sucios) y cuyo único interés real es el enriquecimiento personal de cada uno de los facinerosos que se engolfan en puestos, carguetes, gabelas y prebendas.

Ahora descubrimos que su desfachatez llega hasta inventarse una universidad montada con profesores que en otras facultades no admitirían ni como alumnos, solo para arropar con títulos rimbombantes a los ágrafos del PP. Esta universidad nació para mayor gloria de Aznar y para expedir, rotativa en ristre, cuanto título apetecieran peperos tan descollantes como Cifuentes.

Este es el país que estos ladrones White Collar están construyendo: mientras por las redacciones corren las palabras del rector diciendo que le parece que el máster de Cifuentes es un tío en Alcalá, que ni es tío ni es ná, el Eurobarómetro dice que España es el país con más camareros, obreros sin cualificar y limpiadores de Europa. Pues claro, coño, con universidades como esta qué esperamos.

Los que estudiamos de verdad, los que nos esforzamos en universidades de verdad, en escuelas de verdad, con catedráticos de verdad, pupitres de verdad y, claro, exámenes de verdad, somos apestados en este mundo de apariencias porque nuestros títulos son de verdad y no un holograma colgado de la pared: les damos miedo porque ellos no pueden escribir papá sin cometer cuatro errores.

Sin brújula moral ni política, solo con un imán avaricioso que siempre apunta al dinero ajeno, hemos llevado a estos maestros de Al Capone hasta las mismas puertas de las arcas y les hemos dado las llaves sin preguntarnos siquiera si alguno de ellos había comido caliente alguna vez en su vida y, claro, nos esquilmaron.

Ahora salta a la palestra que esta mujer se ha comprado un título de postgrado con la misma alegría que se compra los camiones cisterna de tinte que necesita para mantener su rubiez, tan cierta y verdadera como su máster. Muy probablemente estamos ante la punta del iceberg que alberga la porquería de ese montón de ladrillos al que llaman universidad, la 887 en el ranking universitario, detrás de centros tan prestigiosos como las universidades de Malasia: ¿cuántos turistas universitarios, beneficiarios de la porquería pepera, han comprado su titulito de una u otra manera en la URJC? Supongo que lo mejor será que para el año que viene instalen en la cafetería una máquina de vending cargadita de títulos on demand, total, la razón principal entre los bachilleres para apuntarse a la URJC es que es fácil o te regalan el título si eres del PP.

Igual que la rana que se muere sin notarlo mientras sube la temperatura del agua, los españoles no estamos sintiendo la temperatura del ambiente político en que estos facinerosos con corbata y título de la URJC nos han sumergido: ya no hay seguridad social universal y gratuita, ya no hay pensiones justas y pronto no habrá pensiones. La educación de calidad ha muerto y con ella el criterio ciudadano que sustenta la libertad.

Ahora solo espero que Foro Coches se convierta en partido político y arrase en las elecciones. El resultado intelectual será el mismo y a lo mejor hasta nos roban menos.