Debate abierto en Brasil: un vídeo musical machista y feminista a la vez

A la larga lista de canciones que han abierto el debate por sus tintes machistas o sexistas, como Despacito Súbeme la radio, se ha sumado ahora el último éxito de Anitta Vai Malandra (cuya posible traducción al español sería Adelante, chica mala). Pero no para todos: los diarios más importantes del país, así como los programas de televisión, lo critican y elogian por igual.

Anitta es, a su 24 años, una de las cantantes brasileñas más reconocidas del país y el vídeo de su canción Vai Malandra ha alcanzado, desde su publicación en Youtube el pasado día 18, más de 60 millones de reproducciones, siendo también la primera canción en portugués en entrar en el top 20 mundial de Spotify.

El videoclip empieza con una toma de 11 segundos del trasero de Anitta, en primer plano. En las imágenes se ve claramente que la artista, que saltó a la fama con su canción Show das poderosas (El show de las poderosas), tiene celulitis.

La decisión de no haber eliminado la antiestética acumulación de grasa de las posaderas de Anitta, que siempre ha utilizado el recurso de la sexualidad para potenciar su imagen, ha generado tal debate en Brasil que varios medios de comunicación sostienen que la celulitis se va a poner de moda.

“Fue decisión mía no editar el vídeo”, ha explicado Anitta al diario O’Globo. “La mujer real tiene celulitis. Estoy feliz por el impacto positivo que la mía tuvo en las mujeres. Debemos unirnos y parar de juzgar los cuerpos y las elecciones de las otras”, asegura en la entrevista exclusiva con el diario brasileño.

Sin embargo, el hecho de que el director del vídeo musical sea Terry Richardson, recientemente vetado como fotógrafo en Vogue y otras cabeceras de moda por las numerosas acusaciones de abusos sexuales que ha recibido, ha alimentado la controversia.

Múltiples acusaciones de abusos

Son varias las voces que sostienen que la famosa artista no tendría que haber contratado a Richardson,  el llamado “Harvey Weinstein de la moda”, en un momento en el que están aflorando tantas denuncias por abusos sexuales. Y Anitta, frecuentemente elogiada por sus respuestas a las críticas sexistas, ha respondido en un comunicado que pidió asesoramiento jurídico cuando supo de las acusaciones contra Richardson. “Estudiamos todas las posibilidades”, asegura en la nota. “Esto no es el trabajo de una sola persona”, añade.

El vídeo fue rodado en agosto, pero hace años que Richardson se enfrenta a acusaciones de abuso, aunque el fotógrafo siempre ha negado las acusaciones.

Otros elementos de discordia

Pero, además de la visibilidad de su celulitis y de la elección de Richardson, el vídeo también ha generado debate por la vuelta de la cantante a sus raíces funk e, incluso, por su peinado de estilo afroamericano.

Grabado en Vidigal, una de las favelas más conocidas de Río de Janeiro, el vídeo muestra la vida en las favelas de forma distendida y alegre. “Mostramos todo como es, y la alegría de las comunidades. Cualquiera que suba a los morros [cerros] verá todo lo que se ve en el material. Nada fue inventado”, ha asegurado Anitta. Pero esa alegría no ha gustado a todos, porque señalan que es negar la pobreza y las duras condiciones de vida de estos asentamientos brasileños.

Trenzas de estilo afroamericano

En cuanto al peinado, las trenzas elegidas por Anitta tampoco han gustado a todos: ha habido organizaciones que abogan por los derechos de los negros que la han acusado de apropiación cultural.

En entrevista con la revista Marie Claire en su versión brasileña, Stephanie Ribeiro, reconocida activista, ha señalado que la cantante usa la negritud solo cuando le conviene, a lo que Anitta ha respondido que “una trenza es una trenza”.

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