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Descubierto un nuevo ligamento en el tobillo

Es curioso cómo, por más que respondemos preguntas, siempre aparecen nuevas. Creíamos que conocíamos todos los huesos, órganos y músculos del organismo, por eso causa perplejidad comprobar ahora que un nuevo ligamento en el tobillo había escapado a nuestra poderosa lupa científica.

Ahora, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Barcelona, este ligamento habría pasado desapercibido hasta hoy. Esta es una estructura anatómica que incluso podría explicar por qué algunos esguinces de tobillo duelen solo unas semanas mientras otros permanecen provocando malestar incluso años después de la lesión.

Estas fibras, que solían ser descartadas en las disecciones anatómicas, estarían ocultando realmente un ligamento de la parte lateral del tobillo al que, como vemos, no se le habría dado suficiente importancia nunca.

Así se desprende de los resultados obtenidos en una investigación publicada en la revista Knee Surgery, Sports Traumatology, Arthroscopy, de forma que la comprensión de la articulación del tobillo podría variar radicalmente, especialmente en lo referente al esguince.

Cómo es el nuevo ligamento en el tobillo

Estas estructuras, hasta hoy, se agrupaban en dos grandes complejos, el ligamento colateral medial y el ligamento colateral lateral, que a su vez está formado por tres ligamentos que presentan independencia entre sí.

A todo ello habría que sumar ahora el complejo ligamentoso fibulotalocalcáneo lateral, que es traducido en inglés como LFTCL.

En el estudio explican que los ligamentos laterales del tobillo suelen ser más propensos a lesiones, especialmente esguinces. Luego, una vez curado, las molestias pueden alargarse en el tiempo e incluso presentan tendencia a volver a aparecer sin que la medicina sea capaz de hallar explicación.

Y precisamente en esa falta de explicación radica la base de este estudio. La clave para alcanzar este descubrimiento fue la disección del ligamento, para encontrar posteriormente que ciertas fibras de conexión se eliminaban de manera habitual porque se creía que no formaban parte del ligamento.

Al diseccionar esta cápsula articular, se ha podido identificar por vez primera el componente intraarticular del ligamento talofibular anterior. Este ligamento estaría formado por un fascículo superior y otro inferior que se ubican dentro y fuera de la articulación.

A raíz de este hallazgo, se cree que el comportamiento de una lesión será parecido al de otros ligamentos intraarticulares, como es el caso del ligamento cruzado anterior en la rodilla. Como no pueden cicatrizar por sí solos al romperse, permite que la articulación se quede inestable, por lo que en muchos casos se necesita intervención quirúrgica.