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DIA prepara una ampliación de capital de hasta 400 millones de euros

DIA prepara una ampliación de capital de hasta 400 millones de euros para cubrir los vencimientos de deuda del próximo año, que ascienden a algo más de 300 millones de euros, y la refinanciación de créditos bancarios, de algo más de 100 millones de euros. Fuentes próximas a la compañía aseguran que, a día de hoy, apenas cuenta en caja con 200 millones de euros, con lo que la ampliación, que anunciarán próximamente, se antoja vital para el futuro de la firma de distribución, a la que le vencen casi 1.000 millones de euros en bonos en los próximos años y casi 500 millones en deuda contraída con los bancos.

DIA ya tantea a inversores institucionales para ver cómo iría la ampliación de capital; y lo cierto es que, según fuentes solventes, “todo apunta a que habrá interés”. Y es que si anunciaran la ampliación de capital y luego no hubiera interés… podría ser un buen golpe para el grupo.

Deudas

DIA tiene tres bonos ‘vivos’ en el mercado. El primero vence el 22 de julio del próximo año, por importe de 500 millones de euros; el 18 de abril de 2021 vence otro de 300 millones, y en 2023 le vence el tercero con otros 300 millones. En total, 1.100 millones de euros en bonos que le vencen en los próximos cuatro años.

En el que vence en 2019, el importe inicialmente emitido fueron 500 millones de euros, pero durante la vida de este bono, emitido en 2014, ya se han amortizado 195 millones de euros, con lo que les queda algo más de 300 millones de euros por pagar.

De los otros dos bonos, emitidos por 300 millones cada uno (600 millones en total), no se ha amortizado ni un sólo euro. Esto empuja a la compañía a una necesidad de liquidez urgente para los próximos cuatro años.

Además, tal y como ha podido saber OKDIARIO por fuentes de mercado, en 2019 vence un préstamo bancario de 101 millones de euros, en 2020, vence otro préstamo de 30 millones y otra póliza de crédito de 99 millones. Luego, en 2022 tiene de nuevo el vencimiento de una póliza de crédito de 300 millones de euros. 

Tres pasos: ampliar, desinvertir y cerrar

Mikhail Fridman, primer accionista de DIA, es consciente de que con esta ampliación de capital no se solventarán, ni mucho menos, los problemas de DIA, que podría necesitar más de 1.000 millones de euros. Precisamente por este motivo, el inversor ruso también se plantea la opción de realizar algún tipo de desinversión a largo plazo. Aunque esto, de momento, no se antoja urgente.

La intención de la compañía, así las cosas, pasa por ir paso a paso. Y el siguiente es claro: ampliación de capital de hasta 400 millones de euros. El segundo paso: acelerar la venta de Max Descuento, por la que tampoco sacarían mucho rendimiento, según fuentes conocedoras.

Pero hay otro tercer paso, que es el de cerrar sus tiendas menos rentables. A cierre de septiembre, la red de tiendas alcanzaba los 7.429 establecimientos. La intención del magnate ruso pasa por reducir al máximo las tiendas, de modo que queden, única y exclusivamente, las que son rentables.

Ampliación de capital

Desde DIA no ocultan que ya preparan la ampliación, aunque no quieren hablar del monto total. “No se nos escapa que la compañía operará en un entorno de financiación distinto al que hemos vivido hasta ahora. Y esto puede requerir una estructura de capital diferente”, señalan fuentes oficiales de la compañía, que recuerdan que “en el caso de que la decisión del consejo sobre la futura estructura de capital de la empresa cambie, se comunicará al mercado en consecuencia”. Y concluyen confirmando la noticia: “Estamos trabajando en ello”.

“Entiendo que se están dando todos los pasos necesarios para realizar una ampliación de capital. La entrada del magnate ruso hasta participar el máximo legal permitido, previo a la OPA de exclusión, ha cambiado muchas cosas en DIA”, explica Gisela Turazzini, cofundadora de BlackBird, que cree que “la llegada de Goldman Sachs ya nos pareció extraña, puesto que es un valor en el que su accionista de referencia suma posiciones, con lo que se confirma como escudero y no suele tener un comportamiento tan negativo”.

“Tras la última compra, la compañía ha realizado dos acciones bastante significativas, un profit warning y una revisión a la baja de los beneficios. Estos acontecimientos han hundido una acción, que a pesar de todo, sigue ganando dinero. Creo que la intención de su accionista mayoritario parte de destruir la cotización para forzar una ampliación de capital y entrar a precios de derribo”, continúa Turazzini, que cree que hay que recordar que “para lanzar la OPA sobre DIA, el inversor ruso debería buscar un precio equivalente a sus últimas compras y cotización, lo que significa un importante desembolso de dinero”.

“Forzando una ampliación de capital podría reducir su precio medio de compra, sin ser necesario lanzar una OPA por el 100%. Esta estrategia, en mi opinión, sugeriría que fuera estudiada por la CNMV, para ver si estamos delante de un proceso especulativo, legal, alegal o ilegal”, concluyen desde BlackBird.

Robert Casajuana, economista, socio de SLM y director académico de ISEFI, cree que “una ampliación de capital de 400 millones de euros, teniendo en cuenta el pasivo exigible y las métricas que hemos visto de los diferentes vencimientos que tiene, me parece una cantidad muy adecuada, que tiene que ser muy interesante para la viabilidad de DIA”.

“El problema es que si una empresa hace una ampliación de capital, tiene éxito, y se suscribe, es una señal inequívoca del mercado de que los inversores siguen confiando en el proyecto. El gran riesgo que tiene una ampliación de capital en estas condiciones es que si no hay demanda, no hay interés, es una señal muy muy negativa. Por eso, creo que la sociedad tiene que analizarlo muy bien”, concluye Casajuana.