Inicio Actualidad Diferencias adjetivas, por Josep Maria Fonalleras

Diferencias adjetivas, por Josep Maria Fonalleras

El #YoVoy, la manifestación que ha tenido lugar este domingo en Madrid, “no es una protesta política”, como han dicho los responsables de este auténtico despropósito, sino una marcha de camisas negras sobre la capital (ay, a veces me confundo de siglo: perdón) para reivindicar la unidad patria.

Resulta que, según la última encuesta del CIS, más de un 70% de españoles está más o menos a favor del diálogo y que solo un 20% escaso piensa que se debe aplicar “mano dura”, que es la fórmula que el CIS encontró para definir todo lo que ya sabemos. Esta manifestación, que no es una protesta política (la españolidad, por lo visto, está por encima de la política), sino un movimiento airado y rabioso de los buenos españoles (los “españoles de bien”, como ha dicho Casado) contra la felonía y la traición, no hace caso de lo que piensan la gran mayoría de los españoles sino que impone un discurso “para ilustrar a la opinión pública”, es decir, para hacer creer que toda España es esta España.

Entretodos

Las comillas últimas están extraídas de un editorial del ‘Abc’ de diciembre de 1935. En él se dice, también, que en esta “batalla decisiva” surgirá “el alma nacional, vibrante y dispuesta”  y que la” unión de los caudillos, la elevación de propósitos, el valor cívico y la confianza en el pueblo”, harán olvidar “las diferencias adjetivas”. Todo empieza a parecerse demasiado a la locura.