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El Barça manda a pique al Villarreal

Al Barcelona le valió con dos detalles y un buen Dembélé para vencer al Villarreal y casi sentenciar a su entrenador, Javier Calleja. El equipo azulgrana se impuso en un encuentro escaso de calidad, casi un calco del Madrid – Valencia del sábado, en el que los culés se adelantaron y después pecaron de relajarse hasta los últimos minutos, hasta que Aleñá puso el punto y final a un encuentro que deja a la luz las evidentes carencias de un equipo que, a pesar de todo, volvió a sumar en Liga Santander.

Era tarde de compromisos en el Camp Nou. El del Barcelona con la clasificación, en busca de no ceder en el pulso venido a menos entre los tres grandes y el del Villarreal con su momento de forma, en constante cambio y con el empate frente a un Rangers con 10 el pasado jueves. Los de Calleja siguen sin encontrarse, pero los primeros minutos en la Ciudad Condal, de constante dominio del Barça, pronto dieron paso a un par de jugadas para la esperanza. En una de ellas, Gerard Moreno estuvo a punto de colocar el 0-1, pero su victoria en el forcejeo con un flojo Lenglet acabó en saco roto al ver como el palo repelía su disparo.

Era el minuto 13 de partido y marcó un parón en las llegadas de peligro del Barcelona, que se resumían en las conducciones de un Messi parado a golpes por los centrales del Villarreal –ambos con amarilla– y la electricidad de Ousmane Dembélé, que le pese a quien le pese es un recurso de gran repercusión para el Barcelona, al menos en Liga. El francés fue el hombre de la primera parte con sus constantes recortes y amenazas desde la banda derecha, el lugar donde ha demostrado sentirse más cómodo en su todavía corta trayectoria.

Dembélé no encontró el premio del gol de forma directa, como sucedió en el Metropolitano, pero sí lo hizo a través de una asistencia a Piqué, que abrió la lata con un testarazo inapelable para hacer buenas las acometidas previas del Barça y de paso demostrar que, al menos en esta noche, tiene la cabeza puesta al 100% en el partido.

La segunda parte volvió a dejar constancia de la docilidad del ataque blaugrana con Messi sin enchufarse y con Luis Suárez en la enfermería. Bromas y estados de forma aparte, el charrúa aporta cosas al Barça que ningún otro jugador de la plantilla puede dar. Un nuevo detalle de Dembélé volvió a ocasionar el mayor peligro para un Asenjo que había tenido que intervenir previamente en un centro chut de Messi.

El Villarreal no se amilanaba, aunque Gerard Moreno estaba más pendiente de sus rencillas con Piqué que de hacer temblar a Ter Stegen con la indudable calidad que atesora. Para compensar esto, Calleja apostó por cambiar de sistema, pasando a la doble punta con la entrada de Bacca. Minutos después, y tras un nuevo piqué entre los Gerards, el técnico visitante retiraba a Moreno para jugar su última baza con la entrada de Toko Ekambi.

En el encuentro, realmente, no pasaba nada, y el Barcelona parecía beneficiarse de ello. Al igual que sucedió con el Real Madrid en la jornada del sábado, los grandes han pasado de golear a aguantar el resultado para seguir sumando puntos en Liga. Adelantarse, aguantar y sentenciar sin prácticamente merecerlo. Los culés copiaron la fórmula de Solari frente al Valencia y por medio de Aleñá, canterano con escasas oportunidades por el momento pero calidad a la altura de su exquisita definición para un 2-0 que puso el lazo al partido y hundió al Submarino del Villarreal con Calleja dentro.