El Barcelona consigue el triunfo ante el Sporting Lisboa en una noche de trámite

El Barça de Valverde es un alumno aplicado. Siempre hace los deberes y estudia para los exámenes. El triunfo europeo ante el Sporting, intrascendente con el primer puesto asegurado, demostró que también se aplica a la hora del patio. Un empollón en toda regla, para alegría de su afición, algo desconfiada en los albores del curso, ganada para la causa unos meses después. La Champions vuelve a temer al Barça.

Más allá del marcador, lo que nadie puede discutirle al buque de Valverde es su intención de llegar siempre a buen puerto. Da igual si la carga es millonaria o es un simple trayecto rutinario, como la visita de los portugueses al Camp Nou. Este Barça no entiende de trámites y su actitud está siendo irreprochable.

La capacidad de recuperar al banquillo de Valverde merece un aplauso eterno

La capacidad para recuperar al banquillo de Valverde debe ser aplaudida hasta la saciedad por la afición azulgrana. Su capacidad y su empeño, cada vez que el calendario le da una tregua. Al técnico le da igual comerse una sardina que una lata de caviar, le pone las mismas ganas en masticarlo todo y digerirlo ordenadamente.

El preparador azulgrana también ha sido capaz de reinventar a Messi, suplente de inicio en dos partidos consecutivos de Champions. Una decisión inaudita, que hubiera parecido imposible no hace tanto. Ahora, no sólo es factible, sino que se toma con una normalidad aplastante, como todo lo que hace Valverde.

Luis Suárez, delantero del FC Barcelona
Luis Suárez, delantero del FC Barcelona (Josep Lago / AFP)

El Sporting compareció en el coliseo azulgrana con remotas esperanzas de alcanzar la clasificación para octavos, pero se topó con un Barça muy serio y muy metido en el partido desde el pitido inicial. No hay regalos en la Champions. Ni siquiera una alineación con muchas caras nuevas amainó la ambición de los azulgranas.

Los suplentes más habituales intentan ganarse el puesto cada vez que disponen de una oportunidad. Un mérito del técnico, que aprovechó la fría noche europea para seguir haciendo pruebas de cara al denso calendario que se le avecina. Rakitic dio descanso a Busquets, agigantado el croata en corte, inmenso como mediocentro.

Messi fue suplente por segundo partido europeo seguido

Luis Suárez comandó las operaciones en ataque, bien flanqueado por Alcácer y Aleix Vidal, muy voluntariosos aunque el de Valls sin la clarividencia de otros envites. Dominaba el Barça casi a placer. Presionaba tras cada pérdida como si estuviera jugando una final. No ayudó en el ímpetu del Sporting el temprano gol de la Juventus en Grecia, que finiquitaba sus escasas esperanzas de lograr algo positivo de la jornada.

Fue precisamente Luis Suárez el que tuvo la mejor oportunidad de toda la primera mitad, fabricada en casa con un autopase y desbaratada por un inmenso Rui Patricio. Cuando el conjunto luso se intentó asomar al área de Cillessen, se cruzó Semedo en una buena acción defensiva, pero que le costó la amarilla y perderse la ida de octavos.

Entra Messi; sale Aleix Vidal
Entra Messi; sale Aleix Vidal (Josep Lago / AFP)

Ni siquiera el triunfo de la Juve en Grecia impedía a Jorge Jesús soñar con la gesta. El carismático técnico luso intervino para intentar dar un giro al rumbo del partido, cargando sus cañones de pólvora con la entrada simultánea de Dost y Martins, seguramente, sus dos mejores armas. Pero el cable del Barça seguía bien enchufado y el guión seguía siendo el previsible. La hora de las palomitas.

En el banquillo del Barça, Valverde hizo un gesto y Leo Messi empezó a sacarse el chándal. Lo celebró la grada con jolgorio y también Paco Alcácer, cuyo cabezazo de córner se convirtió en el primer gol de la noche con el argentino ya en la zona técnica esperando entrar al campo. El valenciano jugaba sus primeros minutos europeos del curso y demostró que sigue mereciendo más minutos. Siempre cumple con nota.

Mathieu anota en propia meta
Mathieu anota en propia meta (Albert Gea / Reuters)

Intentó devolver la moneda el implacable Dost, pero se topó con un paisano muy inspirado, celebrada la parada de Cillessen con algarabía hasta el banquillo azulgrana. Quedó el partido abierto, ya sin la tensión competitiva, para las carreras de Messi y su intento por saciar el hambre de gol. Lo intentó la Pulga, pero le negó Rui Patricio. No falló Mathieu en el descuento, pero se equivocó de portería. Uno de esos guiños fatales del destino.

Lo que nadie puede negar es la efectividad del Barça de Valverde después de encadenar 22 partidos sin perder. Se acabó la hora del patio. Toca volver a clase. Espera Villarreal.

Ficha técnica

FC Barcelona, 2 – Sporting de Portugal, 0

Barcelona: Cillessen; Semedo, Piqué (Sergio Busquets, min.64), Vermaelen, Digne; Rakitic, André Gomes, Denis Suárez; Aleix Vidal (Messi, min.60), Luis Suárez (Paulinho, min.75) y Alcácer.

Sporting de Portugal: Rui Patricio; Piccini, Coates, Mathieu, Bruno Cesar (Fabio Contrao, min.64); Willian Carvalho, Battaglia; Acuña, Bruno Fernandes, Ristovski (Bas Dost, min.46); y Alan Ruiz (Gelson Martins, min.46).

Goles: 1-0, min.58: Alcácer. 2-0, min.90: Mathieu (pp).

Árbitro: Craig Thompson, de Escocia. Mostró cartulina amarilla a Alan Ruiz (min.30) y Semedo (min.35).

Incidencias: partido correspondiente a la sexta y última jornada del grupo D de la Liga de Campeones, disputado en el Camp Nou ante 48.336 aficionados, según datos ofrecidos por el FC Baarcelona.

Unos 4.000 aficionados portugueses animaron desde el graderío al Sporting de Portugal.

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