El Baskonia golpea primero y asalta la cancha del Madrid

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El Baskonia consiguió aguantar las feroces arremetidas finales de un Real Madrid que nunca estuvo cómodo en la pista,  mantuvo la serenidad en los últimos minutos y arrancó una importantísima victoria (90-94) del Wizink Center en el primer partido de la final de la Liga Endesa, arrebatándole el factor cancha al conjunto madridista. El cuadro de Pablo Laso se enfrentará así a una situación límite este viernes en el segundo partido de la final, que también se disputará en el Palacio (22.15).

El Madrid comenzó atenazado, sin ritmo ni acierto, una sensación que se personalizó en un Doncic desquiciado (4 puntos en la primera parte). Sólo un dominante Tavares, con 8 puntos y 3 rebotes en el primer cuarto y tocando todo balón que se le puso a tiro en defensa, supuso un verdadero dolor de cabeza para el Baskonia, aunque incomprensiblemente Laso se olvidó de él en el segundo cuarto.

Balones a Poirier

El cuadro vitoriano no necesitó abusar de sus dos grandes virtudes, el triple y un endiablado ritmo de juego, para dominar gran parte de la primera parte. Al equipo de Pedro Martínez le bastó con nutrir de balones a Poirier durante la prolongada ausencia de Tavares y explotar el acierto de Timma para mantener al Madrid a raya. Así y todo, Doncic, en una de sus pocas muestras de calidad de la primera parte, puso el empate en la última jugada del segundo cuarto (39-39). Con este Madrid, si no aprovechas tus ventajas y sus pocas debilidades, se suele pagar caro. En esta ocasión no iba a ser así.

La segunda parte arrancó con una inteligente variante de Pedro Martínez. Dos triples de Voigtmann tras ‘pick n pop’ sacaron de la zona a Tavares. Sin su amenazante presencia interior, fue mucho más fácil para el Baskonia mover el balón y finalizar cerca del aro. Beaubois con nueve puntos seguidos y Janning con dos triples, incluido uno desde 8 metros para finalizar el tercer cuarto, lideraron un parcial que colocó al equipo vasco nueve puntos arriba (58-67).

Viejos recursos

Laso se vio obligado a recurrir a la vieja guardia, liderada por Rudy y sobre todo por Carroll y sus triples imposibles, para colocar a tiro al Madrid.

A falta de tres minutos para el final todo quedaba en el aire. Fue un hasta ese momento inédito Taylor el que puso por delante a los blancos con un triple (82-79). Sin embargo, cuando todo parecía indicar que el Baskonia no sabría gestionar la presión, Ayón dio aire al conjunto vasco con dos faltas incomprensibles y dos tiros libres errados a 40 segundos del final.

A partir de ahí, la sorprendente serenidad del joven Vildoza en el tiro libre sirvió para mantener a distancia a un  Madrid que, a pesar de los sendos triplazos finales de Llull y Carroll, no tuvo opciones reales en el último minuto.