El BCE inyectará otros 540.000 millones a la economía de la eurozona

Más dinero. El Banco Central Europeo (BCE) prolongará el programa de compra de bonos hasta diciembre de 2017, incluso más allá si es necesario. El plan tenía como fecha de caducidad el próximo marzo, pero los analistas daban por descontado que se daría una extensión. La incógnita era saber si se mantendría el ritmo o si la entidad levantaría el pie del acelerador, iniciando la retirada de estímulos. “No ha sido discutida”, afirmó tajante Mario Draghi, presidente del BCE.

Pese a la extensión, baja el ritmo: la compra de bonos pasará de los 80.000 millones de euros mensuales actuales a los 60.000 millones a partir de abril. Hasta cierto punto, con la reducción prepara el terreno para un futuro repliegue, aunque el montante puede volver a incrementarse, avisa el BCE.

Con la nueva cadencia, inyectará otros 540.000 millones en la zona euro hasta final de año –2,3 billones desde marzo de 2015- para que el dinero fluya y llegue a los hogares, con la idea de que el consumo eleve la inflación y se garantice una salida definitiva de la crisis económica.

Pero el BCE no puede solo. El banquero italiano sigue pidiendo colaboración a los países para apoyar su política monetaria con política fiscal. “Las reformas estructurales son necesarias en todos los países de la zona”, dijo Draghi. “Es algo que sigue siendo crucial”, añadió. La idea es “elevar la productividad y la facilidad de negocio” para “impulsar la inversión y la creación de empleo”.

Como siempre, recuerda que su trabajo no será óptimo si los países no le siguen la estela. Eso sí, no a cualquier precio. Pide respetar las reglas fiscales de la UE. Es decir, mantener el déficit a raya. Enumera opciones como la bajada de impuestos o los incentivos como incentivos.

Cambios en las compras

El desembolso seguirá “hasta que el Consejo de Gobierno aprecie un ajuste sostenido de la senda de inflación consistente con su objetivo”. Hasta que se acerque al 2%. De momento, queda un largo camino: en noviembre la inflación se situó en el 0,6%, su valor más alto desde abril de 2014 pero lejos del objetivo.

De cara al futuro, las nuevas previsiones del BCE siguen en el 0,2% ya previsto en septiembre para este 2016; eleva una décima la inflación de 2017, al 1,3%; la baja una décima en 2018 hasta el 1,6%; y prevé que sea del 1,7% en 2019. Ese 1,7% no es la meta final, dijo Draghi.

Para acortar plazos, el BCE introduce cambios en los parámetros de compra para garantizar que no se quede sin bonos para comprar. En este sentido, destaca el hecho de que comprará deuda sin limitarla por sus tasas negativas, ya que hasta ahora estaba restringida por abajo al -0,4% de rendimiento de la tasa de depósito. “Es una opción, no una necesidad”, ha apuntado.

Panorama de incertidumbres

Con estas medidas, el BCE busca dar confianza al mercado demostrando que seguirá ahí, resguardando la estabilidad de la zona euro. “La incertidumbre prevalece en todos lados”, apuntó Draghi. La decisión coincide con un momento de diversas incógnitas. En Italia, la renuncia del primer ministro Matteo Renzi ha abierto una nueva etapa en el saneamiento de la banca. Justo cuando se culminaba una ampliación de capital en Monte dei Paschi, la entidad más antigua del mundo, el banco podría verse abocado a un rescate público.

Al panorama italiano se suma la incertidumbre por la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos, con un previsible endurecimiento de las condiciones de intercambio comercial con el resto de las naciones, lo que podría afectar al crecimiento de la zona euro. En ese ámbito también se incluye el Brexit, que va tomando forma y se prevé que se de en marzo del próximo año.

Crecimiento estable

Las previsiones del BCE, actualizadas hoy, se mantienen sin gran variación. La cifra para 2016 sigue en el 1,7% que adelantó en septiembre. De cara a 2017 eleva una décima el crecimiento, hasta el 1,6%, misma cifra que se dará en 2018 y 2019.

El panorama de tipos bajos seguirá durante un largo tiempo, como siempre recuerda la entidad. La principal tasa de interés se mantiene en el 0%, su mínimo histórico. Tampoco ha movido la tasa que penaliza los depósitos que los bancos guardan en la caja fuerte del BCE, que sigue invariable en el -0,4%.

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