El calendario de una endiablada investidura

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Este es el calendario que se abre tras las elecciones del 21 de diciembre, en las que C’s ha sido la fuerza más votada y la que ha logrado más escaños, aunque los independentistas han revalidado la mayoría.

Las fechas clave

Con el dictamen de las urnas recién salido del horno, ahora empieza lo más complicado. La investidura del nuevo presidente de la Generalitat deberá celebrarse, como muy tarde y si se llevan al límite todos los plazos previstos, el 6 de febrero. Previamente, la sesión constitutiva del Parlament debe tener lugar dentro de los 20 días hábiles posteriores a las elecciones, lo que sitúa como fecha tope el 23 de enero.

Las circunstancias excepcionales de estos comicios, convocados por primera vez por el Gobierno central en aplicación del artículo 155 de la Constitución tras la fracasada declaración unilateral de independencia (DUI), alteran los procedimientos habituales en estos casos. Teóricamente es el presidente de la Generalitat el encargado de convocar la sesión constitutiva de la Cámara catalana surgida de las urnas, pero al haber sido cesado todo el Govern de Carles Puigdemont ahora esta responsabilidad recae sobre el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

El procedimiento

Una vez constituido el Parlament de la nueva legislatura y escogida la presidencia de la Cámara, así como el resto de miembros de la Mesa, en los 10 días hábiles posteriores deberá celebrarse el debate de investidura del nuevo presidente de la Generalitat, por lo que el límite se establece en el 6 de febrero. Corresponderá a la persona que ostente la presidencia del Parlament la tarea de abrir consultas con los nuevos líderes parlamentarios para explorar quién puede contar con el apoyo mayoritario del hemiciclo.

Según lo estipulado, la sesión de investidura arranca con la intervención del candidato propuesto por la presidencia del Parlament, que a continuación inicia un debate con los líderes de cada grupo parlamentario. Al final del debate, que suele prolongarse a lo largo de dos jornadas, se procede a una primera votación, en la que el presidenciable debe obtener la mayoría absoluta de los votos, es decir, un mínimo de 68 sobre 135. En caso de no reunir suficientes apoyos, puede someterse dos días después a un segundo debate, que culminará con otra votación en la que es suficiente la mayoría simple de la Cámara, es decir, más votos a favor que en contra.

El precedente

Tras las anteriores elecciones al Parlament, en el 2015, Artur Mas se topó con la negativa de la CUP a investirlo. El veto de la formación anticapitalista estuvo a punto de conducir a nuevas elecciones, que se evitaron in extremis cuando Mas dio un paso atrás y propuso en su lugar a Carles Puigdemont, que acabó siendo investido el último día que la ley permitía.

La repetición electoral

El artículo 67.3 del Estatut prevé que si transcurridos dos meses desde la primera votación de investidura sigue sin haberse podido elegir al nuevo ‘president’, el Parlament queda disuelto automáticamente”. Entonces, el presidente de la Generalitat en funciones debe convocar elecciones “de manera inmediata”, para que puedan celebrarse al cabo de 54 días.

Si se llegara a este escenario, y agotando los plazos previstos, el Parlament quedaría disuelto el 7 de abril y las nuevas elecciones anticipadas en Catalunya podrían celebrarse hacia finales de mayo o principios de junio.