‘El Chicle’: Este es el sospechoso de la desaparición de Diana Quer

Un año y cuatro meses después de la desaparición de Diana Quer, el caso ha vuelto a avivarse. La Guardia Civil ha detenido este viernes a José Enrique Abuín Gey, ‘El Chicle’, un hombre de unos 40 años con un historial de tráfico de drogas y agresión sexual que encaja perfectamente con el perfil que buscaba la investigación. El arresto vendría motivado por la relación del sospechoso con otra reciente agresión sexual a una joven en Boiro y le ha vuelto a poner en el foco de la desaparición de la chica madrileña: Abuín, que ha sido detenido junto a su mujer, fue en su momento interrogado por el ‘caso Diana Quer’, aunque nunca llegó a ser arrestado. 

La Guardia Civil ha llegado de nuevo hasta este hombre, de unos 40 años y con una hija, después de que el pasado 26 de diciembre una joven denunciara que un individuo le había intentado robar el móvil, amenazándola con un cuchillo, y trató luego de introducirla en el maletero de un vehículo. La oposición de la chica y sus gritos habrían frenado las pretensiones del agresor, que salió huyendo cuando una pareja acudió a socorrerla, según ha explicado el programa ‘Espejo público’. El asaltante no pudo evitar que la víctima se fijara muy bien en sus características físicas, ya que aportó a los investigadores un retrato muy exhaustivo del agresor e, incluso, datos que permitieron identificar el coche. La joven acabó identificándole entre diferentes fotos que le mostraron los agentes.

Su mujer, también detenida

La Guardia Civil abrió inmediatamente una investigación que ha acabado con el arresto de ‘El Chicle’, con varios antecedentes por tráfico de drogas, agresión sexual y lesiones, entre otros delitos. También se le ha vinculado en los últimos años con el marisqueo furtivo. Su mujer también ha sido arrestada, posiblemente por encubrimiento, ya que en su momento proporcionó a su marido la coartada cuando fue interrogado por el caso ‘Diana Quer’, según ‘El Español’. Los agentes también han registrado su vivienda y su coche. Sobre las 15.20 horas el hombre ha sido trasladado al cuartel de A Coruña desde Padrón, donde se encontraba detenido junto a su mujer.

‘El Chicle’, que en las redes sociales se muestra como aficionado al ‘running’, vive en Outeiro, en Rianxo, pueblos coruñenses separado de Boiro por unos 15 kilómetros. Rianxo se encuentra a su vez a tan solo dos kilómetros de la ría de Taragoña donde un mariscador encontró el teléfono móvil de Diana Quer en octubre del 2016, dos meses después de la desaparición de la joven madrileña. La aparición del móvil reforzó la tesis de que la joven pudo montarse en un coche que se desplazó hasta la zona de Taragoña-Rianxo.  

Responde al perfil

Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil centraron la investigación uniendo el trayecto entre A Pobra do Caramiñal, el pueblo donde veranea la familia de la joven madrileña y donde desapareció el 22 de agosto del 2016, y la ría de Taragoña. Entre estos dos puntos distan otros 15 kilómetros. El detenido estuvo en esa localidad la noche que desapareció Quer, según fuentes de la investigación. 

Como recuerda este viernes ‘La Voz de Galicia’, el perfil del hombre que buscaba la Guardia Civil era el de un hombre de entre 35 y 45 años de edad, con antecedentes por tráfico de drogas y consumidor, residente en Boiro o Rianxo, conocedor de la red viaria de la comarca y con un carácter violento.

Fuentes de la investigación del caso, cerrado judicialmente en abril por falta de avances, insisten en que la conexión entre la detención de ‘El Chicle’ y la desaparición de Quer se encuentra en una fase prematura en la que se trata de recabar nuevas pruebas. 

Un año y cuatro meses desaparecida

Este viernes se cumplían 494 días desde que el 22 de agosto del 2016 Diana Quer desapareció en A Pobra do Caramiñal. Durante este periodo, el  móvil de Diana, un iPhone de color blanco, fue la primera y única pertenencia de la joven que se halló, a finales de octubre, sumergido en una zona muy próxima al puerto de Taragoña (Rianxo). Fue allí donde unos testigos habían situado a la joven madrileña el día de la desaparición, a unos 15 kilómetros del municipio en el que se le perdió el rastro. No obstante, y pese a los muchos trabajos realizados sobre este teléfono, ninguno ha dado como resultado alguna prueba sobre el paradero de la joven. Bajo la premisa de la falta de avances en la investigación, el pasado 19 de abril el juez decretó el archivo provisional del caso, aunque la Guardia Civil mantuvo la investigación abierta para tratar de localizar a la madrileña.

Cuando desapareció, se facilitó una descripción: vestía un pantalón corto rosa, camiseta blanca, sudadera y zapatillas negras con cordones. No obstante, los testimonios de personas que dijeron haberla visto aquella madrugada explicaron que cambió de vestimenta. A lo largo de la investigación, más de 400 personas han sido interrogadas, muchas como testigos y algunas como sospechosas. En esas exhaustivas pesquisas están incluidas todas las personas que en ese momento estaban en A Pobra y en los alrededores. También se visionaron todas las cámaras del recorrido que pudo hacer Diana y se rastrearon parajes cercanos al lugar de la desaparición. Incluso hubo batidas ciudadanas

Loading...