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El cineasta José María Zavala («Amanece en Calcuta»): «El cine católico no recibe subvenciones»

José Luis Panero (Reproducido) El 8 de mayo  se estrenaba el completísimo documental Wojtyla, dirigido por el reconocido cineasta y escritor José María Zavala. En estos momentos se encuentra inmerso en otra gran producción, Amanece en Calcuta (que distribuirá European Dreams Factory), sobre la santa Teresa de Calcuta.

De hecho, el rodaje ha coincidido con el año en el que hemos recordado que nació hace 110 o que el pasado cuatro de septiembre había llegado a los altares en 2016. Pero no será hasta 2021 cuando previsiblemente la película tome forma. En gran medida depende del éxito que tenga la campaña de crowdfunding destinada al efecto, con la que podéis colaborar pinchando en este enlace. Empezamos.

– De un tiempo a esta parte usted ha rodado hagiografías fílmicas de gran nivel, con poco espacio entre ellas. ¿Qué aporta ahora Amanece en Calcuta?

Esperanza ante todo, en un mundo invadido por la tibieza, el miedo y la incertidumbre. Parafraseando a Madre Teresa, donde no hay amor, pon Amor. Ella nos demuestra lo que es capaz de hacer una pequeña-gran mujer con solo fiarse de Dios. Es un modelo a imitar en esta sociedad arrastrada por la inercia del mal. Una sociedad que ha renegado de Cristo, razón última de todas las crisis: social, económica, institucional, política, de valores, sanitaria…

– ¿Qué le está aportando el rodaje?

Amor, fe, esperanza… Lo maravilloso de rodar buenas películas es que hacen mucho bien a los demás, pero también a uno mismo. La conclusión es clara, nítida, como un amanecer: sin Dios es imposible ser feliz de verdad.

– ¿Qué le llamó más la atención de Santa Teresa de Calcuta?

Su generosidad sin límites para entregarse a los demás de modo gratuito. Supo ver que la felicidad no consiste en tener dinero o poder, sino en darse a los más pobres de entre los pobres, en los cuales ella veía a Cristo crucificado de Amor.

– ¿Por qué es necesario recordar su figura?

Por su rabiosa actualidad. Es una gran santa del siglo XX que hace mucha falta en el XXI, el siglo de las tinieblas y la desesperanza. Ella nos ayuda con su ejemplo a iluminar los agujeros oscuros de la podredumbre humana.

– ¿Lo que usted filma es cine religioso o cine con valores?

Es cine para todos los públicos: creyentes y no creyentes. Diría más: mi intención es llegar sobre todo al corazón de las personas alejadas de Dios. No es una película “beata”, como tampoco lo son las tres que he rodado anteriormente: El Misterio del Padre Pío, Renacidos y Wojtyla. La investigación. Conozco, de hecho, a centenares de personas que han dado un vuelco a su vida después de verlas. Eso es lo que me mueve a seguir adelante con este tipo de películas, ruinosas materialmente pero tan edificantes para muchas personas.

– ¿Qué material ha empleado para ir tejiendo Amanece en Calcuta?

Imágenes, fotografías y documentos inéditos sobre Madre Teresa. Pero también seis historias humanas que quitarán el hipo al espectador. Mujeres y hombres que han cruzado el límite de sus propias vidas en los lugares más remotos del planeta por amor a los demás y, en última instancia, a Cristo. Le aseguro que nadie que vea esta película quedará indiferente.

– ¿Cree que se está produciendo un auge en la realización de documentales?

Desde luego. Siempre he creído que la realidad supera a la ficción con creces.

– ¿Considera rodar películas con actores?

No lo descarto pero, insisto, si eres capaz de contar una historia sin narrador y con una BSO excepcional, no hace falta recurrir a la ficción. Impresiona mucho más ver a Wojtyla o a la Madre Teresa de carne y hueso en acción, que encomendar sus papeles a otras personas.

– Cuando se estrene, ¿qué reacción espera del público?

Me conformo con la respuesta a mis tres películas anteriores. De hecho, todavía sigo recibiendo mensajes diarios de personas que han vuelto a ver la primera de ellas, El Misterio del Padre Pío, y siguen tocadas en lo más profundo del corazón.

– ¿Qué opina sobre la situación de la Cultura en España?

La crisis de valores que padecemos es también una crisis cultural, donde el talento se pone al servicio de fines estériles.

Por desgracia, el cine católico no está de moda.

– Si el COVID-19 ha convulsionado a escala mundial, ¿qué futuro le espera al cine si las salas no se consiguen llenar?

Un futuro similar al de tantísimas pymes y autónomos, víctimas de la mayor crisis económica desde la Guerra Civil española.

– Si pudiera echar marcha atrás, ¿qué aspectos cambiaría de su vida?

No me gustan las ucronías. Siempre miro hacia adelante con la esperanza puesta en Dios.

– ¿Para qué sirve la fama o recibir un premio importante de cine?

La fama y el reconocimiento me importan un bledo. Si persiguiera eso me dedicaría a otra cosa más rentable. Por desgracia, el cine católico no está de moda ni tampoco recibe subvenciones.

– ¿Veremos Amanece en Calcuta en plataformas antes que en el cine?

No lo sé. Decidimos estrenar Wojtyla. La investigación en plataformas digitales durante el confinamiento, en lugar de esperar a la apertura de los cines, con el único objetivo de llevar esperanza a miles de hogares. Y no nos arrepentimos de ello, pese a sufrir un quebranto económico que ha impedido hasta ahora recuperar la mayor parte del coste de la película.