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El despertar de Alicia

— Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

— Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar –dijo el Gato-.

— No me importa mucho el sitio… –dijo Alicia–.

— Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes –dijo el Gato–.

–… siempre que llegue a alguna parte –añadió Alicia como explicación–.

— ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte –aseguró el Gato–, si caminas lo suficiente!

A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta:

­– ¿Qué clase de gente vive por aquí?

— En esta dirección –dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha– vive un Sombrerero. Y en esta dirección ­–e hizo un gesto con la otra pata– vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.

— Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca –protestó Alicia–.

— Oh, eso no lo puedes evitar –repuso el Gato–. Aquí todos estamos locos.

La anterior conversación podrán ustedes encontrarla dentro de la obra literaria, Alicia en el país de las Maravillas, escrita por el británico Lewis Carroll.

De este pasaje, y desde el lado económico/financiero uno puede sacar dos conclusiones:

Como le sucede a Alicia, muchos ahorradores e inversores desean saber qué camino tomar. Este es, qué decisión de inversión deben adoptar ahora mismo, pues o están perdidos –no tienen claro qué hacer con sus ahorros­–, o no se sienten muy a gusto con el sitio en donde tienen invertidos los mismos.

El personaje de la novela le responde que, sea cual sea el camino que tome al final, tendrá que tratar con personas que están locas. Y es que si uno se fija en el entorno económico, político y financiero que nos rodea bien lejos parece quedar atrás el contexto “Goldilocks” o Ricitos de Oro que disfrutábamos el pasado año.  Este 2018 más bien se asemeja al momento en el que Alicia se despierta de su viaje por el País de las Maravillas y, dejando atrás aquel mundo de fantasía, pasa a encontrarse uno más real- rodeado de locos y esquizofrénicos-  y, por lo tanto, más incierto. En ese despertar de Alicia nos vamos a encontrar un entorno caracterizado por:

1.- Una desaceleración económica mundial y sincronizada en el que las dudas en torno al ritmo de dicha desaceleración es lo que genera más inquietudes y, en consecuencia, un entono financiero volátil al que nos tenemos que enfrentar cada día.

2.- Unos tipos de interés de mercado algo más elevados, lo que lleva a unas condiciones financieras menos acomodaticias.

3.-Unos bancos centrales decididos a seguir normalizando sus políticas monetarias bien subiendo tipos de interés o, en otros casos, reduciendo sus propios balances.

4.- Unas relaciones comerciales internacionales que, lejos de destensionarse, continúan siendo un caballo de batalla que torpedea la colaboración entre Estados y, en algunos casos, entre compañías. Recientemente, conocíamos unas declaraciones de Donald Trump recordando que, a partir de enero de 2019, elevará el arancel sobre productos chinos importados por valor de 200.000 millones de dólares desde el 10% actual al 25% y, al mismo tiempo, ampliará el arancel a otros productos por valor de 267.000 millones. Sin embargo, las autoridades chinas ya vienen recordando que su crecimiento económico depende cada vez menos de las exportaciones y que, por tanto, todas están tensiones comerciales afectan más a otros países asiáticos o, incluso, europeos.

5.- Un mundo cada vez más endeudado lo que, en un entorno de menor crecimiento y con unos tipos de interés más elevados, comienza a ser un problema presente y futuro.

En definitiva, poco a poco vamos adentrándonos en un entorno de ligero empeoramiento de los fundamentales macroeconómicos mundiales –aunque el escenario central que seguimos manejando sea el de NO RECESIÓN global para los próximos 9 a 12 meses–, y en el que cada vez cobra más cuerpo la posibilidad de dirigirnos a un contexto de desinflación en el mundo desarrollado.

En ese escenario, y teniendo las #FlechasAmarillas que nos vamos encontrando en nuestro caminar, ¿qué estrategia genérica de inversión puedo aconsejarles seguir para el corto/medio plazo?:

1.- Pues en primer lugar, y si su perfil de riesgo así se lo permite, mantener una parte de su cartera posicionada en fondos “puros” o mixtos de bolsa.

Ahora bien, de cara a los próximos meses sí convendría:

Ir reduciendo el peso de la inversión en renta variable. Yo aprovecharía los rebotes de los principales índices de bolsa del mundo para reducir algo el riesgo global de la cartera. Dar un menor peso a los fondos con un estilo de inversión con sesgo más “growth”. Es decir, aprovechando los posibles rebotes en bolsa estaría bien reducir la inversión en fondos más centrados en valores tecnológicos o consumo cíclico pues serían los que más podrían sufrir en un entorno de menor crecimiento económico mundial.

Dar un mayor peso a fondos de inversión centrados en negocios de calidad, poco o nada endeudados, que estén bien dirigidos por equipos de ejecutivos cuyos intereses estén muy alineados con los de los propios accionistas de la compañía y que además estén baratos en bolsa. En definitiva, y como señalaba la pasada semana en este mismo blog, comenzaría a centrarme más en fondos que sigan una filosofía de inversión “value investing”.

2.- En segundo lugar, seguiría aconsejando poca presencia de fondos de renta fija en cartera

3.- Continuaría confiando en determinados fondos con orientación de retorno absoluto. Cuanto menos “adulterados” estén los mercados financieros por la acción de los bancos centrales más importancia cobrará la gestión activa y, dentro de ella, la búsqueda de alfa, vía a una adecuada diversificación de riesgos.

4.- Contar con ciertos activos diversificadores y “anti crisis” a través de determinados mixtos que tengan parte de su cartera invertida en Oro, dólares USA o volatilidad.

…. Y, por supuesto, no olvidarse del Rey de este año: la liquidez.

Alguien escribió que “Ningún camino de flores conduce a la gloria”. Este ejercicio no está siendo, precisamente, de flores para los inversores y muchos de éstos se desesperan ante los resultados logrados con sus inversiones. aliciay de las empresas, y ruptura de niveles de soporte importantes en el caso del índice de bolsa estadounidense S&P 500, mi consejo sigue siendo mantener la calma y no perder la cordura.

Recuerden lo que también se dice en “Alicia a través del espejo” (adaptación cinematográfica del libro escrito por Lewis Carroll); “Aún no he dado el último Tic de mi último Toc”.