El ‘fenómeno’ Dolores Redondo gana el Planeta

La 65ª edición del premio Planeta, número redondo, demandaba un nombre de relumbrón, pero que, a su vez, cumpliera los requisitos de la gran difusión y eso ahora lo garantiza la novela negra, el género de moda. Y además, como ya suele ser norma del galardón en sus últimas ediciones, a poder ser de alguien que ya sea de la casa. Y todo eso converge de manera espectacular en la escritora Dolores Redondo, uno de los últimos grandes fenómenos de la edición española con su Trilogía de Baztán (más de 400.000 ejemplares, editada en Destino, sello del grupo; ruta turística creada; película en ciernes…).

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En Todo esto te daré, la novela con la que ha ganado en Barcelona y se embolsó los 601.000 euros de dotación, Redondo no prosigue las aventuras de la policía foral protagonista de la trilogía, pero sí mantiene el tono de novela negra en la que un escritor famoso descubre, tras un accidente, la doble vida de su compañero. La obra finalista, para no desentonar en una velada que ha contado con la presencia de los Reyes de España y la plana mayor de la política española y catalana, también recayó en otro fenómeno: Marcos Chicot, autor de uno de los e-books en español más vendidos  (El asesinato de Pitágoras), que, a rebufo de su gran éxito, vuelve a ambientar una trama a caballo entre la novela negra y la histórica en la Grecia clásica de los filósofos: ahora, El asesinato de Sócrates (150.250 euros).

“Tenía que tomarme un respiro y contar otra historia que llevaba mucho tiempo dentro de mí, seis años, una novela sobre la servidumbre al mal; el título es una proposición de codicia, palabras del demonio en el Evangelio”, aseguró Redondo (San Sebastián, 1969) que finalizó hace poco más de un año Ofrenda a la tormenta, con la que cerró un ciclo iniciado en 2013. En realidad, en su nueva novela sólo ha dejado de la trilogía un cierto regusto por los fantasmales secretos familiares y una ambientación rural, si bien aquí se trata de un pueblo de Galicia (la escritora tiene ascendentes gallegos) y no del valle de Navarra. A aquella localidad llega un escritor tras las huellas de su compañero que ha sufrido un grave accidente. El percance desvela una supuesta doble vida del finado que intentará averiguar el escritor, apoyado en un guardia civil retirado y un cura amigo.

La obra siembra las sospechas en todo el mundo, muy al estilo de las obras de Agatha Christie, una de las referencias literarias de Redondo junto a P.D. James y Ruth Rendell. Son solo algunos de los referentes de una escritora que fue lectora voraz ya desde niña y ayer especialmente emocionada: admitió haber participado ya hace años en un premio que de pequeña “miraba por la televisión soñando estar ahí”.

El premio no hace más que reforzar una trayectoria ascendente de Redondo, que tras escribir algunos cuentos infantiles y relatos breves, arrancó hace siete años con la novela Los privilegios del ángel (2009) y que se disparó con El guardián invisible (2013), primera entrega de una trilogía protagonizada por la de fuerte carácter comisaria de la policía foral de Navarra Amaia Salazar y traducida ya a 15 idiomas. Y cuyo eco parece no tener fin: para 2017 está previsto tanto el tercer y último volumen de la novela gráfica como el estreno de la adaptación cinematográfica de la primera parte, dirigida por Fernando González Molina y producida por Atresmedia, pata audiovisual de Planeta.

Al escenario de la concurrida gala (monarcas aparte, y entre intimidatorias medidas de seguridad, estuvieron presentes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, entre otros), subió otro fenómeno porque Chicot (Madrid, 1971) cuenta ya con un best-seller mediáticamente más silencioso, El asesinato de Pitágoras (2013).

Aquí, Planeta arrebata a Duomo (sello donde ha publicado hasta la fecha Chicot) a un psicólogo clínico de profesión que con hasta ahora sólo tres libros publicados pero con especial querencia por jugar con el género negro y la época clásica de los grandes filósofos griegos (lo hizo también en La hermandad, en 2014), aquí repite la fórmula de su éxito. Con tintes también de novela de acción y aventura con la guerra del Peloponeso como telón de fondo, ahora la figura central es Sócrates, quien, según el oráculo de Delfos, morirá a manos de un hombre de clara mirada. Querofonte, amigo del filósofo, cree que podría ser Perseo, el de ojos transparentes y terribles secretos.”Reincido como asesino de filósofos”, admitió Chicot, que dedicó la obra a su hija Lucía, de siete años, con síndrome de Down. “Por ella soy escritor, para dejarle una novela para su futuro”. En Planeta ya saben que no deberán recurrir a oráculo alguno: los dos galardonados venderán lo suyo.