El fundador de Facebook pedirá perdón durante su testimonio ante el Congreso

14

Son días de humildad y contrición en Menlo Park (California), la puesta en escena a la que obligan los últimos escándalos que rodean a Facebook. Los principales ejecutivos de la compañía llevan varios días de entrevista en entrevista pidiendo disculpas por el caso de Cambridge Analytica, la consultora política que utilizó de forma indebida los datos personales de 87 millones de usuarios de la red social, y por el empleo de su plataforma para difundir desinformación política y noticias falsas, una de las estrategias que el Kremlin utilizó para interferir en las pasadas elecciones estadounidenses. Esa gira de relaciones públicas llega esta semana al Congreso de Estados Unidos, donde el fundador y presidente del gigante tecnológico, Mark Zuckerberg, testificará ante tres comités durante dos días.

“No basta con conectar a la gente, tenemos que asegurarnos de que esas conexiones son positivas”, les dirá Zuckerberg a sus señorías, según consta en la declaración inicial de su primera comparecencia, que ya se ha hecho pública. En su parlamento, defiende el carácter “idealista y optimista de la compañía”, pero reconoce que se han cometido múltiples errores, asume personalmente la responsabilidad y anuncia medidas para evitar que se repitan. “Está claro que no hicimos lo suficiente para evitar que nuestras herramientas se utilizaran también para hacer daño. Eso va por las noticias falsas, la interferencia extranjera en las elecciones, el discurso de odio y también los desarrolladores y los datos privados. No fuimos lo suficientemente conscientes de nuestra responsabilidad y fue un gran error. El error fue mío y lo lamento”, dice Zuckerberg en la declaración.

En el ojo del huracán

Facebook lleva muchos meses en el ojo del huracán a raíz de las investigaciones que acusan al Gobierno ruso de haber utilizado la plataforma para socavar la democracia en varios países occidentales con una guerra de desinformación y propaganda. “Fuimos demasiado lentos en descubrir y responder a la interferencia rusa”, reconoce Zuckerberg en la declaración de mañana. Pero esos problemas se han recrudecido en las últimas semanas, después de que se conociera que Cambridge Analytica, una firma de ‘big data’ que trabajó para la campaña de Donald Trump, se había apropiado indebidamente de los datos personales de 87 millones de usuarios. No solo eso. Tras admitir el desaguisado, la compañía advirtió también de que diversos “actores malignos” podrían haberse hecho con la información personal de los 2.000 millones de usuarios de la red social.

La Comisión Federal de Telecomunicaciones de EEUU ha abierto una investigación contra Facebook para que responda sobre las violaciones de la privacidad de sus usuarios. Y medidas similares se están explorando en varios países europeos. Por el camino, el valor de sus acciones se está resintiendo en las bolsas, y en las redes ha tomado forma un movimiento que llama a los usuarios para borrarse de Facebook. Ante el riesgo que otea en el horizonte, la compañía ha anunciado que aplicará en EEUU las mismas reglas sobre la privacidad que rigen en la Unión Europea y ha anunciado otras medidas para proteger el mal uso de la red. De todo ello hablará Zuckerberg en el Congreso, donde nunca ha testificado antes. La expectación en Washington es máxima. Pocas flores se esperan ahora para el que fuera uno de los niños mimados de la clase política.