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El Gobierno excluye a la clase media de una rebaja fiscal con la vista puesta en las urnas

Tras las bajadas de impuestos en las comunidades autónomas y la rebelión de los barones socialistas, Sánchez improvisa una bajada de impuestos restrictiva.

El Gobierno comienza a poner las cartas bocarriba de cara a las elecciones que le quedan por delante, con las encuestas en contra y los barones socialistas desvinculándose de las propias siglas de su partido y de sus políticas.

El golpe de efecto fue escenificado este jueves en lo que parece que será uno de los ejes de la campaña electoral para las próximas autonómicas y el fin de la legislatura nacional. Se trata de hacer valer el relato de “ricos contra pobres” y diluir el efecto de las bajadas de impuestos emprendidas en las comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunciaba una bajada de impuestos selectiva en la que queda excluida la clase media y que tampoco resulta tan beneficiosa para la clase trabajadora, pero que permite esgrimir eslóganes electorales contra los “ricos”.

Se trata de una rebaja de impuestos que, sin embargo, incrementará la recaudación en 3.144 millones de euros en los próximos dos años, gracias a un nuevo impuesto “de solidaridad” que pretende precisamente anular la supresión del impuesto de patrimonio en las comunidades autónomas gobernadas por el PP.

Ha resultado una caótica semana para Moncloa, que veía cómo los barones socialistas comenzaban a anunciar bajadas de impuestos a la manera de comunidades populares como la de Madrid o la de Andalucía.

Con la situación al borde del descontrol, anunciaba un pacto in extremis con su principal socio de Gobierno, Unidas Podemos, que no daba su placet al acuerdo fiscal hasta el último momento, y aún así con flecos todavía por concretar.

El pacto, que permite desbloquear los presupuestos para 2023, consiste en que el Gobierno ampliará la bonificación del IRPF de los 18.000 hasta los 21.000 euros, al tiempo que anunciaba que gravará con un nuevo impuesto el patrimonio por encima de los tres millones de euros.

Tan sólo un día después, la ministra de Hacienda tenía que reconocer que el ahorro fiscal para los trabajadores será menor del anunciado. Frente a los 746 euros anunciados, la cifra se rebajaba a una media de 400 euros.

En una entrevista en Onda Cero, la ministra ha defendido que la propuesta del Gobierno para el IRPF permitirán que las rentas inferiores a 21.000 euros ahorrarán una media de 400 euros, una cifra que varía en función de las circunstancias personales: un trabajador sin descendientes que gana 18.000 euros ahorrará 746 euros, pero uno con dos descendientes que gana 19.000 euros, ahorrará 331 euros.

Torpedo a la política del PP

El nuevo «impuesto de solidaridad» para las grandes fortunas gravará durante dos ejercicios -2023 y 2024- los patrimonios de más de 3 millones de euros, lo que afecta directamente a la supresión del impuesto de patrimonio que el PP aplica en sus comunidades autónomas.

Este tributo será deducible en el impuesto de patrimonio, lo que implica que solo se pagará en la parte que no está gravada por las comunidades autónomas, es decir, que afectará fundamentalmente a los contribuyentes de regiones que aplican altas bonificaciones, como las del PP.

RESUMEN DE LAS MEDIDAS ADOPTADAS

– Creación de un impuesto para fortunas de más de 3 millones de euros deducible de patrimonio, que estará en vigor durante 2023 y 2024, y tendrá tres tramos: un tipo del 1,7 % para patrimonios de entre 3 y 5 millones, del 2,1 % para patrimonios de entre 5 y 10 millones y del 3,5 % para patrimonios de más de 10 millones de euros.

– El nuevo impuesto a grandes fortunas se tramitará en una ley propia en paralelo a los presupuestos y podría recaudar 1.500 millones en dos años, antes de deducir lo pagado por el impuesto de patrimonio.

– La reducción en el IRPF por rendimientos del trabajo que disfrutan las rentas de hasta 18.000 euros se ampliará a los 21.000 euros, lo que se calcula que beneficiará al 50 % de los trabajadores y supondrá un ahorro para los contribuyentes de 1.881 millones.

– Aumento del mínimo exento de tributación en el IRPF de 14.000 a 15.000 euros.

– Bajada del IVA de los productos de higiene íntima femenina del 10 % al 4 %.

– Aumento de la tributación de las rentas de capital en el IRPF en un punto para el tramo de entre 200.000 y 300.000 euros (al 27 %) y dos para el tramo a partir de 300.000 euros (al 28 %), lo que afectará a 17.814 contribuyentes y aportará 204 millones en 2024.

– Rebaja adicional del 5 % en el rendimiento neto de módulos del IRPF que beneficiará a 577.688 autónomos.

– Incremento del 5 al 7 % de la reducción para gastos deducibles de difícil justificación en el régimen de estimación directa simplificada del IRPF, que beneficiará a 956.462 autónomos.

– Las dos medidas anteriores tendrán un impacto de 184 millones de ahorro para los contribuyentes que trabajan por cuenta propia.

– Rebaja del impuesto de sociedades a las pymes que facturan menos de un millón del 25 % al 23 %, lo que beneficiará a 407.000 empresas y les permitirá ahorrar 292 millones.

– Los grandes grupos consolidados solo podrán compensar el 50 % de las pérdidas de sus filiales en 2023 (podrán aplicar el resto en 2024), lo que permitirá incrementar la recaudación en 2.439 millones de euros en 2023 y 2024, y solo afectará a 3.609 empresas, un 0,2 % del total.

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