El Gobierno presume de haber “desencallado” la Administración catalana con el 155

El 27 de octubre el Senado aprobó por primera vez la aplicación del 155. Lo hizo para que el Gobierno tomase el control de la Generalitat después de que Carles Puigdemont impulsase la declaración de la república catalana en el Parlament. Un mes después, el Ejecutivo central presume de su gestión. Fuentes gubernamentales aseguran que “todo estaba parado, pero en cuatro semanas se han desencallado muchas cosas”.

Cosas como la contratación de personal.Según las mismas fuentes, el Gobierno ha contratado a 1.500 maestros durante este mes para que trabajen en las escuelas catalanas. En paralelo, el Ministerio de Educación ha “desbloqueado” la convocatoria de otras 2.000 plazas de docentes, que Puigdemont había prometido, pero que todavía no se había materializado. Los aspirantes a esos empleos públicos podrán presentar las solicitudes en diciembre. Los exámenes se realizarán en abril.

Comparecencia en el Senado

En la misma línea, el Gobierno afirma que se en el Departament de Justícia se han cubierto varias plazas que permanecían vacantes, aunque no concretan el número. Lo que sí anuncian es que el Consejo de Ministros aprobará en su reunión de hoy una inyección de ocho millones de euros para los Juegos Mediterráneos que se celebrarán en Tarragona el año que viene.

El lunes que viene, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el secretario de Estado para las Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro, comparecerán en el Senado a petición propia para dar cuenta de la marcha del 155 y desvelarán nuevas cifras. De momento, ya se sabe que el Ejecutivo ha pagado durante este mes facturas de la Generalitat por importe de 1.500 millones de euros, según explico Mariano Rajoy el lunes en Telecinco.

Ceses y cierre de embajadas

Fue el propio Rajoy quien anunció las primeras medidas del 155 el mismo día 27 de octubre por la noche. Unas medidas que supusieron la destitución inmediata de Puigdemont, del vicepresidente, Oriol Junqueras, y del resto de consellers. También se cerraron las llamadas embajadas catalanas en el extranjero. La Generalitat contaba con oficinas de este tipo en Francia, Reino Unido, Irlanda, Alemania, Estados Unidos, Canadá, México; Austria, Italia, Portugal y Dinamarca.

Todos los delegados fueron cesados, lo mismo que los representantes del Govern en Bruselas, Amadeu Altafaj, y en Madrid, Ferran Mascarell, aunque estas dos delegaciones siguen operativas . Por último, se destituyó al secretario general de Interior de la Generalitat, César Puig, y al director general de los Mossos d’Esquadra, Pere Soler. Al día siguiente, el BOE publicó el relevo del hasta entonces mayor de la Policía catalana, Josep Lluís Trapero.

143 despidos

Y una semana después, el Consejo de Ministros suprimió la Secretaría para el desarrollo del autogobierno; la Oficina para la mejora de las instituciones de autogobierno y Comisión Interdepartamental para el desarrollo del autogobierno. Despidió a sus directores y también a Carles Viver Pi-Sunyer, responsable del Instituto de estudios de autogobierno y considerado como el artífice del procés.

Además, se cesó al secretario general del Departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda de la Generalitat de Cataluña, Lluís Juncà, y a los delegados territoriales del Gobierno de la Generalitat de Cataluña en Barcelona,Miquel Àngel Escobar; Girona, Eudald Casadesús; Lleida, Ramon Farré; Tarragona, Òscar Peris; Terres de l’Ebre, Xavier Pallarès; Cataluña Central, Laura Vilagrà, y Alt Pirineu i Aran, Rosa Amorós.

Junto a estas personas fueron cesados también de forma automática algunos cargos eventuales que ejercían de asesores de los directivos despedidos. En total, han sido 143 las personas que se han quedado sin empleo en virtud de la aplicación del artículo 155. Fuentes del Gobierno explican que no habrá más despidos.

Nombramientos y “tranquilidad”

Y también se han efectuado algunos nombramientos. El secretario general técnico del Ministerio del Interior, Juan Antonio Puigserver, se ha puesto al frente del Departament d’Interior y se ocupará de la organización de las elecciones del 21 de diciembre.Rosa Anna Castillo es la nueva directora general de Modernización de la Administración de Justicia de la Generalitat y Miquel Mateo está desde el 17 de noviembre al frente de la dirección general de Centros Concertados y Centros Privados de la Generalitat.

Desde el Gobierno aseguran que con el 155 “Cataluña ha ganado tranquilidad”, pero van incluso más allá y explican que “se han desencallado muchas cosas, porque la Administración catalana estaba parada, se dedicaba exclusivamente al procés y no a la gestión diaria”. El Gobierno temió en un primer momento encontrarse con resistencias dentro de los cuerpos funcionariales de la Generalitat, pero, según las mismas fuentes, ese temor se ha devanecido, porque los “cuadros medios agradecen el fin de la parálisis y la relación es muy buena”.

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