Inicio Actualidad El Gobierno social comunista se la juega en Galicia y País Vasco

El Gobierno social comunista se la juega en Galicia y País Vasco

El candidato a renovar la presidencia de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, pasea con su madre por el Paseo Marítimo de Vigo, este sábado, día de reflexión

(Reproducido) Una de las maneras de analizar el resultado de las elecciones que se celebran hoy en Galicia y el Pais Vasco consiste en ver hasta qué punto los electores de estas dos comunidades son partidarios de cambiar radicalmente las cosas, como plantea para toda España la coalición de Gobierno social comunista.

Lo que dicen las encuestas sin excepción es que a pesar de las características dispares de los dos territorios, en ambos se puede anticipar la expresión mayoritaria de continuidad y estabilidad, muy lejos de la incontinencia ideológica y sectaria que ha marcado los primeros meses del Gobierno de Pedro Sánchez.

Irene Montero, Pablo Iglesias y DIna Bousselham.

La esencia de la «coalición Frankenstein» que sustenta la mayoría de Sánchez e Iglesias se presenta con distintas formulaciones, como proyecto o como alternativa, y en todas las encuestas publicadas y sin publicar tanto el PSOE como Podemos y sus satélites no salen bien parados. Tan evidente es esta perspectiva que desde los múltiples aparatos de propaganda se ha utilizado incluso el espectro de la pandemia para intentar confundir a los electores, como si fuera fácil que los gallegos y vascos se olviden de la desastrosa gestión que ha llevado a cabo el Gobierno central en este campo. Hasta el punto que Sánchez se ha buscado un pretexto perfecto para no tener que implicarse personalmente en la campaña.

La situación en nuestro país es aún de una gravedad extrema en lo sanitario y sobre todo en lo económico. Lo que España necesitaría es un Gobierno sensato y con capacidad de entenderse civilizadamente con los partidos de la oposición para intentar que el país pueda atravesar este trance con el menor daño posible. Puesto que en estos meses ya se ha puesto de manifiesto que eso no será factible, lo único que pueden hacer los electores vascos y gallegos es aportar estabilidad y sosiego en estas dos regiones.

Feijóo llama a votar «con tranquilidad y seguridad» y reprocha a la oposición su discurso del miedo

(Actualizado) Alberto Núñez Feijóo ha cerrado la campaña electoral en una intensa jornada en la que ha tenido actos en las siete principales ciudades gallegas, con un mensaje de seguridad y de tranquilidad y un llamamiento al voto masivo el domingo, sin hacer caso al discurso del miedo de la izquierda. En el mitin central de La Coruña, el candidato a la reelección ha pedido un «último esfuerzo» para conseguir una mayoría contundente el domingo frente al miedo: «No dejéis que Galicia pierda el rumbo».

En La Coruña, ante unas 900 personas, que han guardado la distancia de seguridad preceptiva en el parque de Santa Margarita, en el mitin con más público de todo la campaña, Feijóo se ha dirigido a todos los gallegos, «de corazón», para que vayan a votar y no escuchen a quienes no quieren que la gente acuda a las urnas el domingo.

«Pido que en Galicia también gane la democracia sobre aquellos que están asustando a la gente, sobre aquellos que dicen a la gente que no vayan a votar. Tomad el protagonismo el domingo, no dejéis que Galicia pierda el rumbo. Vuestro futuro es vuestro voto. Votad libremente. Eso es la democracia, votar».

El PP se ha volcado en la última semana en ese llamamiento a la participación, justo cuando la izquierda y el nacionalismo ha aprovechado el brote de coronavirus en La Mariña para agitar el fantasma del miedo. «¡Que Galicia dé una lección de democracia ante todos aquellos que están metiendo miedo a la gente para ir a votar!»

«¡Vengo a defender la democracia en La Mariña, Lugo y Galicia, que se vote. Y no falten respeto a los ciudadanos!», ha exclamado Feijóo.

En su intervención Feijóo ha defendido el entendimiento como forma de hacer política, y no el enfrentamiento; la moderación y no las posturas intransigentes y sectarias, «ni la división y mucho menos el postureo». «Defendemos la unidad, no nos interesa la división. No queremos que España se rompa en bloques, queremos que las comunidades autónomas se entiendan entre sí».

El aspirante a la cuarta mayoría absoluta consecutiva ha advertido de que no quiere una Galicia partida ni repartida entre bloques de partidos, «como ocurre en España».«Quiero una Galicia de una pieza, sólida, que no se parte ni se reparte». Por eso, Feijóo ha alertado de la subasta que comenzaría el lunes si ganasen los socialistas o los nacionalistas, con codazos entre ellos para quedarse con consejría. « Quiero una Galicia junta, para estar todos juntos, navegando en este mar dificilísimo».

«Vamos todos a votar, Vayamos a por la victoria de Galicia, y vamos todos juntos por Galicia. ¡Adelante y a votar!», ha concluido Feijóo.

El presidente del PP, Pablo Casado, ha cerrado campaña en el País Vasco, junto al candidato del PP+Cs, Carlos Iturgaiz. Ambos han participado en un acto de homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua, y posteriormente han intervenido en un mitin en Vitoria. El líder del PP estuvo el día anterior en Galicia, en concreto en A Pobra do Caramiñal. Desde allí lanzó un mensaje para votar sin escuchar el «alarmismo» de la izquierda ante los brotes del coronavirus, algo que a su juicio es injustificado en esta comunidad.

El mitin central de La Coruña, al que ha asistido José Manuel Romay Beccaría, se ha celebrado en medio de un fuerte olor a humo, por un incendio que ha calcinado un edificio abandonado de tres plantas en el centro de A Coruña, según han informado a Efe fuentes de los bomberos de la ciudad. Además, durante el mitin, un grupo de trabajadores de Alu Ibérica A Coruña (antigua Alcoa) se han concentrado para pedir una intervención inmediata.

Feijóo se ha referido a esos trabajadores, y ha subrayado que son víctimas de un «engaño» del PSOE y de Podemos. «No me olvido de ellos y la próxima semana les recibiré como presidente de la Xunta en Santiago», ha asegurado el candidato a la reelección.