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El Gobierno usa Indra, la gran empresa de defensa nacional, para promocionar el separatismo en Cataluña y el País Vasco

Indra es una empresa estratégica para la defensa de España. Es igualmente una compañía que, bajo la etapa de Gobierno de Pedro Sánchez, ha generado una fuerte polémico por su intercambio accionarial con el fondo Amber, accionista mayoritario del Grupo Prisa. Y esa misma Indra, poseedora de una incalculable información sensible en materia de defensa nacional, ha decidido promocionar y financiar actos en favor de la destrucción de la unidad de España.

El acto en concreto se realizará dentro de los denominados Foros de Vanguardia, que organiza el periódico La Vanguardia. Uno de esos actos se celebrará el próximo 23 de febrero bajo el poco disimulado título de «Un horizonte posible para el reconocimiento nacional de Catalunya y Euskadi», algo difícilmente compatible con la defensa de España a la que teóricamente contribuye Indra. Y todo se hace bajo un cartel anunciador donde se puede leer sin gran disimulo la siguiente mención: «Colabora Indra».

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«Indra es una de las principales compañías globales de tecnología y consultoría y el socio tecnológico para las operaciones clave de los negocios de sus clientes en todo el mundo. Es un proveedor líder mundial de soluciones propias en segmentos específicos de los mercados de Transporte y Defensa, y la empresa líder en consultoría de transformación digital y Tecnologías de la Información en España y Latinoamérica a través de su filial Minsait», señala Indra en su documentación corporativa. Lo cierto es que el Estado mantiene una presencia en Indra de un 25%, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) porque es la compañía estrella en materia de defensa estratégica de España. Fidelity Management Research tiene un 10% y Amber, con Joseph Oughourlian a la cabeza, posee otro 5,1%, aunque cuenta con el permiso del Gobierno de Pedro Sánchez para alcanzar ya el 9,99%. Amber, a su vez, es el accionista mayoritario del Grupo Prisa y el propio Oughourlian es el presidente de la cabecera empresarial de El País.

Indra cuenta para ese cometido con unos ingresos de 3.390 millones de euros, más de 52.000 empleados, presencia local en 46 países y operaciones comerciales en más de 140 países. Y su «propósito y valores» son definidos por la propia Indra de la siguiente manera: «Indra es el socio tecnológico de las operaciones clave de sus clientes, se sitúa en el corazón de sus negocios y pone foco en lo que realmente importa». Una frase que no dice nada, básicamente, porque su objetivo es principalmente una función de defensa estratégica y secreta.

Pero ahora, a esa función de defensa y de servicio, entre otros, a las Fuerzas Armadas españolas se ha sumado la promoción de eventos en contra de esas mismas Fuerzas Armadas. Porque el artículo 8.1 de la Constitución Española define el papel del Ejército de la siguiente forma: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional». Y los nuevos actos patrocinados por Indra consisten en foros de promoción de «un horizonte posible para el reconocimiento nacional de Catalunya y Euskadi».

El invitado en ese acto será el presidente del PNV, Andoni Ortuzar y el único colaborador ajeno al Grupo Godó es Indra. No es el único foco de polémica de Indra. El asalto accionarial a esta compañía continua después de que el Gobierno haya dado el visto bueno para que el principal accionista del Grupo Prisa aumente su participación en Indra hasta el 9,9%.
Amber Capital, es decir, Oughourlian, fue, de hecho, la encargada de ejecutar el golpe en la tecnológica y cesar, sin previo aviso, a los consejeros independientes que suponían un freno sistemático a los planes de control de Amber y la SEPI en la tecnológica. Desde los partidos de la oposición, PP y Vox, han denunciado ya las maniobras de La Moncloa para hacerse con el pleno control del gigante tecnológico y de la defensa español.

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