Inicio Actualidad El Grupo de Puebla presenta el 'Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar'

El Grupo de Puebla presenta el 'Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar'

Ha iniciado el 7º encuentro del Grupo de Puebla, en México –el nuevo santuario del socialismo hispanoamericano- donde personajes de la ultra-izquierda de América Latina y España en realidad operan una reingeniería del socialismo castro-chavista, que ha fracasado donde quiera que se ha impuesto, para presentarlo con a cara lavada bajo el título de “Modelo Solidario de Desarrollo”.

En la inauguración del evento, el canciller mexicano Marcelo Ebrard –fuerte aspirante presidencial oficialista y artífice del eje rojo latinoamericano de la CELAC- dijo que los une la esperanza de que se pueden construir sociedades justas, libres, igualitarias, que jamás se resignen a la desigualdad y que “están comprometidos para dar una respuesta al gran fracaso del neoliberalismo, en el continente americano como en el mundo”.

El Grupo de Puebla inició en 2019, y  aunque cercano al Foro de Sao Paulo, no está conformado como éste por partidos políticos socialistas, sino por líderes izquierdistas de toda estirpe, desde los marxistas clásicos, hasta los progresistas de la “revolución woke”.

Al final del día, todos coinciden dentro del fenómeno del marxismo posmoderno, que mezcla las añejas incitaciones de pobres contra ricos, con las contemporáneas luchas de los supremacismos del feminismo, de la agenda LGBT, de los afrodescendientes, del indigenismo, del eco-animalismo, con la ideología de género, el aborto, las masculinidades deconstruídas y el asistencialismo electorero.

Muchos de los integrantes que asisten en persona o por vía remota a este encuentro, son rechazados en sus propios países. Para empezar, José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de España entre 2004 y 2011, es señalado por sus  pactos con la ETA y por convalidar la tiranía de Nicolás Maduro, en Venezuela, además de ser un globalista sin rienda.

Rafael Correa, expresidente de Ecuador, heredó a su país una deuda impagable con China, con lo que expuso la soberanía nacional, y es considerado como “prófugo” de la justicia, y se le busca por los “Sobornos 2012-2016”.

Fernando Lugo, expresidente de Paraguay, fue destituido en 2012, por el caso que involucraba la muerte de 17 personas en medio de un conflicto campesino. Fue obispo católico al que se le señaló públicamente por paternidad irresponsable.

La señora Dilma Rousseff, pupila de Lula da Silva, cayó de la presidencia de Brasil en 2016, luego de un proceso por irregularidades administrativas.

Su mentor Lula, ex mandatario de Brasil, fue puesto tras las rejas durante 19 meses acusado de corrupción. Sin embargo, quiere buscar una vez más ser presidente, para lo cual cuenta con el apoyo del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla.

El brasileño dará un saludo vía video-conferencia, igual que Alberto Fernández, presidente de Argentina, quien sufrió un descalabro electoral hace poco y que no puede detener una inflación más alta del 50% -la cual es casi cinco veces mayor a la de Brasil y más de ocho veces la de México-.

También estará vía remota Luis Arce, el presidente de Bolivia y mancuerna del indigenista cocalero Evo Morales, quien se ha distinguido por emprender una cacería feroz contra todo disidente político.

En tanto, en su discurso de bienvenida a tan finas visitas, no podía faltar que Ebrard comentara que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador “ve con mucha simpatía, cariño, afecto y gratitud esta congregación, esta reunión, este encuentro en nuestro país”.

Dijo Ebrard que los ahí reunidos nunca se han resignado al “cinismo”, porque “el cinismo es conservador”, y que en cambio a ellos los une la paz, la igualdad, la dignidad de la persona humana, la igualdad de género y la lucha contra el tráfico de armas.

Y trajo a colación lo que dijera López Obrador hace poco: que una prueba del fracaso del neoliberalismo es que la pandemia de Covid-19 produjo en América y el Caribe 230 millones más de pobres.

Como era previsible, la nueva versión de socialismo maquillado que impulsa AMLO para ser adoptada como propia por el Grupo de Puebla –al que busca liderar-, y que es sin duda el tema central del encuentro, es su misma propuesta planteada en la ONU, ahora presentada como el “Modelo Solidario de Desarrollo”.

López Obrador dio a conocer el 9 de noviembre de 2021 en la ONU, su “Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar” –el sueño del globalismo-, la creación de un “Estado Mundial” y otorgar a los más pobres subsidios universales, todo lo cual sería sea financiado por tres vías: las mil personas más ricas del mundo y las mil corporaciones más grandes, tendrían que donar el 4% de sus fortunas; y los países integrantes del G-20, aportarían un 0.2% de su PIB.

Dicho de otra manera, el plan es hacerle al Robin Hood marxista, pasando la charola a los más adinerados, pero de paso también al ciudadano común que paga impuestos, para efectuar esta “redistribución” comunista de la riqueza.

Y sobre todo, generar una gran plataforma de asistencialismo que se traduce ventajosamente en una enorme base social electorera. Con esa base, se puede aspirar a perpetuarse en el poder. Tal es el esquema que se aplica ya en México.

Zapatero no perdió la oportunidad de decir que el Grupo respaldará a Lula en su intento por regresar al poder. Dilma aplaudió la “cuarta transformación” de AMLO.

Pero no podía faltar el apoyo a la candidatura presidencial de Chile del ultraizquierdista Gabriel Boric, y para eso el coordinador ejecutivo Marco Enríquez-Ominami llamó a confrontar a José Antonio Kast, el candidato del Partido Republicano, que defiende la vida y la familia natural, la libertad económica, un Estado austero y mejorar la seguridad.

“Creo que hay que confrontar, el error que se puede cometer en una segunda vuelta en Chile es no confrontar con Kast. Es un candidato de la extrema derecha, un misógino y un fascista. Si no decimos eso, no somos audibles”, dijo en una entrevista a la agencia EFE.

Marco Enríquez-Ominami es un progresista de hueso colorado, que fue candidato presidencial de Chile en la primera vuelta del pasado 21 de noviembre. Lo que no dice, por ejemplo, es cómo Boric celebró con mucha alegría al recibir de regalo una

playera en la que viene plasmado el rostro con un balazo, de Jaime Guzmán, quien fuera senador conservador, brutalmente ejecutado por el Frente Manuel Rodríguez.

El coordinador ejecutivo también declaró que Lula va “al alza” en Brasil y Gustavo Petro en Colombia, donde percibe  que hay una crisis institucional.

En resumen, el Grupo de Puebla adoptará como ideología propia el socialismo encubierto en el “Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar”, y ha mostrado su respaldo a las candidaturas de Lula da Silva en Brasil (2022), Gustavo Petro en Colombia (2022), y Gabriel Boric en Chile (19 de diciembre de 2021), además de celebrar el triunfo de Xiomara Castro en Honduras.


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