Inicio Actualidad El Infierno universal de Dante resurge en una renovada traducción

El Infierno universal de Dante resurge en una renovada traducción

En 1302, hace más de siete siglos, los enfrentamientos entre las facciones políticas de los güelfos condenaron a Dante Alighieri (1265–1321) al exilio, convirtiéndolo en un desterrado de su Florencia natal, a la que jamás pudo regresar, so pena de acabar ardiendo en la hoguera. Fue un par de años después cuando empezó a redactar su obra maestra, la ‘Comedia’, que no terminaría hasta 1321 y con la que el poeta, político y filósofo alcanzó su objetivo de “lograr la trascendencia y alcanzar la eternidad más allá de su vida”, explica, con una máscara de Dante sobre la mesa, José María Micó (Barcelona, 1961). Él es el artífice de la nueva y flamante traducción al castellano pensada para cualquier tipo de lector, “cercana y respetuosa con el espíritu del original”, publicada por Acantilado, de esa “obra universal, diferente”, que partía sin embargo de algo “local, su resentimiento lógico de ser un exiliado obligado, tratado injustamente por sus conciudadanos, que aspira a volver triunfal a su ciudad y que colocaba a los papas de su época en ‘su’ Infierno, porque, según él, era el lugar que les correspondía”. 
 
Micó, poeta, filólogo y músico, cuya versión en verso del ‘Orlando furioso’ de Ludovico Ariosto le valió en el 2006 el Premio Nacional a la mejor traducción, experto en Góngora y traductor de Ausiàs March, ha invertido cuatro años en esta ‘Comedia’, como la tituló Dante, sin el adjetivo ‘divina’ que le dedicó un entusiasmado Giovanni Boccaccio para la edición veneciana de 1555, y que había prosperado hasta hoy. 

“Leyéndola, los jóvenes entenderán lo que les espera, que el mundo les dará muchas bofetadas y serán víctimas de muchas injusticias pero que siempre existe la posibilidad de la salvación individual y colectiva”

La vigencia de la ‘Comedia’ es absoluta, certifica Micó. “El lector de hoy se encontrará a sí mismo como personaje. Todos estamos en ella, antes en el Infierno que en el Paraíso. Es una narración autobiográfica donde Dante habla de una experiencia inventada que en realidad es la experiencia de toda la humanidad. Habla de nosotros”. El propio Dante es el protagonista del texto, cuyos primeros versos rezan: “A mitad del camino de la vida, / me hallé perdido en una selva oscura / porque me extravié del buen camino”. Y guiado por el espectro del poeta Virgilio penetra en un mundo de ultratumba y transita por los inquietantes nueve círculos del Infierno y por las nueve cornisas del Purgatorio, donde las almas -la humanidad- expían sus pecados. Al final conoce los nueve cielos del Paraíso, acompañado de Beatriz, su mítico y platónico amor.     

Paradójicamente, según Micó, que la ‘Comedia’ y el universo dantesco formen parte del imaginario universal “es un problema, porque todo el mundo cree que la conoce y que no le hace falta leerla”. Pero, añade, “es un libro infinito, perfecto, en él está todo, todo lo que despliega el universo, por eso durante tantos siglos lo han acompañado múltiples interpretaciones, desde las más filosóficas a las esotéricas. Es una reflexión de la condición humana, un viaje intemporal a un mundo irreal”.   

“La ‘Comedia’ es una reflexión de la condición humana”, señala el traductor, José María Micó, que relata “una experiencia inventada que es la de toda la humanidad” 

Para seducir al lector joven, el traductor le diría que “es la novela de su vida”:  “Leyéndola entenderá lo que le espera, tanto las amenazas como las promesas, porque tiene una lección moral muy vigente: que el mundo te dará muchas bofetadas, que serás víctima de muchas injusticias pero que siempre hay una posibilidad de salvación individual, que es a la vez ejemplo para la salvación colectiva y esperanza para la eterna”. 

Edición para cualquier tipo de lector

14.233 versos, 940 páginas de un suave al tacto papel biblia en una edición lujosa pero muy manejable, pensada tanto para ser “un libro de mochila, como de mesilla de noche, para ser leído, no para ser un adorno sacralizado” y capaz de llegar tanto a un “especialista en Dante como a cualquier tipo de lector”, señala Sandra Ollo, la editora de Acantilado. Por ello, señala, Micó salvó la complejidad del relato con un doble prólogo y presentaciones explicativas al inicio de cada canto -Infierno, Purgatorio y Paraíso-, evitando las notas a pie de página, que interrumpen la lectura, y usando ese espacio para la versión del italiano original. Al final, además de los grabados del universo dantesco y de una completa cronología de la vida y obra del poeta, el traductor ha incluido un índice razonado de 100 páginas con información del personajes, obras o sitios citados en el relato.  

Defensa de la lengua vulgar

“Un clásico debe traducirse continuamente, es necesario no solo por criterios comerciales sino intelectuales”, señala Micó, quien no se ha basado en las otras versiones en castellano de la ‘Comedia’, sobre todo la de los 70 de Ángel Crespo, además de las catalanas, de Josep Maria de Sagarra o de Joan F. Mira, aunque las conoce bien. “Crespo decidió mantener la rima pero la lengua ha cambiado y era necesaria una versión en una lengua más moderna, pero respetando más el sentido literal y a la vez conservando elementos poéticos, métricos y la musicalidad de Dante, del endecasílabo dantesco, que se sale de lo común. Por eso he ido directamente al original italiano buscando el sentido que él quiso darle”. 

Y ahí, la lengua de Dante, el toscano, la lengua vulgar, cuyo uso él defendía. “Su apuesta fue vincular esa lengua pobre y virgen a la poesía en una obra de ficción, un relato, no en un tratado académico ni ensayístico, para que fuera una obra asequible para todo el mundo”, apunta el traductor, que se ha esforzado en transmitir esa “musicalidad de los versos” que en su día le cautivaron. “Quien se mete en Dante no lo abandona en toda su vida, es viral”, avisa.