Inicio Actualidad El juego del trilero: los camiones y blindados enviados a ayudar a...

El juego del trilero: los camiones y blindados enviados a ayudar a Ucrania vuelven a España

Hace casi un mes, el pasado jueves 21 de abril, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin desaprovechar la ocasión de filtrarlo a los medios de comunicación varios días antes, visitó Ucrania para mostrar su apoyo al país ante la invasión iniciada por Rusia en febrero. Recorrió las calles de Bucha, donde los rusos protagonizaron una matanza de civiles, y se entrevistó en Kiev con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski.

Tras ese encuentro, y acompañados por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que también estuvo ese día en el país eslavo, comparecieron ante los medios de comunicación. En su interlocución, el inquilino del Palacio de La Moncloa detalló el que es, todavía a día de hoy, el último envío español de armamento a Ucrania. Un envío que a lo que en peso se refiere es el mayor que se ha enviado a territorio ucraniano desde el inicio de la invasión.

«Un cargamento de material militar se dirige a Ucrania. De hecho, un buque de la Armada española, el Ysabel, zarpó hoy del puerto español con destino a Polonia, cargado con 200 toneladas de munición moderna y todo el material. El barco lleva 30 camiones, varios vehículos especiales de transporte pesado y 10 vehículos pequeños cargados con el material militar que será trasladado a Ucrania», dijo Sánchez en aquella rueda de prensa.

Más allá del error presidencial de decir que el buque logístico A-06 Ysabel es de la Armada –en realidad pertenece al Ejército de Tierra, aunque es operado por personal de la Armada–, sus palabras podían ser interpretadas de dos maneras. O bien como que los camiones y blindados eran parte de la ayuda a Ucrania o bien como que únicamente eran parte de la logística para trasladar el material hasta donde los ucranianos pudieran recogerlo.

La gran mayoría de los medios interpretó que eran parte de la ayuda española y ni el Palacio de La Moncloa ni el Ministerio de Defensa quiso sacar del error a los periodistas, porque les interesaba propagandísticamente jugar al despiste, actuar como trileros, y dar más magnitud al envío de armamento realizado. En días posteriores sí se supo la verdad, es decir, que esos camiones y vehículos solo eran parte de la logística.

Fuentes del Ejército de Tierra explicaron a las pocas horas del anuncio de Sánchez que los ucranianos no tenían capacidad para recoger el material en el puerto de Gdynia y los polacos, que están bastante desbordados apoyando en la distribución de material bélico a los ucranianos, –no en vano, Polonia es el epicentro de la ayuda militar a Ucrania–, tampoco podían, por lo que la misión de los camiones y blindados era llevar el material desde Gdynia hasta una ubicación fronteriza pactada.

Esta es otra demostración de la opacidad con la que el Gobierno español está tratando el tema de los envíos de armamento a Ucrania. Y es que ni desde la Presidencia del Gobierno ni desde el Ministerio de Defensa se está aportando información precisa de estos envíos. Según dicen, es por «motivos de seguridad», aunque otros países están dando datos concretos e, incluso, listados de material con bastantes detalles.

Además del cargamento que va a bordo del Ysabel, el Gobierno ha enviado un total de once aviones de transporte A400M desde el inicio de la invasión. Tres aeronaves iban con material militar de uso defensivo y de autoprotección. Es decir, cascos, chalecos antibalas y antifragmento, raciones de combate, utensilios médicos, trajes NRBQ (contra la guerra nuclear, radiológica, bacteriológica y química) y un vehículo blindado RG-21 en configuración de ambulancia. Los otros ocho aviones transportaron material ofensivo.

Del primer envío se supo que había 1.370 lanzagranadas contra carro, 700.000 cartuchos de munición y un número no determinado de ametralladoras ligeras. No se dijo oficialmente qué tipo de lanzagranadas, aunque se sabe que han sido Alcotan C90. Tampoco el tipo de ametralladoras ligeras. Hubo una polémica en torno a que fuesen Cetme Ameli, pero esto fue negado por Robles. Del resto de envíos, casi nada.

Publicidad