El Madrid despacha al Eibar sin brillo (3-0)

La vuelta al Bernabéu trajo viejas sensaciones para el Madrid, que volvió a ser ese equipo que encuentra el triunfo con muy poco y que se ampara en los goles para maquillar su falta de fútbol. Lejos de destilar otros conceptos, como la elaboración y la jerarquía, vio cómo un gol en propia meta de Paulo abría el camino de un triunfo simplón (3-0) frente a un rival valiente que no supo terminar sus buenas acciones y que acusó su falta de pegada. Con Benzema en el banquillo, el triunfo blanco, el segundo en casa en Liga, vuelve a dejar al equipo de Zidane a cinco puntos del Barcelona.

Afirma Zidane una y otra vez que a su equipo le gusta jugar en el Bernabéu y no se sabe bien a qué responde tal afirmación porque en lo que va de temporada el Madrid no ha cuajado un buen partido en casa en Liga. Tampoco lo hizo frente al decimosexto de la tabla, un equipo que se presentó en el Bernabéu con 17 goles encajados y tan solo tres anotados. Ni siquiera esos números llevaron a Zidane a poner en liza al que considera el mejor, es decir a Benzema, sobre el que vertió todo tipo de elogios en la previa. Pese a ello, el delantero francés apareció refugiado en el banquillo, mientras que era Asensio el que acompañaba arriba a un anodino Cristiano Ronaldo, que deambuló por el campo con una dejadez y un abandono preocupante hasta terminar desesperado. 

Isco juega a otra cosa

No era el único que esperaba que el trámite pasara cuanto antes. No fue el caso de Isco, que parecía jugar a otra cosa muy distinta, o Asensio, que mejoró sus últimas actuaciones e incluso volvió a marcar, lo que no hacía desde el 27 de agosto con dos goles al Valencia. Con Theo por Marcelo y Ceballos por Kroos, el Madrid fue un equipo ramplón y por momentos sin alma. De todo ello sacó rédito el equipo de Mendilibar, que presionó, le discutió el balón a su rival y dispuso de algunas ocasiones y se sobrepuso al tanto de Paulo, que cabeceó al fondo de su portería un córner lanzado por Isco (m. 18).

El tanto rescató al equipo de Zidane, incapaz de transmitir algo más que lo que proponía Isco. Precisamente, de los pies del jugador malagueño nació el segundo tanto en un centro que remató con la izquierda Asensio según le llegaba (m. 28). Ni verse con una renta de dos goles despejó al Madrid, que veía cómo el Eibar intentaba meterse en el partido. Pudo hacerlo tras un derribo de Casemiro sobre el japonés Inui dentro del área, que el colegiado pasó por alto (m. 55).

Media hora para Benzema

Antes de que el choque bajara aún más, Zidane entró en acción para quitar a Asensio y dar entrada a Benzema. El francés apenas tardó dos minutos en quemar su primer cartucho tras un mano a mano de Cristiano con el meta Dimitrovic, que rechazó el disparo. Poco pudo hacer el meta serbio en un fuerte disparo con la izquierda de Marcelo que se tradujo en el tercer tanto y que cerró una noche corta en lo futbolístico, pero con goles que, al menos, hacen olvidar la otra sequía del equipo blanco.

Real Madrid, 3; Eibar, 0

Real Madrid: Casilla (6); Nacho (6), Varane (7), Ramos (6), Theo (5); Casemiro (5), Modric (6), Ceballos (5); Isco (8); Asensio (7), Cristiano Ronaldo (4).

Cambios: Benzema (5) por Asensio (m. 64). Lucas Vázquez (5) por Isco (m. 71). Marcelo (6) por Ceballos (m. 71)

Eibar: Dimitrovic (6); Capa (6), Arbilla (6), Lombán (6), Paulo (5), Cote (5); Escalante (6), Rivera (6), Jordán (7); Inui (7), Charles (6).

Cambios: Kike García (5) por Charles (m. 64). Rubén Peña (5) por Capa (m. 73). Enrich (s.c.) por Escalante (m. 79).

Goles: 1-0, m. 18, Paulo, en propia puerta al cabecerar un córner. 2-0, m. 28, Asensio, dispara con la izquierda. 3-0, m. 81, Marcelo, de remate colocado con la izquierda.

Árbitro: Álvarez Izquierdo (4), catalán

Tarjetas: Casemiro (m. 23), Charles (m. 23)

Campo: Santiago Bernabéu (66.781)

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