Inicio Actualidad El Madrid se impone al Barcelona y gana la Supercopa de baloncesto

El Madrid se impone al Barcelona y gana la Supercopa de baloncesto

El Real Madrid ha levantado este domingo el primer título de la temporada en el baloncesto español al imponerse en la final de la Supercopa al Barcelona, un emocionante partido en el que la actuación de Campazzo en el último cuarto ha resultado decisiva para que el conjunto de Pablo Lasso pudiera celebrar la victoria. Con este triunfo, los blancos rompen la igualdad que mantenían con el eterno rival en cuanto a número de títulos conquistados en esta competición y ahora aparecen como el equipo con más trofeos en el palmarés (siete). Campazzo, con 21 puntos y 19 de valoración, ha sido designado como mejor jugador de la final.

Real Madrid y Barcelona llegaban a la final, disputada en el Pabellón de Deportes Santiago Martín de Tenerife, como los equipos con más títulos ganados a lo largo de la historia de la Supercopa (6). Tras eliminar en las semifinales a Iberostar Tenerife y Baskonia, respectivamente, la de este domingo se presentaba como una batalla por levantar el primer trofeo de la temporada, pero también como un enfrentamiento entre eternos rivales con el aliciente para el ganador de convertirse en el equipo con mejor palmarés en esta competición. El Madrid salió vencedor y sumó su tercera Supercopa consecutiva, el título número 20 de Pablo Laso en el banquillo.

La final comenzaba con las defensas imponiéndose a los ataques y mostrando desde el principio a un Barcelona mucho más sólido que el de la pasada temporada, aunque dos triples consecutivos de Campazzo y Abalde provocaban el primer distanciamiento blanco (8-3). El conjunto de Pablo Laso cobraba su máxima ventaja en el primer cuarto (6 puntos), aunque Bolmaro cortaba la sequía azulgrana para cerrar un primer acto muy intenso (18-14).

Se vio ya en la semifinal y se confirmaba hoy en el partido por el título. La llegada de Jasikevicius al banquillo ha cambiado la mentalidad defensiva de un Barça que ha apretado mucho hasta el descanso, al que consiguió marcharse con una mínima ventaja (31-32). Pablo Laso fue encontrando soluciones ante esa agresividad azulgrana, pero su equipo, igual de intenso que su rival, acababa atascándose en los últimos minutos del segundo acto. Ayudado por Davies, Mirotic, mal hasta entonces, asumía galones y el Barcelona lo celebraba en ataque. El internacional y Calathes, ambos con ocho puntos, se marchaban a la caseta como máximos anotadores del primer tiempo de una final muy equilibrada. Los blancos, con Deck al frente de la estadísitica anotadora (6), acusaban la falta de acierto de Tabares y Randolph, que no aportaban puntos en los veinte primeros minutos. La falta de acierto en los lanzamientos de tres se convertía un debe en ambos equipos, tres de catorce los blancos, uno de doce en el caso de eterno rival. Los porcentajes mejoraron tras la reanudación.

Alternativas en el marcador
La igualdad, con alternativas en el marcador, continuaba en el tercer cuarto, en el que el esfuerzo comenzaba a pasar ya alguna factura. A una semana del inicio de la Liga Endesa, blancos y azulgranas mostraban que aún están en pretemporada y que se encuentran lejos de su mejor versión física, aunque los dos equipos se dejaban absolutamente todo en la final. Con Mirotic inspirado, el Barça llegaba a cobrar cinco puntos ante un Madrid al que le faltaba algo de fluidez ofensiva. Sin embargo, un triple de Abalde acercaba a los blancos a uno y acababa cerrando el tercer cuarto por delante con un lanzamiento de dos de Thompkins (50-49).

El último cuarto se abría con un triple de Mirotic que daba paso a un parcial de 0-7 del Barça que provocaba la máxima ventaja azulgrana (50-56), lo que obligaba a Laso a pedir un tiempo que consiguñia frenar la inercia. Campazzo comenzaba a lucir y Llull, con un triple, recuperaba la ventaja para el Madrid (57-56) a falta de 6:22. En un final tan intenso como el resto del partido, el título acababa decidiéndose en un final taquicárdico y con el base argentino brillando. Sin Calathes ya en pista por cinco personales, Huertel asumía el ataque azulgrana y establecía la igualdad con cuatro puntos consecutivos (65-65).

La final entraba en el último minuto con empate y el título se acababa decidiendo con una canasta de Campazzo a falta de 27 segundos (67-69) y una gran acción defensiva de Rudy Fernández sobre Hanga. Dos tiros libres del base argentino ampliaban la ventaja (70-67) y el Barça desperdiciaba el triple que le hubiera llevado a la prórroga. La falta posterior cerraba el partido con dos lanzamientos de Rudy (72-67). Los blancos acababan celebran su séptima Supercopa Endesa, la tercera consecutiva.