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El Padre Custodio se pronuncia sobre las primarias en Vox Málaga: «Es deber de todo cristiano fiel a sus valores morales apoyar a Enrique de Vivero»

El Padre Custodio Ballester y Enrique de Vivero

Por Custodio Ballester.- Aunque no entra dentro de la misión que tengo como sacerdote de la Iglesia la formación técnica de los políticos puedo, sin embargo, “dar un juicio moral también sobre cosas que atañen al orden político, cuando esto sea requerido por los derechos fundamentales de la persona y por la salvación de las almas… utilizando todos y sólo esos medios que son conformes al Evangelio y al bien de todos, según la diversidad de los tiempos y de las situaciones» (Gaudium et spes, 76). Por ello, creo que sí que debo ensalzar las honradas cualidades y los valores que confieren a Enrique de Vivero la fuerza de su personalidad.

Don Enrique de Vivero, coronel legionario, merecida y dignamente retirado tras una larga trayectoria militar, podría hacer lo que muchos: vivir despreocupadamente su jubilación pensando que, habiendo cumplido su misión, tiene todo el derecho de no meterse en más follones y trifulcas. Sin embargo, su sentido del deber le ha llevado a presentar su candidatura para el Comité Provincial de VOX en Málaga. La circunstancia que vive nuestra patria se ha vuelto tan excepcional que la necesidad de actuar es urgente. Por ello, nuestro coronel pretende, desde la presidencia provincial del partido, acometer una serie de reformas internas que, por su lógica aplastante, no pueden ser más apremiantes.

Se trata pues de evitar la duplicidad de cargos y la acumulación de funciones en unas pocas personas que ejercerían un férreo control sobre la militancia provincial. A ésta, en cambio, se le debe dar un adecuado cauce de participación en el nombramiento de cargos electos a fin de evitar el enchufismo y el nepotismo familiar en la designación de puestos de responsabilidad. Perfecto, mi coronel. Ha expresado usted el sentir de los militantes de VOX en toda España.

La deriva independentista en Cataluña y Vascongadas, la dictadura opresiva de género y del lobby gay, el adoctrinamiento escolar en favor de las mayores perversiones, el crimen del aborto elevado a la dignidad de derecho irrenunciable, la destrucción de la misma naturaleza masculina y femenina a manos de los ingenieros sociales a sueldo de Bruselas, los delitos de odio como arma para neutralizar el pensamiento disidente, la pésima gestión de la epidemia con el consiguiente número de ancianos eutanasiados por Pablo Iglesias, Illa y Fernando Simón, la colonización china a manos del 5G de Huawei… dibujan un panorama desolador que nos empuja a intervenir para ser verdaderamente los protagonistas de nuestra historia, no sus víctimas.

Y “porque la caridad de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos murieron. Y murió por todos, para que ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos» (2 Corintios 5,14), la política honrada -decía Benedicto XVI- es una de “las formas más altas de caridad”, ya que se orienta a la búsqueda y realización del verdadero bien para todos.

Por ello, a pesar de todos los defectos y de los errores de bulto que ha podido cometer VOX a lo largo de estos meses de legislatura, donde se ha visto sometido a toda clase de inconfesables presiones, es deber de todo cristiano fiel a sus valores morales apoyar a don Enrique de Vivero que, habiendo que habiendo formado parte de aquella “religión de hombres honrados” que es la milicia española, ha hecho suyo el decir de Calderón, también para aplicarlo a su partido:

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.

¡Dios le bendiga, mi coronel!