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El Papa Francisco pide a los cristianos que no recurran ni al tarot ni a los adivinos

El Papa Francisco, este miércoles

En su catequesis semanal, el Papa se ha apartado unos instantes del texto que tenía preparado para recordar que «la magia no es cristiana». «Estas cosas que se hacen para adivinar el futuro o cambiar situaciones de la vida no son cristianas», ha insistido.

«Si sigues a Cristo, no puedes recurrir a un mago, porque la fe es abandonarse con confianza en las manos de un Dios bueno que no se da a conocer a través de prácticas ocultas sino con amor gratuito», ha explicado el Papa.

Francisco ha utilizado un tono serio al referirse a la cuestión, y no se ha limitado a calificarla de mera superstición.

«Quizá alguno diga que la magia es algo del pasado y que con nuestra cultura cristiana ha desaparecido, pero estad atentos porque hoy ocurre también en las grandes ciudades», ha añadido. «¿Cuántos de vosotros creen en el tarot, o van a que les lean la mano o las cartas?», ha preguntado a los peregrinos que le escuchaban en la plaza de San Pedro.

A quienes buscan la falsa seguridad del ocultismo y la adivinación, el Papa les ha aconsejado «fiarse del Señor, que siempre ayuda con todo».

El Papa ha abordado esta cuestión durante su catequesis sobre los viajes de San Pablo. Francisco ha comentado un episodio fascinante que vivió este apóstol en Éfeso y su conflicto en el espectacular Templo de Artemisa, una de las siete maravillas de la antigüedad.

Francisco evocó que tras la predicación del apóstol y las curaciones milagrosas, muchas personas abandonaron los ritos paganos en esta ciudad, y que quienes habían practicado la magia juntaron los libros y los quemaron. Se calcula que el precio se esas obras era de 50 mil monedas de plata.

San Pablo tuvo que escapar ya que los comerciantes encargados de vender estatuillas y ofrendas para la diosa Artemisa organizaron un tumulto, pues temían perder su negocio.

«Esto es también un problema», ha añadido el Papa, «convertir una práctica religiosa en un auténtico negocio. También os pido que reflexionéis sobre esto».