El pincharruedas de la AP7 es un mosso de baja por problemas psicológicos

El hombre de 51 años arrestado este miércoles en su domicilio de Montmeló acusado de ser el responsable de los pinchazos en camiones en la AP-7 es un agente de los Mossos d’Esquadra de la tercera promoción, un veterano que estaba de baja médica desde el pasado septiembre por problemas psicológicos. Si bien la policía catalana tiene claro que el hombre actuó en solitario y plenamente consciente de lo que estaba haciendo y de sus consecuencias, los investigadores tratan de concretar si hubo algún tipo de motivación en los dos sabotajes. Concretamente intentan averiguar si sus acciones se contextualizan en el actual momento político de Catalunya. En otras palabras, que el pincharruedas quería provocar el caos.

El juez que ha dirigido la investigación solicitó ayer a los Mossos el vaciado del ordenador del detenido, un informe con todo lo que encuentren y alguna otra diligencia. Por ello, prolongó otras 24 horas su detención y mañana le tomará declaración. El martes el policía se acogió a su derecho de no declarar.

Trabajaba en una de las cárceles catalanas y estaba de baja desde septiembre

El agente llevaba un tiempo destinado a los servicios penitenciarios y trabajaba en una de las cárceles catalanas, destinado a labores de seguridad y vigilancia. En septiembre solicitó la baja médica y desde entonces estaba apartado del servicio. Cuando un policía presenta una baja médica no está obligado a comunicar a sus superiores el motivo, aunque algunas fuentes no oficiales explicaron que su ausencia laboral está relacionada con problemas psicológicos que padecía desde hacía un tiempo.

Las dos acciones de sabotaje sucedieron los pasados días 1 y 5 de diciembre. Los mossos de la unidad operativa de movilidad asumieron la investigación después de que un testigo asegura haber visto a un hombre “jugarse la vida” en mitad de la autopista la madrugada del segundo de los incidentes. El testigo acudió a la policía cuando trascendió que en esa ocasión una treintena de camiones reventaron los neumáticos por culpa de unas piezas metálicas que había en la calzada.

Los camioneros tuvieron que pararse en la calzada mientras esperaban neumáticos de recambio
Los camioneros tuvieron que pararse en la calzada mientras esperaban neumáticos de recambio (Laura Busquets / ACN)

Ya no podía ser una casualidad. Con los datos del relato del testigo buscaron en las cámaras de seguridad de la vía y localizaron el vehículo. A partir de la matrícula se identificó al propietario. Durante estas últimas semanas, los investigadores han tratado de sumar indicios y pruebas para incriminar al acusado, al que han estado siguiendo para tratar de descubrir si lo volvía a intentar y cuáles eran sus motivaciones. Evidentemente la sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron que se trataba de un compañero.

Los investigadores sospechan que el hombre utilizó una especie de trampa de fabricación casera que colocaba y retiraba para los sabotajes, una especie de plancha metálica con pinchos que provocó el reventón de los neumáticos.

Está acusado de un delito contra la seguridad del tráfico y de los daños que sufrieron los camiones

El mosso sabía que había sido visto en el segundo sabotaje. De hecho, sus sospechas se confirmaron cuando un mando de la policía explicó que tenían a un sospechoso que estaba siendo investigado. En estas últimas semanas, el hombre se sentía vigilado y, si tenía pensado volver a actuar en la autopista, no lo hizo. En estos días logró deshacerse de la trampa que utilizó, aunque los investigadores esperan encontrarla porque sospechan que la tiene escondida.

El policía está acusado de dos delitos, contra la seguridad del tráfico y de daños a los camiones (cerca de medio centenar) que sufrieron daños en sus ruedas.

En paralelo a la investigación judicial, los Mossos d’Esquadra le han abierto un expediente disciplinario que tramita la división de asuntos internos, la DAI. Como medida cautelar, el policía ha sido apartado del servicio.

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