El PP coruñés enfría las opciones de la censura en Coristanco

«La moción no se nos ha explicado y si no la entendemos, lomás probable es que no la autoricemos», apunta Diego Calvo

La dirección provincial del PP de La Coruña no ve con buenos ojos —por el momento— la opción de apoyar la moción de censura que el PSOE ha presentado en Coristanco para desbancar de la alcaldía al regidor de Terra Galega, Amancio Lavandeira. Este ostenta el gobierno local con sus cinco concejales y el único edil del BNG, después de que el socialista Abraham Gerpe abandonara el grupo de gobierno en junio del año pasado.

Precisamente es Gerpe quien presentó el pasado martes esta moción de censura, que para prosperar necesitará imperiosamente el respaldo de los seis ediles del PP que encabeza el exalcalde Antonio Pensado. Sin embargo, el presidente provincial Diego Calvo, en declaraciones a ABC, no ve clara la jugada. «La moción no se nos ha explicado a pesar de que se lo hemos pedido al partido en Coristanco», señaló, «y si no la entendemos, lo más probable es que no la autoricemos».

El PP coruñés entiende que esta moción, si carece del respaldo explícito de la dirección provincial socialista, es papel mojado «porque Pedro Sánchez no está por la labor de pactar con el PP, a pesar de que sus bases digan lo contrario», como ha sucedido en Fene, donde se ha frenado un cambio de gobierno por más que la militancia local ha apoyado en varias ocasiones devolver la alcaldía al popular Sindo Gallego.

Calvo abundó en la necesidad de que la censura traiga consigo algún tipo de acuerdo, ya que «resulta impensable que el PSOE pretenda gobernar con un único concejal todas las áreas del ayuntamiento», por lo que «estamos esperando que se nos aporten detalles».

Sin contrapartidas

La moción ha cogido aparentemente por sorpresa a la gestora gallega que preside Pilar Cancela. Circunscriben la decisión «al ámbito local» y advierten que «no fue consensuada» con la actual cúpula provisional del socialismo gallego, indicaron a ABC fuentes de este órgano. En esta misma línea crítica se expresaron dos de los precandidatos a la secretaría xeral del partido, Fernández Leiceaga y Díaz Villoslada.

Pero la dirección provincial que lidera Julio Sacristán sí tiene perfecto conocimiento del movimiento de su edil en Coristanco, y ha autorizado la moción «siempre que no haya ataduras ni contrapartidas» hacia el PP. El escenario es un gobierno de aparente concentración entre todos los grupos «para desbloquear asuntos de interés para el municipio», que habría perdido 1,3 millones en ayudas desde la llegada de Lavandeira.

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