Inicio Actualidad El precio de los coches nuevos sube un 6% y se sitúa...

El precio de los coches nuevos sube un 6% y se sitúa en su máximo histórico

La guerra de Ucrania y la crisis de los microchips hacen que haya más demanda que oferta de vehículos, haciendo que aumente también el precio de los vehículos de segunda mano

La crisis de los microchips junto con la lenta recuperación económica, ahora acentuada por la incertidumbre derivada del contexto internacional y la guerra en Ucrania, están siendo factores fundamentales para la evolución de la venta de vehículos nuevos. Los principales fabricantes se ven afectados por paradas de producción en sus fábricas debido a la falta de componentes, y esta situación se traslada a los concesionarios, a los que no llegan los coches demandados por los potenciales clientes. Dependiendo de la marca y el modelo, los tiempos de entrega pueden llegar a superar los tres meses.

Una consecuencia de la falta de vehículos en los concesionarios es la subida de precios, motivada además por la escalada general del Indice de Precios al Consumo (IPC). En el caso de los automóviles se situó en el 6% durante el pasado mes de abril en tasa interanual, lo que supone superar máximos históricos, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Ya en marzo, el IPC de los automóviles se situaba en el 5% en tasa interanual, superando así, la cifra más alta registrada hasta la fecha, que se contabilizó en marzo de 1996 cuando se elevó al 4,9%.

Desde el sector explican que el encarecimiento de los automóviles está en línea con la subida de precio de las materias primas y también se justifica por la escasez de oferta de producto, provocada por la crisis de suministro de semiconductores, que ha motivado una subida de precios tanto de modelos nuevos como de usados.

Durante los cuatro primeros meses del ejercicio actual, el precio de los automóviles ha aumentado un 4,8% respecto al año pasado, mientras que registró una subida del 1% en relación al mes pasado.

Desde
Faconauto explican que «este hecho supone un gran dolor de cabeza para el sector del automóvil. Ya en enero de 2022, antes de la invasión rusa, el 71% de los concesionarios señalaban su inquietud por la escalada de los precios, también haciendo referencia al mercado de ocasión». La asociación que agrupa a los concesionarios oficiales no augura un futuro muy positivo ya que «con la Guerra de Ucrania se espera una inflación más destacable que la prevista y el aumento del precio de las materias primas». Entre ellas destaca el carburante, el gas natural, el níquel, el paladio, el hierro o el acero.

Desde la
Asociación de Fabricantes (Anfac) consideran que «a la incertidumbre y la crisis económica provocada por la Covid-19, hemos sumado la escasez de producto por la falta de semiconductores y los cuellos de botella en la logística».

Los precios elevados y los tiempos de entrega son dos de los factores responsables del aumento de la demanda de vehículos de ocasión, aunque de nuevo en este mercado nos encontramos con el problema de la falta de unidades y vehículos más caros.

Así, el precio medio de los coches de segunda mano se situó en abril en 12.238 euros, un 15,2% superior al mismo mes del pasado año, según los datos que barajan en la Asociación de Comerciantes de Vehículos
(Ancove). Para los turismos usados de más de ocho años la subida fue del 14,5%, con un coste medio de 9.357 euros.

Segunda mano, diésel y con más de 10 años

El perfil del coche más vendido en España durante los primeros meses de 2022 es el de un vehículo de ocasión, de gasóleo y con más de 10 años. Según datos de Ganvam, estas ventas representaron en los cuatro primeros meses el 60% de las operaciones de segunda mano, rondando las 360.000 unidades. Según esta organización, entre los meses de enero y abril de 2022 se vendieron un 50% más de turismos de más de 10 años que nuevos « lo que choca frontalmente con la idea de la Unión Europa de descarbonizar el parque de vehículos».

Según la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor
(Ganvam), el mercado de ocasión es un reflejo del de nuevos y aunque es más estable también sufre las consecuencias de la falta de oferta derivada de la crisis de los chips. De esta manera, existe un vacío en la oferta de usados jóvenes como consecuencia de que empresas y alquiladoras no están ‘fabricando’ estos modelos al no poder renovar sus flotas. «Esta coyuntura, sumada a los amplios tiempos de espera para recibir un coche recién matriculado y a la subida de los precios que están experimentando los vehículos por el aumento de la demanda paralelo a una caída de la oferta, propician un auge del interés por los modelos más antiguos». Estos cuentan con precios más asequibles y no se ven afectados por la crisis de los chips ni por los plazos de entrega», explican desde esta organización.

También suben las motos y los recambios

Pero el auge en la venta de coches antiguos tiene su contrapartida. La Comisión de Medio Ambiente de la UE ha votado a favor de prohibir la venta de vehículos diésel y gasolina a partir de 2035, con la intención de que en el año 2050 no pueda circular ningún vehículo con emisiones. Al crecer el interés por los coches de más de diez años el objetivo de descarbonizador de la UE pierda eficacia. Desde Ganvam consideran que «es necesario un plan eficaz de incentivo al achatarramiento que permita retirar de la circulación los coches de más de 15 años y facilite el acceso a un vehículo eficiente, como los de menos de 5 años, para así ir reduciendo los niveles de emisiones hasta que en 2050 ya no circulen vehículos contaminantes».

ANÁLISIS: «El nuevo mantra de la industria»

Amparadas en la situación coyuntural actual, las marcas están saneando sus líneas de producción, lo que les permite mantener un mayor control sobre la oferta maximizando así sus beneficios operativos.

Tienen el marco de demanda (todo vendido), sociosanitario (paralización de plantas por confinamiento) y geopolítico perfecto (cuellos de botella en la cadena de suministros, conflicto de Ucrania) para justificar reducir producción sin temor a las consecuencias político fiscales que eso hubiera supuesto en un marco anterior al pandémico. Las férreas imposiciones normativas y tecnológicas a las que está sometida la industria están contribuyendo a la paulatina desaparición del coche asequible tal y como lo conocíamos hasta la fecha.

La venta por volumen es historia, el nuevo mantra de la industria es maximizar la rentabilidad por unidad vendida y cuanto más alto el precio de la misma, mayor beneficio. La imparable escalada de precios es un perfecto ejemplo de la Teoría del Caos, así como del delicadísimo equilibrio industrial global.

Las propias autoridades comunitarias asumen que una parte importante de la población necesitará replantearse sus necesidades de movilidad y no podrán acceder a esta tercera ola tecnológica de electrificación de vehículos nuevos. Muchos de ellos necesitarán acudir al mercado de ocasión de electrificados de primera y segunda generación con lo que este aumento de demanda potencial incrementará aún más los precios de estos, dada la escasez de oferta de los mismos.

POR: IGNACIO GARCÍA ROJI, Analista de Mercado de Automoción en
SUMAUTO

Los coches no son los únicos que se han encarecido. Para las motocicletas el incremento en los cuatro primeros meses de 2022 fue de un 4,8% , subiendo un 3,4% en comparación con el mes pasado. Las piezas de repuesto y los accesorios también se encarecieron un 6,4% en abril respecto al mismo mes del año pasado, un 0,6% intermensual y un 3% en lo que va de 2022.

Y los servicios de mantenimiento y reparación de vehículos cerraron abril con una tasa de encarecimiento del 3,6% en comparación con el mismo mes de 2021.

Publicidad