El PRI permitirá a un simpatizante ser candidato presidencial

El PRI comenzó su jornada escuchando a su dirigente, Enrique Ochoa, hablando de modernización. “Los candados son cosa del pasado”, dijo el presidente del partido en Campeche. Ochoa acudió al Estado del sureste del país para inaugurar los trabajos de una de las cinco mesas que conforman la XXII asamblea nacional del partido. 520 delegados discutieron allí la reforma a sus estatutos. Antes de finalizar la jornada, los militantes habían modificado dos importantes artículos ante las elecciones de 2018. Al cambiar el artículo 166, el partido permite a un simpatizante convertirse en candidato a la presidencia el próximo año. También eliminó el requisito de diez años de militancia. 

José Antonio Meade, el secretario de Hacienda del Gobierno de Enrique Peña Nieto, es el gran beneficiado por la modificación del artículo 166. El ministro ha ocupado tres carteras en esta Administración. Comenzó como canciller para después pasar a la Secretaría de Desarrollo Social y posteriormente ser designado en Hacienda. Meade, un doctor en Economía por la Universidad de Yale, ocupó este mismo cargo con el Gobierno de Felipe Calderón, del PAN. En el sexenio anterior también se encargó de Energía. En los meses recientes, Meade se ha convertido en uno de los posibles candidatos del PRI a la presidencia sin ser militante.

José Ramón Martel, un exasesor de Meade en Desarrollo Social, fue uno de los delegados que más enérgicamente exigió la apertura de la candidatura a un externo. “Necesitamos mandar un mensaje claro de inclusión y apertura a la sociedad para lograr de mejor manera y con mayor legitimidad nuestros triunfos electorales”, dijo Martel al diario Reforma. El candidato externo debe comprometerse con el ideario del PRI si consigue la nominación.

El partido ya permitía a sus simpatizantes tener candidaturas para el Congreso, los Gobiernos locales y la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Pero la carrera presidencial era un territorio vedado para los externos. El PRI también eliminó otro importante candado contemplado en otras de las fracciones del artículo 166. La asamblea eliminó el requisito que exigía a los candidatos presidenciales comprobar al menos diez años de militancia.

Las corrientes críticas, encabezadas por los exgobernadores de Oaxaca, José Murat y Ulises Ruiz, y de Yucatán, Ivonne Ortega, han considerado un triunfo de la disidencia la derogación del candado. “Ciudadanizamos la candidatura, abrimos el partido”, considera el exmandatario Murat, que se ha enfrentado con la dirigencia de Ochoa con un discurso anticupular.

La modificación del artículo 166 también beneficia a Aurelio Nuño, el secretario de Educación, quien es considerado el delfín del presidente Peña Nieto. Los años de militancia del joven ministro han sido puestos en duda por algunos. La modificación de este miércoles, no obstante, le abre la puerta a la nominación.

Las corrientes críticas, sin embargo, no pudieron imponerse en otro de los puntos que fueron sometidos a votación. Ortega deseaba que los delegados la respaldaran para que la candidatura presidencial fuera producto de una consulta abierta a las bases. La asamblea rechazó esta propuesta. La decisión de quién será el sucesor de Peña Nieto como aspirante del PRI a la presidencia quedará en manos del Consejo Político Nacional, que se reunirá antes de que finalice 2017.

Reforma antichapulín

Los delegados también han derribado otro de los muros que más molestaba a las bases del partido. Miembros de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), un sindicato del PRI, propuso acabar con los chapulines. Así se les conoce a los políticos que saltan de un cargo a otro por decisión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). “No estamos conformes con tener a militantes en posiciones privilegiadas que no saben buscar el voto”, señaló el diputado federal, Mario Machuca.

El artículo 194 permitía al CEN confeccionar listas de aspirantes de representación proporcional que podían acceder a un cargo sin necesidad de ser votados en las urnas. Miembros de la CROC mostraron pancartas para protestar esta situación: “Ningún diputado o senador que haya sido electo por el principio de representación proporcional podrá ser electo de manera consecutiva por la misma vía”.

Las bases fuerzan ahora a modificar el artículo 194 para que el partido postule a nuevos cuadros. “Es importante que los votos se ganen en las calles vía la votación de la mayoría”, consideró el exgobernador Murat. El grupo disidente también consideró este un triunfo parte de la democratización del PRI. Los meses siguientes dejarán claro si la rebelión de Campeche corrigió el rumbo de un partido en crisis de credibilidad o si los cambios de este miércoles fueron solamente cosméticos. 

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