Inicio Actualidad El primer ‘hub’ de impresión 3D echa a andar en Barcelona

El primer ‘hub’ de impresión 3D echa a andar en Barcelona

Barcelona comienza a incubar su candidatura para ser el ‘hub‘ de impresión de alta tecnología 3D del Mediterráneo. Y el primer paso en dicha andadura lo ha inaugurado este lunes el ministro de Cienca, Pedro Duque, en el Consorci de la Zona Franca: la primera incubadora de Europa centrada exclusivamente en la impresión 3D, para ‘start-ups‘, pymes microempresas.

Este “laboratorio de innovación“, como lo han bautizado las entidades promotoras, el Consorci y la Fundación Leitat, ya ha cerrado la primera ronda de proyectos que desarrollarán durante los próximos meses sus ideas en las instalaciones de la 3D Factory Incubator.

Serán 34, según han afirmado fuentes del Consorci, pendientes de la confirmación definitiva. La idea del laboratorio es prestar un asesoramiento durante toda la cadena de producción, es decir, entre la definición de la idea hasta la comercialización de los primeros pilotos.

Dicho proceso está contemplado que dure entre 6 y 12 meses, con posibilidad de prórroga. La mayoría de las candidaturas aceptadas son de origen catalán o español, 27 en concreto, con presencia de 7 internacionales. Algunas de estas últimas con vinculación a grandes multinacionales de la logísitica, según fuentes del Consorci, que no han querido dar más detalles. El 15 de febrero comenzarán a trabajar esos 34 proyectos y se abrirá la segunda convocatoria para sus futuros relevos.

Tres millones 

El proyecto se ha financiado hasta ahora con un total de tres millones de euros, de los cuales la mitad viene de fondos FEDER de la UE y la otra mitad de la dupla Consorci-Leitat.

Los 600 metros cuadrados que ha inaugurado este lunes el ministro Pedro Duque son la primera fase del proyecto de ‘hub’ 3D que comienza a gestarse en la Zona Franca de Barcelona. La segunda serán 17.000 metros cuadrados, que el Consorci y Leitat aspiran a que terminen siendo 725.000, de oficinas, espacios de ‘coworking’ y salas de testeo de los diferentes proyectos, entre otros. “Nuestro objetivo no es una nave industrial, sino un centro tecnológico”, cuentan desde el Consorci.

Dicho centro, que los organizadores han mostrado a los periodistas mediante gafas de realidad virtual, aspira a construirse como un edificio plenamente acristalado, de estilo modernista que convine vigas de orientación industrial con espacios verdes y placas solares en el tejado. Dividido en tres naves, a los laterales irán los espacios para ‘start-ups’ y en el centro las máquinas para la producción intensiva de tecnología de las empresas ya consolidadas.