El PSOE condiciona ahora el diálogo con Puigdemont a que retire el desafío a la ley

El PSOE ha matizado su petición de diálogo entre Mariano Rajoy y Carles Puigdemont y la subordina ahora a que el presidente de la Generalitat retire su desafío al orden constitucional. “No se puede apelar al diálogo y al mismo tiempo mantener el desafío, que en este caso más inmediato es la convocatoria del Parlament para el lunes”, ha considerado este jueves el secretario de Organización socialista, José Luis Ábalos. El PSOE pide a Puigdemont que desconvoque el pleno del Parlament previsto para el lunes en el que la CUP asegura que se aprobará una declaración unilateral de independencia para que pueda abrirse la negociación. “Estamos apelado a que esa sesión no se haga y se recupere la senda de la legalidad para establecer un marco de negociación”, ha defendido Ábalos en RNE.

“Si hablamos de un diálogo constructivo, debe ser abierto y transparente. En ese sentido, no se dan las condiciones de alguien que se ha instalado en la ilegalidad. Desde que aprobaron esta Ley de transitoriedad, que fue ilegal todo el transcurso, ha habido momentos que podían permitir este diálogo, pero cómo transcurrió la consulta, que se llevara hasta el final, la huelga general…Hay un cambio importante y es que han empezado a sacar a la gente a la calle, a afectar la convivencia ciudadana. Toda una concatenación de hechos de una gravedad que no podemos banalizar”, ha reflexionado el número tres del PSOE.

El PSOE condiciona ahora el diálogo con Puigdemont a que cese en la ilegalidad, después de que el secretario general, Pedro Sánchez, reclamara el pasado 1 de octubre por la noche al presidente del Gobierno que abriera una negociación política con el Govern para superar la crisis. “Le pedimos al presidente del Gobierno que cumpla su función y abra un proceso de negociación política con el Govern de la Generalitat que permita superar esta crisis porque esa es su obligación”, manifestó Sánchez en una declaración en la sede del partido en Madrid. La misma petición la reiteró el líder del PSOE el pasado lunes tras entrevistarse en La Moncloa con el presidente del Gobierno, cuando añadió además que la negociación con Puigdemont debía ser “inmediata”.

La postura expresada por el secretario general fue cuestionada ayer por el exvicepresidente del Gobierno socialista Alfonso Guerra, quien se preguntó si cabía dialogar con “golpistas”. “Que se sienten con Puigdemont. ¿Nos habríamos sentado con Tejero? Jamás”, se ha quejado. “¿Diálogo con los golpistas?La república lo resolvió mejor”, dijo Guerra en una entrevista en Onda Cero.

El PSOE endurece su posición y avisa, además, de que si se produce una declaración unilateral de independencia el diálogo ya no será posible. “Después de una DUI [declaración unilateral] no cabe más que actuar. Es cierto que las consecuencias son jurídicamente ningunas, pero se sitúa fuera de su papel incluso. No solo la Constitución se rebasa, sino incluso el propio autogobierno de Cataluña. Es importante que quien quiere realmente iniciar un diálogo lo tiene que hacer desde la aceptación del marco”, ha razonado Ábalos.

El partido rechaza también la propuesta de mediación que ha formulado Podemos, ya sea con la Iglesia o algún otro actor que no sean las fuerzas políticas españolas. “No creo que haya necesidad de ninguna mediación”, sostiene el secretario de Organización socialista. “No tiene ningún sentido introducir a la iglesia o algún otro fuera del marco político”.

La dirección de Pedro Sánchez defiende, al mismo tiempo, su decisión de reprobar a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, como responsable política de las cargas policiales el 1 de octubre, frente a las voces internas que han cuestionado la medida porque debilita al bloque constitucional frente a los secesionistas. “La decisión la toma la decisión y no hacemos una asamblea”, ha explicado Ábalos, que pide que se respete el papel de oposición que quiere hacer el PSOE.

“Hay quien está empeñado en que el PSOE ocupe un papel de subordinación política, que va más allá de la relación de lealtad que nos cabe. Se nos debe exigir lealtad en la defensa del ámbito constitucional pero evitar cualquier tentación de subordinarnos a una política concreta que decide del Gobierno en función de su capacidad, su ideología y sus objetivos políticos y electorales propios”, defiende el secretario de Organización. Según Ábalos, “a nivel interno la presión es mucho mayor en el sentido de ejercer más crítica con el PP, todo lo contrario”.

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