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El PSOE silencia la división interna sobre la ley Trans y respalda a Irene Montero frente a las enmiendas de PP y Vox

Como si el debate no estuviese en la sala. La izquierda volvió a exhibir unidad y cierre de filas ante las enmiendas a la totalidad a la Ley Trans presentadas por PP y Vox (que finalmente no prosperaron) pese a que, en privado, algunos sectores feministas del PSOE podrían suscribir las críticas populares sobre que se pueda equiparar el género al sexo.

La diputada del PP, María Jesús Moro Almaraz, fue la encargada de defender las enmiendas a su grupo desde «una óptica jurídica y sociológica», como le definió algún partido de la mayoría Frankestein.

La profesora en Derecho criticó que se convierta al Registro Civil en «la oficina de recepción de deseos y arrepentimientos pero con efectos jurídicos que podrían cambiar cada seis meses». «Esto no es como cambiar el modelo de consola o del móvil», ha añadido mientras ha recordado que ,en todo el mundo, están creciendo «los dramas de menores que se arrepienten después de haberse medicado o intervenido a edades muy temprano».

Más polémica fue la intervención de Carla Toscano de Vox que exhibió supuestos informes para explicar la transexualidad. «Suelen ser varones porque en muchos casos, durante el embarazo, tuvieron un déficit de testosterona que luego se regula en la adolescencia de manera natural», afirmó ante las quejas de la bancada de la izquierda. Incluso la responsable de feminismo del PSOE, Andrea Fernández, que ha defendido a Carmen Calvo en sus críticas a la Ley Trans, tuiteaba desde su asiento en contra de la diputada de Vox.

Toscano , que ha recordado que la disforia de género solo afecta al 0,015% de la población, pidió que, «puestos a legislar sobre autopercepciones e irrealidad, ¿Por qué sólo respeto al sexo? Esta ley supone una discriminación sobre las personas que se pueden sentir un ornitorrinco o Lady Gaga«.

Irene Montero contra «la derecha»

Antes de las intervenciones de PP y Vox, la ministra de Igualdad ya anticipaba un debate bronco acusando a la derecha de querer «un país lleno de armarios, de soledad, de clandestinidad».

Irene Montero, que intentó situarse al borde de las lágrimas en varias ocasiones cuando agradecía a los colectivos Trans su presencia en la tribuna de invitados, acusó a PP y Vox de tener «un total de cero argumentos, muchos bulos, muchas mentiras, para defender la enmienda a la totalidad».

Ciudadanos a favor de la Ley Trans

La ministra ya anticipó que la derecha iba a perder «la enmienda a la totalidad». No le faltaron apoyos. No sólo en la bancada de la izquierda radical, Bildu o ERC, sino de partidos supuestamente más conservadores, como el PNV, que ,aunque expresaron ciertas reservas, se volcaron en atacar al PP y Vox.

Más entusiasta estuvo Ciudadanos que, esta vez, volvió a bascular del lado gubernamental con críticas incluso a las feministas disidentes del PSOE. La diputada naranja, Sara Gimenez, llegó a citar a «a una parte del PSOE y al PP» para aseverar que «las mujeres trans no borra ni una sola otra mujer, las mujeres trans son mujeres».

El PSOE cierra el debate

En el PSOE cerraron filas, pese a la división interna existente. La encargada de defender la ley frente a las enmiendas no fue la secretaria de Igualdad, Andrea Fernández, sino la diputada Raquel Pedraja Sáinz quien hizo guiños al sector feminista, muchas de ellas críticas con la ley en privado, asegurando que el «PSOE ha sido el partido feminista que ha sido vehículo de las grandes movilizaciones de las mujeres españolas».

Pedraja se dedicó a unir los derechos de las mujeres con los de LGTBI, como si fuesen unidos. En la tribuna, la exdiputada socialista en la Asamblea de Madrid, Carta Antonelli, aplaudía. Dentro del hemiciclo, Andrea Fernández, también se sumaba la ovación. Sólo faltaba Carmen Calvo, ausente en el debate. Una manera de cerrar el debate interno de cara al público.

La reforma de la ley del aborto también sigue adelante

El Pleno del Congreso también ha rechazado este jueves las enmiendas a la totalidad a la reforma de la ley del aborto presentadas por PP y Vox, así como el texto alternativo de Cs por lo que la norma impulsada por el Ministerio de Igualdad seguirá su camino parlamentario que será por la vía de urgencia.

Las enmiendas de PP y Vox han sido rechazadas por 199 votos en contra, 142 a favor y 4 abstenciones, mientras que la de Ciudadanos ha recibido tan solo 14 apoyos.

Irene Montero ha sido la encargada de intervenir también en este debate en el que ha acusado a la derecha de ser «unos reaccionarios que quieren una sociedad en la que la democracia no sea la norma».

Para defender la enmienda a la totalidad del PP ha tomado la palabra la diputada Marta González, quien, entre otras cosas, ha criticado que se elimine la obligatoriedad de que las mujeres cuenten con tres días de reflexión para decidir si abortan cuando es una manera de que la mujer tenga la información antes de optar por acabar o no con el embarazo.

Desde Vox, Lourdes Méndez ha defendido que nunca puede considerarse un derecho el matar a un ser humano y que el hecho de que desaparezca el permiso paterno para que las chicas de 16 y 17 años puedan abortar es una «verdadera salvajada».

La ley animal también supera el primer paso en el Congreso

La nueva ley de Protección, Bienestar y Derecho Animal ha superado también este jueves el primer trámite parlamentario tras ser rechazadas las enmiendas a la totalidad de PP, Vox y PNV.

El diputado del PP Miguel Ángel Pérez ha defendido que se desarrollen «mecanismos de sensibilización contra conductas crueles y despiadadas a los animales», pero no promoviendo la inseguridad jurídica ni desoyendo a los sectores tradicionales relacionados con los animales.

Desde Vox, el diputado Ángel López se ha referido a este proyecto de ley como uno de «los mayores disparates ideológicos» debatidos en la Cámara: otorgar derechos a los animales es una «irracionalidad» semejante a pretender que «el sol sea la luna y la luna, el sol».

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