Inicio Actualidad ¡El puñetazo de España! Un patriota desoye al ministro Fernando Marlaska y...

¡El puñetazo de España! Un patriota desoye al ministro Fernando Marlaska y decide no ponerle el culo a los proetarras

El acto celebrado el domingo en Alsasua en homenaje a los dos guardias civiles y a sus respectivas parejas, que fueron salvajemente agredidos por simpatizantes proetarras hace dos años en un bar de esa localidad navarra, fue sobre todo un ejemplo cívico en defensa de la Benemérita. (PINCHE AQUÍ PARA VER EL VIDEO)

Por eso no solo resulta inexplicable la ausencia del PSOE en ese acto, sino la propia reacción de los socialistas, condenando una convocatoria pública y ejemplar a favor de las libertades y la convivencia. El portavoz socialista en el Senado, Ander Gil, sostuvo que «la derecha fue de la mano en una manifestación «aznarizada, que ahora viene con dos dóberman bien atados de su mano derecha para desgastar al Gobierno». Escandaliza ese tipo de declaraciones, que ponen de manifiesto cómo este PSOE podemizado se avergüenza desde hace tiempo de ser un partido español. Su sumisión a un partido como Podemos, y su dependencia de un pacto de investidura sellado con el separatismo vasco y catalán, han convertido al PSOE en un partido no fiable.

Nos sorprende sobre todo la monumental cobardía del ministro del Interior, incapaz de distinguir a los buenos de los malos, que tan pronto defiende la retirada de las concertinas de la valla de Melilla como se adhiere a los argumentos de los que trataron de evitar violentamente la concentración pacífica del domingo. No puede estar el Ministerio del Interior en manos de un tipo con tan pocas agallas. Si Marlaska tuviera dignidad, habría reconocido que lo del domingo en Alsasua es un nuevo episodio para la vergüenza. Para la ignominia de la historia reciente de España. Un episodio protagonizado, además, por un etarra, el ‘carnicero de Mondragón’. ¿Pretende acaso Marlaska que los españoles le pongamos el culo a los proetarras?

En el video contemplamos el contrapunto a la actitud indigna y rendicionista del Gobierno. Un patriota que acudió a Alsasua, harto de las provocaciones y el matonismo de los de siempre, responde de esta guisa a un radical que pretendió agredirle con una barra de hierro. El puñetazo a lo Tyson tal vez no fuese lo más aconsejable, pero habría que circunscribirlo al ambiente de violencia verbal y física creado por los seguidores de ETA y al hartazgo de una población que quiere seguir siendo española en su propia tierra.