El racista Quim Torra investido presidente títere de la Generalitat de Cataluña

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El radical Quim Torra, candidato de Junts per Catalunya designado por Carles Puigdemont, ha sido investido finalmente president gracias a la abstención de los cuatro diputados de la CUP. Torra ha logrado así la mayoría simple necesaria en segunda vuelta, tras fracasar en la votación del pasado sábado.

En todo momento, el aspirante se ha reafirmado en su vocación “provisional”, ya que el auténtico president, ha insistido, es Puigdemont. En su intervención, prácticamente idéntica a la del sábado, ha repetido su intención de poner en marcha un gobierno “en forma de república” y abrir un proceso constituyente que culmine en una Constitución catalana.

También ha explicado que la hoja de ruta independentista vendrá determinada, además de por su gobierno, por un Consejo de la República -dirigido por Puigdemont desde el exterior- el Parlament, los ayuntamientos y la Asamblea de Cargos Electos, una “entidad destinada a tener un papel muy importante” en el proceso.

Torra ha considerado que, una vez arranque la legislatura, los independentistas tendrán “más capacidad de resistencia” en los juicios contra los golpistas y ha animado a la ciudadanía a involucrarse porque, ha dicho, “el país se pondrá a prueba” y “tendremos que estar a la altura”.

Como ya ocurrió en el primer debate en el Parlament, los grupos han atacado al candidato por su perfil xenófobo, evidenciado en varios ‘tuits’ y artículos en los que manifiesta el odio por el español.

Críticas de la oposición

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha empleado para su ataque un texto, revelado por OKDIARIO, en el que Torra se refiere a los catalanes que hablan castellano como “bestias que viven, mueren y se multiplican”. 

“Si alguna vez el independentismo pensó que tenía alguna opción de salirse con la suya, hoy la entierran”, ha avisado Arrimadas.

La dirigente ha reprochado también al Gobierno que facilite la investidura al no recurrir el voto de los fugados Carles Puigdemont y Toni Comín, una circunstancia, ha aseverado, que “no es normal en un país democrático”.

Arrimadas ha instado al nuevo Govern a “ponerse a trabajar” porque “la república no va a llegar” y ha advertido de que, a partir de ahora, se convertirá en la líder de la oposición “para hacer propuestas” y “sacar leyes adelante”.

Por su parte, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha recuperado otro artículo de Torra en el que criticaba a los socialistas catalanes por haberse “mezclado” con los españoles. Iceta ha advertido además a Torra de que “son tan catalanes los que hablan catalán como otros idiomas” y, en este sentido, se ha referido al artículo 7 del Estatuto de Autonomía, según el cual “gozan de la condición política de catalanes o ciudadanos de Cataluña los ciudadanos españoles que tienen vecindad administrativa en Cataluña”.

El socialista ha aprovechado su intervención para trasladar su “solidaridad” con los familiares de los presos golpistas y ha reivindicado la libertad de colocar lazos amarillos-el distintivo de los dirigentes independentistas-como una “libre expresión de pensamientos”.

Desde los ‘comunes’, Xavier Domènech, ha criticado la “Cataluña excluyente” que, ha dicho, representa el aspirante, a quien ha recordado que la necesidad de tejer “amplias alianzas”.

El socio de Pablo Iglesias ha instado a Torra a explicar “qué piensa de los españoles y de los catalanes”. “Porque la respuesta radica en qué piensa usted de la mayoría de catalanes que también se sienten españoles”.

Doble juego en la CUP

Xavier García Albiol, del PP catalán, ha ironizado con que si “el president Tarradellas levantara la cabeza y viera que la presidencia de la Generalitat de Cataluña pasa a estar ocupada por alguien que no se reconoce como president, se moriría del susto o peor”.

Albiol ha criticado que los independentistas no hayan hecho “absolutamente nada” en estos años, más que “gastarse el dinero” y ha rechazado la posibilidad de que el Gobierno dialogue con alguien “que pretende trocear España”.

Por su parte, la CUP, muy crítica, ha avisado de que el apoyo a la investidura no significa que respalden al gobierno de Torra durante la legislatura.

“No damos apoyo a su gobierno, nuestra decisión obedece a que queremos crear un terreno de lucha política contra el Estado y el autonomismo”, ha avisado el líder de los antisistema, Carles Riera, que ha añadido que los anticapitalistas no pueden ofrecer ese apoyo porque el futuro Govern “no se plantea en términos de desobediencia y confrontación”.