El recto: qué es y sus funciones

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El aparato digestivo lo forman la boca, el esófago, el intestino delgado (el duodeno, el yeyuno y el íleon) y el intestino grueso (el ciego, el apéndice, colon y recto). Se trata de uno de los aparatos más importantes del cuerpo humano ya que permite tanto ingerir como procesar y aprovechar los alimentos para el buen funcionamiento del organismo.

Al mismo tiempo, todos aquellos elementos que no se aprovechan, se desechan a través del recto, la última zona del intestino grueso.

El recto

Cuando las personas ingieren los alimentos por la boca, atraviesan el esófago hasta llegar al estómago. Es allí donde los ácidos descomponen los alimentos ingeridos, convirtiéndolos en sustancias que el organismo puede aprovechar. La función principal del intestino delgado es la absorción de los nutrientes.

Aquellos compuestos que el organismo no puede aprovechar pasan al intestino grueso, en el cual se encuentra el recto. Está formado por una serie de pliegues transversos y está ubicado entre el colon sigmoide y el ano. Tiene una largura aproximada de 20 centímetros y su principal función es la de almacenar la materia fecal hasta el momento en el que esta es expulsada por el ano.

Además de almacenar la materia fecal, el recto también se encarga de absorber el agua de los residuos; de este modo, al pasar por la última zona del intestino grueso, las paredes se distienden, dando así lugar a las ganas de defecar.

Enfermedades del recto

Prácticamente el 50% de los tumores de intestino se ubican en el recto y en el ano. Los estudios realizados sobre el tema han establecido una relación directa entre el cáncer de recto y el estilo de vida. Así, es aconsejable llevar una dieta saludable y equilibrada, así como realizar ejercicio físico con frecuencia, para minimizar el riesgo de sufrir esta enfermedad.

Otra de las enfermedades más frecuentes del recto es el prolapso rectal. Se conoce como tal a la protrusión que se origina al hacer fuerza al evacuar o al caminar, causando así que una determinada porción del recto quede fuera del ano. Algunos de los síntomas más frecuentes son: hemorragia rectal, incontinencia y disminución del tono del esfínter anal.

Y, por último, las hemorroides, la inflamación de las venas del recto. Son habituales en mujeres embarazadas, así como en personas de avanzada edad.