El renacimiento de Burberry en 2018: Riccardo Tisci y una clara apuesta por los accesorios

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Marco Gobbetti, CEO de Burberry, está empeñado en elevar las ventas de la tradicional marca de moda británica. Tras el fichaje de Riccardo Tisci como director creativo el pasado mes de marzo, la compañía de moda ha cerrado la compra del negocio de marroquinería de alta gama de su proveedor italiano CF&P. De momento, Burberry no ha desvelado los detalles económicos del acuerdo, aunque confía en que se haga efectivo a finales de 2018.

Burberry está tomando 2018 como el año del renacimiento de sus cuentas. Las ventas en el segmento minorista sumaron 810 millones de euros entre octubre y diciembre, tercer trimestre fiscal de la firma de moda, una cifra que supone una caída del 2,2% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

A falta de conocer los datos de 2017, Burberry cerró el ejercicio fiscal de 2016 con un beneficio de 334 millones de euros, un 7,3% menos que un año antes. De ahí que los inversores estuvieran ávidos de buenas nuevas, un hambre que Gobbetti sació al anunciar que la casa de moda había fichado a uno de los grandes del sector como director creativo y ex Givenchy, Riccardo Tisci.

La llegada del diseñador era un ingrediente más para impulsar la transición estratégica en la que está inmersa la compañía desde la salida de Christopher Bailey. Este mismo lunes, Burberry ha anunciado la compra de su proveedor italiano de marroquinería CF&P y una apuesta clara por los accesorios dentro de la casa británica para elevar las ventas
De esta manera, al cerrarse la operación financiera a finales de 2018 los empleados de la italiana, así como los artesanos bien conocidos por la firma de moda pasarán a formar parte del entramado empresarial de Burberry.

“Esta adquisición representa un importante hito para nosotros y una declaración de nuestra ambición en esta importante categoría”, ha señalado Marco Gobbetti. Ha destacado, además, que “creará un centro de excelencia para los productos de cuero de Burberry”. Un hecho, señala, que “proporcionará un mayor control sobre la calidad, los costes y la sostenibilidad de nuestros productos de cuero”.