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El responsable de la Inteligencia interior alemana será finalmente destituido por criticar la política migratoria

Hans-Georg Maassen, exjefe de Inteligencia Interior de Alemania (dcha) junto a su homólogo inglés, Andrew Parker

El jefe de la Inteligencia interior de Alemania, Hans-Georg Maassen, será finalmente destituido por criticar la política migratoria del Gobierno de la canciller, Angela Merkel, en lugar de acabar en otro puesto del Ministerio del Interior como estaba previsto inicialmente, según han informado este sábado fuentes de seguridad a la agencia alemana DPA.

De acuerdo con las fuentes, el Ministerio está preparando el despido de Maassen después de que se distribuyese un manuscrito del discurso de despedida del funcionario en el que éste criticaba con dureza a integrantes del Gobierno y se reafirmaba en las declaraciones que hizo sobre unos incidentes en el este del país. Maassen debía asumir el cargo de asesor especial del ministro del Interior, el socialcristiano Horst Seehofer, con responsabilidad en asuntos europeos e internacionales.

El jefe de la Inteligencia alemanaha puesto en duda que hubiera habido persecuciones de extranjeros durante las protestas que siguieron a la muerte de un joven en la ciudad de Chemnitz, y contradijo en público a la propia canciller.

Sus declaraciones desataron una crisis entre los socios de la coalición de conservadores y socialdemócratas que gobierna Alemania. Seehofer defendió al funcionario y se negó a despedirlo. Tras un tira y afloja, Seehofer, Merkel y la líder socialdemócrata Andrea Nahles acordaron que sería trasladado a un puesto en el Ministerio.

En la práctica, este nuevo puesto suponía un ascenso al estar mejor remunerado, lo que causó indignación en la opinión pública y obligó a los políticos a negociar un segundo acuerdo por el cual Maassen tendría un cargo de asesor y mantendría su sueldo actual. Las idas y venidas en torno a Maassenminaron seriamente la imagen de la alianza gubernamental, que a mediados de año había quedado al borde de la ruptura por diferencias entre Merkel y Seehofer por la política migratoria. La caída de popularidad se vio reflejada en la marcada pérdida de votos en las elecciones regionales de Baviera y Hesse.