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El «sectarismo» de Armengol ahonda la brecha entre Gobierno y oposición: «Su discurso ha sido una provocación»

La inauguración solemne de la XV Legislatura por parte del Rey Felipe VI ha dejado un nuevo motivo de enfrentamiento entre Gobierno y oposición, provocado esta vez por la presidenta de las Cortes, Francina Armengol. Como ya ocurriera con el discurso que pronunció durante el juramento de la Princesa de Asturias, Armengol ha optado por hacer una intervención con una fuerte carga política, provocando el evidente malestar de la oposición.

PP y Vox han evidenciado su desacuerdo no aplaudiendo su discurso, en el que la presidenta del Congreso ha comenzado refiriéndose al enfrentamiento de Israel con los terroristas de Hamás, apelando al diálogo y la paz, además de repasar lo que considera hitos del parlamentarismo español pero destacando casi en exclusiva leyes aprobadas por el PSOE. Referencias que han provocado el enojo especialmente de los de Alberto Núñez Feijóo, que sí aplaudieron su última intervención pero no la de este miércoles.

«Aplaudir esta provocación nos parece inadecuado, es el peor discurso de un presidente del Congreso que yo he escuchado en mi vida», decía muy molesto el presidente del PP a la salida del acto. En la misma línea, otros cargos de su partido como la secretaria general, Cuca Gamarra, calificaban el discurso de Armengol de «sectario y excluyente» y acusaba a la presidenta de las Cortes de «seguir el mandato de Sánchez de levantar muros«. También Borja Sémper aseguraba que había ejercido «más como portavoz del Gobierno«.

Diferentes diputados del partido valoraban en conversación informal con periodistas que el discurso de la tercera autoridad del Estado debe dar satisfacción a todas las sensibilidades políticas. «No puede provocar la crítica de los partidos», destacaban, poniendo en valor el papel institucional que se le presupone a la presidenta de las Cortes, que en este caso se ha saltado.

La decisión del PP de no aplaudir provocaba la ira del PSOE que, por boca de su portavoz parlamentario, Patxi López, tildaba de «impresentable» su actitud y les acusaba de falta de respeto institucional. «Ni la cortesía parlamentaria ni la mínima educación«, criticaba el socialista en el patio del Congreso tras el Pleno. «Es no saber estar en los sitios«, añadía muy enfadado. Fuentes socialistas ponían el foco en el presidente del Senado, Pedro Rollán, que se negó a aplaudir a la presidenta de la Cámara Baja.