El sector empresarial se rebela

La zanja que separa el sector empresarial barcelonés y algunas de las entidades vecinales de la ciudad más activas y revindicativas se ensancha, y el movimiento de tierras ha pillado al gobierno de Ada Colau con un pie firmemente plantado en el lado de la trinchera vecinal y el otro colgando en el vacío. La sesión conmemorativa del primer aniversario del Consell de Turisme i Ciutat, celebrada anteanoche en el Saló de Cent, volvió a poner de relieve la existencia de dos visiones antagónicas del fenómeno turístico, esa especie de Doctor Jekyll y Míster Hyde que igual puede reflejarse en el espejo como un salvavidas económico que como el problema número uno de la capital catalana. Pero, sobre todo, la reunión de este órgano consultivo del Ayuntamiento evidenció el persistente, y si cabe creciente, malestar de una amplísima representación del empresariado respecto a las políticas que emanan del gobierno municipal y la sintonía de las autoridades locales con un discurso que consideran radicalizado y que les criminaliza.

El comerciante Gabriel Jené, presidente de la asociación Barcelona Oberta, ejerció de portavoz de las diez entidades que antes habían consensuado la intervención en un grupo de trabajo que constituyeron hace ya un tiempo, cuando comenzaron a intuir las intenciones del gobierno de Ada Colau. Algunas de estas asociaciones ya habían protagonizado un plante hace unos meses en el Consell de Comerç, en protesta por la creación de una cooperativa de exmanteros promovida por el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, y la tolerancia del Ayuntamiento con el top manta.

Esta vez la queja no va dirigida directamente contra el gobierno. De hecho, se expresa por una vía indirecta, mediante la denuncia de las actitudes de grupos vecinales que, según los empresarios, tienen mucha más influencia que ellos en la toma de decisiones. Aun así, el toque de alerta fue en esta ocasión más ruidoso si cabe que en aquel primer aviso.

Los agentes económicos se sienten desatendidos por

el Ayuntamiento y criminalizados

La queja-reivindicación del sector turístico empresarial lleva la firma de la Cambra de Comerç, Pimec Comerç, el Gremi d’Hotels, la Asociación de Apartamentos Turísticos (Apartur), la Fundación BCN Promoció, la Asociación de Agencias de Viajes (Acave), la Asociación de Profesionales del Turismo, la Fundación Barcelona Comerç, Barcelona Oberta y el Gremi de Restauració. El texto leído por Gabriel Jené lamenta, de entrada, “la falta de representatividad en el Consell de Turisme en relación con el peso específico del mundo económico en el turismo de la ciudad”. Los empresarios se sienten en “clara minoría” y así lo hicieron saber en una sesión en la que la otra parte negó la existencia de turismofobia en Barcelona, aunque planteó que el negocio turístico está expulsando a los vecinos de la Barceloneta, de la Sagrada Família, de Sant Antoni, del Poble Sec…, provocando lo que la concejal de la CUP María José Lecha bautizó como el “barricidio”.

Los firmantes del manifiesto han decidido no abandonar el consejo. Prefieren insistir para que su voz se acabe oyendo en el Ayuntamiento y hacen autocrítica de la actitud pasiva de muchos empresarios, de un cierto desinterés que da alas a “planteamientos extremadamente radicalizados”. Lamentan que se ignoren los aspectos positivos del turismo y, en definitiva, perciben “un sentimiento de criminalización y culpa hacia el sector económico y empresarial de la ciudad”. No falta el recordatorio de algunos hechos recientes: la agresión a establecimientos hoteleros, la aparición de pintadas y carteles contra la actividad turística y comercial, la proliferación de manteros y lateros, la “persecución permanente del sector de la restauración con el tema de las terrazas” y la aprobación del restrictivo Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos, que ha provocado una avalancha de denuncias contra el Ayuntamiento.

Además de quejas, los agentes económicos expresan también preocupaciones por una serie de cuestiones “vitales” para el futuro de la ciudad: la implantación de las supermanzanas (“un elemento muy regresivo para la actividad económica”); la revisión “totalmente innecesaria” de la ordenanza del civismo; el conflicto en torno a las terrazas, de las que depende la supervivencia de muchos puestos de trabajo; el parón de las obras de Glòries; el frenazo a la promoción del turismo de calidad (de compras, de ferias y congresos, médico, cultural, deportivo…), y la necesidad de mantener la “gobernanza público-privada”, en especial en el consorcio Turisme de Barcelona.

Con unos adversarios en fase de reajuste y recomposición, con la alcaldesa Colau poco debilitada desde el punto de vista político, quién sabe si manifiestos como el que se presentó el martes por la noche en el Ayuntamiento incuban el embrión de un movimiento de oposición, al menos en el ámbito social y ciudadano, al actual gobierno.

¿Qué les preocupa?

1 Plan de implantación de las supermanzanas

2 Revisión de la ordenanza del civismo

3 Normativa de terrazas

4 Paralización de las obras de las Glòries

5 Desatención de la promoción del turismo de compras, médico, cultural, de ferias…

6 Cuestionamiento del modelo Barcelona de colaboración público-privado

Terrazas sólo hasta las 23 horas

La Federació d’Associacions de Veïns de Barcelona (FAVB) pidió ayer al segundo teniente de alcalde, el socialista Jaume Collboni que la nueva ordenanza de terrazas imponga un horario más restrictivo y establezca como norma general el cierre a las 23 horas. Collboni tiene una tarea difícil, casi imposible: casar los intereses contrapuestos de los restauradores y de las entidades vecinales y quiere hacerlo cuanto antes, para evitar que este problema se eternice. La intención es cerrar un acuerdo político antes de marchar de vacaciones a finales de julio, de modo que la nueva regulación pueda empezar su tramitación con el objetivo de aplicarla con toda seguridad el año que viene. La FAVB pide también que la normativa se adapte a las leyes de accesibilidad y que las excepciones en cada distrito estén “muy acotadas”.

Loading...